Mendoza (EP) 13 Dic. – Ese día se abrirá a los interesados la consulta pública del proyecto hidroeléctrico, que se construirá en Malargüe, provincia de Mendoza.

La mega obra hidroeléctrica Portezuelo del Viento, largamente prometida por gobernadores y presidentes, se licitará finalmente -por ley de participación pública privada (o PPP)- el próximo 18 de diciembre.

Según informaron desde el Gobierno, una vez terminada la presa de Malargüe, proveerá de energía a 130.000 usuarios, un tercio más de los que actualmente tiene el servicio domiciliario y cuatro veces más de lo que genera Potrerillos.

Emilio Guiñazú, subsecretario de Energía y Minería, indicó que a partir de los PPP se generan mecanismos de financiamiento más flexibles que los que tiene una obra pública. “Por ejemplo, te permite hacer contratos en dólares o que los pagos de la obra se hagan con bonos con plazo de amortización predefinido”.

Así, el funcionario explicó que el 18 se lanza la consulta pública transparente que implica que el Estado abre la información técnica y la forma en que piensa contratar el proyecto. Es en esta etapa donde los interesados, las constructoras, toman conocimiento del proyecto con mayor nivel de detalle.

“Se publica documentación de análisis que define cuáles son los riesgos del proyecto y de ellos cuáles quedan del lado público y cuáles del privado. Y es durante este período, flexible y de 30 días aproximadamente, que el sector privado nacional e internacional tiene un conocimiento acabado del proyecto. Terminada esa etapa, se lanza la convocatoria específica a interesados”, resumió Guiñazú.

Pasados seis meses de esta etapa, los interesados realizarán la ingeniería de oferta del proyecto y del financiamiento, pieza clave del proceso de PPP. Recordemos que esta obra será pagada por el gobierno nacional en bonos TPI (Títulos de Pagos con Inversión),que tienen un plazo de amortización de diez años. “A medida que avanza la obra el inversor (o constructor) recibe bonos, que pueden ser vendidos en el mercado,o quedarse con los bonos y cobrarlos en 10 años”, explicó Guiñazú.

Superada esa etapa se adjudicará la obra, en octubre o noviembre de 2019, en base a tres variables: la cantidad de bonos TPI que oferte el inversor, la eficiencia de la ingeniería de las obras y el contenido local de las mismas, es decir la cantidad de mano de obra y valor agregado mendocino. Recordemos que el plazo de ejecución de la obra es de cuatro años.

Guiñazú resaltó que una vez que se adjudique la obra la empresa constructora deberá ponerse a trabajar de inmediato y tendrá un año para conseguir el cierre financiero. “Quien gane debe tener capital de trabajo para empezar inmediatamente con los trabajos de ingeniería y obras de camino crítico, que no son pesadas en términos financieros”, agregó el funcionario.

Si bien la obra está incluida en el presupuesto nacional 2019, los bonos tienen 10 años de amortización por lo cual las erogaciones de efectivo son muy pocas para el año que viene.

En el Gobierno calculan que Portezuelo generará 3 mil puestos directos de trabajo y unos 12 mil más indirectos. Entre ellos pueden incluir servicios de limpieza, comida, logística, ingenierías, servicios legales y financieros.

La construcción de la presa hidroeléctrica fue negociada por la Nación a cambio de que la Provincia desistiera de un juicio ante la Corte Suprema por la promoción industrial, que benefició por 30 años a San Juan, San Luis y La Rioja.

Para evitar pagar la “indemnización”, el ex gobernador Julio Cobos acordó con Néstor Kirchner la obra en 2006. La Nación sorteó este pago millonario, pero la provincia se quedó con las manos vacías.

Tanto Celso Jaque como Francisco Pérez hicieron en sus gestiones anuncios de avances en el proyecto que nunca se cumplieron. Finalmente, este año Alfredo Cornejo acordó con Mauricio Macri la concreción del proyecto, más de una década después de haberse anunciado su construcción.

Gentileza Los Andes