Chubut (EP) 23 de mayo. – La firma avanzó con la construcción de un parque eólico y una planta de producción de hidrógeno limpio en Comodoro Rivadavia, donde desde fines de 2008 vienen transitando la curva de aprendizaje destinada a reducir costos y mejorar la competitividad para insertarse en el mercado internacional.

El hidrógeno está asociado en el imaginario popular como el combustible del futuro. A modo de validación de esa inferencia extendida, Japón ya anticipó que para los Juegos Olímpicos que el año próximo tendrán lugar en Tokio todo el transporte de atletas y visitantes será con autos y buses a hidrógeno, al igual que el abastecimiento de energía, agua y calor para la villa olímpica. En continuado con ese mismo anclaje imaginario, la mayoría de los argentinos se asombraría al saber que en un páramo semidesértico de la Patagonia, en las afueras de Comodoro Rivadavia (Chubut), funciona desde hace más de 10 años una planta de producción de hidrógeno limpio que se encuentra entre las más avanzadas en su tipo a nivel mundial. Y sin embargo, para sorpresa de casi todos, es así. En ese territorio eminentemente hidrocaburífero –allí se descubrió el petróleo en 1907–, la empresa Hychico, subsidiaria de un grupo local con activos energéticos en la región, posee una planta de producción industrial de hidrógeno a partir de energías renovables. Es lo que se conoce en la jerga como hidrógeno limpio, a diferencia del producido en las refinerías de derivados del petróleo, de origen sintético Desde hace casi 20 años, y con un perfil muy bajo, Hychico se ubica a la vanguardia de este tema a nivel nacional. Los impulsores de la empresa comenzaron a explorar en el año 2000 la posibilidad de producir hidrógeno como vector energético, para almacenar y transportar energía, a partir de la experiencia que se venía desarrollando en Europa y tomando como base el potencial de generación renovable existente en la Argentina. Con apenas un 11% de la superficie de Santa Cruz y Chubut –explica uno de ejecutivos que está a cargo del proyecto–, se podrían instalar parques eólicos por unos 540.000 MW; el equivalente a toda la potencia eólica construida en el mundo a fines de 2017.

Curva de aprendizaje

Hychico transita la curva de aprendizaje destinada a reducir costos y mejorar la competitividad. La exportación es el objetivo último de su plan de largo plazo, que apuesta a estar en condiciones de afrontar la demanda creciente que surja a medida que crezca el parque de autos eléctricos en los países desarrollados. Países nórdicos como Noruega ya anunciaron que dentro de 10 años dejarán de utilizar vehículos particulares a combustión fósil. El hidrógeno limpio juega un papel central en esa ecuación. Por su capacidad para almacenar energía –muy superior al que ofrecen las baterías de litio utilizadas por los autos eléctricos–, la mayoría de los especialistas coincide en que el mercado de hidrógeno limpio crecerá a buen ritmo hacia 2030.

«El hidrógeno limpio competirá a futuro en el mercado automotor con las naftas, que hoy tienen un precio que oscila entre los u$s 30 y los u$s 40 por millón de BTU. El hidrógeno hoy es más caro pero, a medida que se avance con la tecnología y se bajen los costos, será más competitivo», explicaron allegados de la empresa. «Pero si queremos estar en condiciones de pelear por los mercados de exportación de Japón y los países nórdicos en 2030, tenemos que empezar a dar pasos concretos a partir de ahora con desiciones a largo plazo», advirtieron.

Una idea

En 2004 se realizó una presentación en la ciudad alemana de Bonn, donde se estimó que en la Patagonia se estaba en condiciones de producir hidrógeno a escala industrial para poder exportarlo al mundo. Al poco tiempo se tomó la decisión de desarrollar un proyecto concreto. Así fue como, en 2006, se creó Hychico para generar energía eléctrica a partir de fuentes renovables y producir hidrógeno y oxígeno. El primer paso fue montar el Parque Eólico Diadema de 6,3 MW de potencia, y luego se avanzó con la planta de producción de hidrógeno, que cuenta con dos electrolizadores con una capacidad total de 120 Nm /h de hidrógeno y 60 Nm /h de oxígeno. La planta se inauguró en diciembre de 2008 y está ubicada aproximadamente a 20 kilómetros de la ciudad de Comodoro Rivadavia. Para poner en blanco sobre negro  la situación: hoy sólo Alemania posee una planta de hidrógeno limpio en operación más grande que la de Hychico en Chubut.

Testear la tecnología

La prioridad inicialmente era probar la operación y no tener problemas. Por lo tanto, se importó tecnología de punta. Los electrolizadores se compraron a Hydrogenics, una firma belga-canadiense, y los aerogeneradores E-44, a la firma alemana Enercon. En los dos casos los resultados fueron óptimos.

Los electrolizadores, en funcionamiento desde 2009, no presentaron inconvenientes, y lo mismo ocurrió con los aerogeneradores que están operando desde 2011 y han tenido en sus comienzos, según información de Cammesa, la mejor disponibilidad en una zona con el mejor factor de viento. En la actualidad, el único parque eólico que está por encima en ese ranking es Manantiales Behr de YPF, que tiene un factor de carga del 60% porque la calidad del viento es óptima. El promedio del parque de Hychico ronda el 50%; también en niveles muy elevados a nivel mundial.

En un comienzo se evaluó poner tres aerogeneradores de 3 MW cada uno, pero si alguno llegaba a salir de funcionamiento se iba a perder un tercio de la generación. Por lo tanto, se decidió instalar siete equipos de 900 kW de potencia. Ahora el mismo grupo que controla Hychico está por inaugurar –a través de la firma EG Wind– un nuevo parque eólico, Diadema II, de 27,6 MW de potencia, pero en ese caso el objetivo es generar energía como negocio bajo la órbita del programa RenovAr.

Salida exportadora

Desde un inicio, Hychico se planteó como objetivo exportar hidrógeno, porque en la empresa tienen claro que se va a terminar instalando como vector energético y complemento de los hidrocarburos. Para eso fue que comenzaron a tejer relaciones con firmas de Alemania, Holanda y Japón en distintos congresos internacionales sobre la actividad. Mientras se llevaba adelante ese trabajo de relacionamiento, se comenzó a producir hidrógeno y mezclarlo con gas natural para alimentar un motogenerador de 1,4 MW, con el objetivo de evaluar hasta qué porcentaje de hidrógeno se podía mezclar con gas sin afectar el rendimiento energético del equipo a combustión. En ese sentido, se logró inyectar hasta un 42% de hidrógeno en la unidad de generación, con la consecuente reducción de gases contaminantes Nox. El proceso fue planteado por la empresa no como un ciclo cerrado sino como un paso previo necesario dentro del proceso de experimentación destinado a generar hidrógeno para exportar.

A su vez, se decidió vender el oxígeno a la empresa Air Liquide, que lo usa para aplicaciones industriales.

Generación de divisas

La empresa también llevó adelante un ambicioso proyecto, para producir gas natural con hidrógeno y dióxido de carbono en un reservorio depletado de petróleo, como el que la firma tiene en Diadema. El emprendimiento fue desactivado a raíz del descubrimiento de reservas de gas en Vaca Muerta. Otro hito importante de la empresa fue ver cómo podía vincular un electrolizador con un aerogenerador, porque el objetivo fue siempre producir y exportar hidrógeno limpio. Se buscaba que el electrolizador operara siguiendo las fluctuaciones de potencia del aerogenerador sin que se viera afectado, a n de llevar energía has localidades sin acceso a la red eléctrica.

En Hychico están convencidos de que Argentina puede ser competitiva en la producción de hidrógeno, y para tratar de demostrarlo la empresa está por realizar un trabajo con un gobierno europeo para precisar cuál sería el costo de provisión de hidrógeno limpio. Ese análisis, que incluirá también los costos logísticos y de transporte para llegar a los mercados de consumo, permitiría precisar si efectivamente se puede ser competitivo.

Japón, los países de Europa, Corea, China y EE.UU. estiman que para 2030 van a tener 2,7 millones de autos particulares eléctricos a hidrógeno y casi 40.000 vehículos comerciales a hidrógeno. Esa ota de vehículos consumiría unas 710.000 toneladas de hidrógeno por año. Algunos analistas estiman que un 40% de ese hidrógeno podría llegar a ser producido por esos mismos países. Por lo tanto, el 60% restante es una oportunidad para aquellas naciones que estén en condiciones de exportar.

Ese 60% equivale a 430.000 toneladas de hidrógeno por año. Tomando en cuenta el factor de carga de la Patagonia, se requerirían 7.000 MW para poder generar 430.000 toneladas de hidrógeno. Eso implica más o menos 1.560 aerogeneradores de 4,5 MW de potencia. Entre parques eólicos, plantas de producción de hidrógeno y plantas de licuefacción para cargar el hidrógeno en buques que mandaría el comprador, haría falta una inversión de u$s 12.000 millones tomando los costos de mercado de las plantas. Si se considera un precio de u$s 5 por kilo de hidrógeno, implicaría ingresos anuales al país por u$s 1.500 millones en concepto de exportaciones.

En Hychico apuestan a que el Estado sea capaz de generar las condiciones para que ese nivel de inversión sea posible a partir de la firma de acuerdos bilaterales con los países que demandarán hidrógeno. No reclaman subsidios ni financiamiento, sino compromisos para que el sector privado pueda desplegar esa inversión. Sólo un puente que los invite a soñar.

Gentileza Econojournal