Buenos Aires (EP), 20 de julio 2022. Córdoba incentiva a productores rurales a generar de su propia energía. Desde hace varias semanas distintos sectores productivos -en especial el agro- advierte la escasez de gasoil.

Tras la invasión de Rusia a Ucrania, el precio de las materias primas y de la energía en general comenzó una escalada ascendente que impactó no sólo en los precios de los alimentos sino también en los de los combustibles.

Ya sea por faltante o por precio, conseguir gasoil en la Argentina se transformó en un problema, más aún para el sector agropecuario que es el principal generador de divisas que tiene la economía.

Ante esta realidad, resurge la idea del autoconsumo de biocombustibles, en especial de biodiesel.

En nuestro país hay dos provincias que se especializan en estos temas y son Santa Fe y Córdoba. Precisamente Juan Schiaretti, gobernador de la provincia de Córdoba reavivó recientemente el “Programa de Autoconsumo de Biodiesel 100%”, donde propone financiar con créditos muy atractivos la instalación de plantas para generar el propio biodiesel.

Si bien el objetivo principal es sustituir la utilización de los combustibles fósiles por un combustible que contamina menos y permite generar más empleos, queda claro que también es una manera de protegerse frente a eventos como los que hoy nos tocan vivir.

La propuesta actual de Córdoba es financiar la construcción de 20 plantas de biodiesel con créditos a 5 años, una tasa de 12% y un año de gracia.

Sergio Busso, ministro de Ganadería y Agricultura de Córdoba aseguró en diálogo con Ámbito que “ante la escasez de gasoil, se renovó el interés de los productores agropecuarios en generar su propio combustible. Nosotros generamos un protocolo y una certificación para que las plantas puedan producir biodiesel al 100% con excelente calidad”.

Una de las ventajas de contar con una planta para autoconsumo radica en que también se puede generar el alimento para feedolot o cerdos: por un lado se utiliza el descarte del grano y por el otro el aceite, por lo tanto es un claro ejemplo de “economía circular”.

Según Busso, “con un precio del gasoil en torno a los $130 no tenía tanto sentido pero con los valores actuales cambia el esquema. Sin embargo, además de la cuestión económica debemos pensar en el medio ambiente y utilizar combustibles de origen vegetal”.

En este sentido, Teo Zorraquín, socio gerente en la consultora Zorraquín – Meneses, explicó a Ámbito que Argentina puede tener un lugar destacado en el mundo de los biocombustibles, pero debe tener una política clara. “Si se va a favorecer a los biocombustibles en un momento cambiando el corte por un breve lapso y luego se regresa a los fósiles, no es alentador porque los cambios de reglas no son buenos. El combustible alternativo si lo comparas sólo contra los fósiles a veces puede no convenir, pero no podes ver una industria de esa manera”.

Franco Mugnaini es subsecretario de Infraestructuras Agropecuarias de Córdoba pero al mismo tiempo es productor y contratista rural. Desde su lugar como funcionario público es un defensor de las economía circular y considera que avanzar con los biocombustibles dentro de la matriz energética “es una decisión política”.

En diálogo con Ámbito, Mugnaini precisó que “si bien hoy tener o no gasoil es determinante, contar con una planta de autoconsumo te permite producir de una forma más sustentable.

Las posibilidades de los combustibles de origen vegetal son enormes no sólo en Córdoba sino en varias zonas productivas. Como para tener una referencia, sólo tranqueras adentro el campo demanda por campaña (anual) unos 250 millones de litros de gasoil y en la actualidad contemplando las plantas más importantes en cuanto a capacidad, se muelen 200 millones de litros. Si sólo se quisiera utilizar biodiesel no alcanzaría, por lo tanto las posibilidades de desarrollo y crecimiento de este sector, están a la vista.

Fuente: Biodiesel.com.ar

Fotografía  ORF