Buenos Aires (EP), 14 de octubre 2021. A orillas del Arroyo de Gato se desarrolla la obra de infraestructura más grande de la región capital. Una aldea donde solo había barro y fauna.

La Central Termoeléctrica “Ensenada de Barragán” que se monta en un predio sobre diagonal 74, camino a Punta Lara -frente al relleno sanitario de la Ceamse- es en la actualidad la obra de infraestructura más grande que se desarrolla en la región capital de la provincia de Buenos Aires. Más de 1.300 trabajadores pasan a diario por la obra que desarrolla la UTE Techint- SACDE y de la que participan otras pymes subcontratistas de distintos servicios como logística, salud, servicios generales y transporte, entre otros rubros de la industria pesada.

A diario, centenares de autos y motos se estacionan a la vera de la avenida Almirante Brown (prolongación de la diagonal 74 de La Plata), de los que bajan las personas que llegan a ocupar su puesto de trabajo en el gigante de hierro y hormigón que va tomando altura.

La obra lleva alrededor de dos años, avanza sin pausa y generó mano de obra genuina (muchos empleos calificados) para trabajadores y trabajadoras de Ensenada, La Plata y Berisso. “Fui uno de los primeros en trabajar, cuando llegamos todo esto era un pantano, estaba lleno de cuises y mugre”, explicó Alejandro Guadia, delegado general de la obra.

El predio donde se desarrolla la obra “tiene más de ocho hectáreas, pero llegamos hasta el río, ya que la toma de agua para las turbinas será a la altura del viejo puerto de La Plata, es decir llegamos desde el camino a Punta Lara hasta el río”, explicó Guadia, uno de los referentes de la Agrupación Blanca y Azul que en la actualidad lidera UOCRA La Plata y es cercana a la conducción nacional que encabeza Gerardo Martínez.

En el lugar se construye una central termoeléctrica que abastecerá de energía eléctrica a La Plata, Berisso, Ensenada y Berazategui entre otros distritos,   a YPF luz y Pampa Energía y estará conectado con la central termoeléctrica de la localidad de Hudson, partido de Avellaneda.

La obra es inmensa, pero cuenta con servicios de todo tipo para su personal. Vestuarios, varios comedores, piletones de higiene personal, áreas de descanso, una ambulancia y un consultorio médico forman parte de la infraestructura del lugar.

“Los controles médicos al personal son permanentes, también se las hace controles de alcoholemia y drogas antes de ingresar, como hisopados por coronavirus”, señalaron desde el área de medicina laboral que hay en el predio.

Hay varias carpas con mesas y sillas que son los comedores para la plantilla laboral. También durante el transcurso de la jornada esos espacios se utilizan como lugares de estudio y capacitación para personal de seguridad e higiene. “Tenemos todo, por suerte la empresa nos escucha y brinda todas las herramientas y comodidades para que los compañeros y compañeras desarrollen sus tareas con seguridad”, retrató Guadia. “Este es el modelo de trabajo que queremos llevar a todas las obras de la región, queremos trabajar en paz, en un clima de armonía como el que tenemos acá” se esperanza el dirigente.

Una de las características del lugar es la presencia de mujeres realizando tareas de campo. Para los que transitan a diario por la megaobra es normal ver a una mujer soldando, armando un andamio, o biselando un caño de hierro con una amoladora en la mano. “Tenemos unas 160 mujeres trabajando acá, hay administrativas, de servicios generales y de trabajo de campo, hablamos con la empresa y las compañeras ya no están destinadas solamente a trabajos de maestranza, si ellas quieren se capacitan y trabajan de lo que les gusta, el 10% del personal son mujeres y queremos que sean muchas más”, aseveró Guadia quien aclaró: “Por una cuestión de seguridad, por el momento, solo trabajan de día, en el turno noche no hay mujeres”.

Otras de las características del lugar es que hay distintas bandas horarias de trabajo. La jornada de trabajo se extiende por 9 horas pero pueden llegar a 12. “A quienes trabajan 12 horas se les entregan tres comidas diarias, desayuno, almuerzo y refrigerio, todo a cargo de la empresa, es costo cero para el trabajador”, informó el delegado

Diego Seu es uno de los cientos de trabajadores que cumple funciones en la obra. Está hace 11 meses y no duda en señalar que “estamos muy conformes con esta gestión gremial, antes te fajaban, sacaban plata y te hacían firmar cualquier cosa, ahora es todo para mejor”, graficó.

Esta obra (cierre de ciclo) es complementaria de otra central que ya está en funcionamiento y genera electricidad a partir de turbinas que funcionan a gas. Dispone actualmente de una potencia instalada de 567 megawatts (mw), y las obras necesarias para que la misma opere a ciclo combinado permitirán incrementar la potencia a 847 mw.

Este cierre de ciclo implica una mayor eficiencia para la Central, ya que con la misma cantidad de combustible (gas) se producirá un 50% adicional de electricidad. Una vez terminadas las obras del ciclo combinado, se estima que será una de las unidades de mayor eficiencia térmica del parque generador eléctrico del país.

Fuente: 0221