Neuquén (EP), 07 de septiembre 2021. La obra está en marcha y ya se conocieron las ofertas por las turbinas. Pobladores y ambientalistas se oponen al proyecto.

Con la apertura de sobres para la compra de las turbinas que permitirán la generación eléctrica, la Central Hidroeléctrica del aprovechamiento multipropósito Nahueve está más cerca de concretarse. Al mismo tiempo que avanzan las obras, un grupo de pobladores y miembros de la Asamblea del Agua del Norte neuquino rechazan la instalación del proyecto, denuncian que se avasalló el derecho de sus habitantes y se afectará parte del ecosistema del lugar.

El proceso de licitación comenzó en junio, mientras que en paralelo se avanza con las obras de excavación, la construcción de la sala de máquinas y hormigonado de la estructura en donde se instalarán los generadores. Las empresas que se presentaron fueron IMPSA S.A.- I.M.E. S.A.C.I. con una propuesta de 5.093.730 dólares. En tanto que WWW WasserkraftGmbH hizo una oferta de 3.756.000 dólares.

La agencia ADI-NQN es la impulsora de la central y de llevar adelante el proyecto que será financiado mediante un préstamo de 15 millones de dólares del Abu DhabiFundforDevelopment (ADFD), organismo del gobierno de los Emiratos Árabes Unidos que subvenciona proyectos de energías renovables. El resto de los fondos -otros 6 millones de dólares- los aportará el gobierno de la provincia del Neuquén.

José Brillo, presidente del ADI, explicó que la represa contempla un azud con un lago de seis hectáreas, una escala de peces y una sala de máquinas donde se instalarán las turbinas. La energía eléctrica que produzca será conectada mediante una línea de 2,2 kilómetros de longitud al sistema eléctrico y contribuirá al Sistema Interconectado Nacional, a través de la línea de media tensión de 33 kilovoltios que vincula Andacollo con Las Ovejas. “Será un buen aporte a la estabilidad eléctrica en el norte neuquino”, aseguró.

En relación a la potencia de la central, Brillo detalló que será de 6 Megawatts “el doble del consumo del norte neuquino, lo que va a permitir abastecer toda esta zona e inyectar el sobrante a la red”.

Además, indicó que se buscará desarrollar la zona tanto desde lo productivo, como en el área turística: “Será una represa recreativa con una cascada de seis metros de alto y 100 de ancho, una escala de peces y un mirador donde se van a poder ver estos atractivos. Además, incluye 14 áreas de riego y lugares de esparcimiento”, afirmó Brillo.

El funcionario indicó que en unas semanas se conocerá la firma ganadora lo que permitirá avanzar con el contrato y así iniciar el proceso de instalación de las turbinas: “En julio o agosto de 2023 estaremos poniendo en marcha la central e inaugurándola”, anunció.

Ambientalistas cuestionan el impacto de la obra

Un grupo de ambientalistas y pobladores se manifiestan en contra del avance del proyecto. Agrupados en la Asamblea del Agua por el Norte neuquino, presentaron a la Justicia una acción de amparo para impedir su construcción argumentando que no existen los estudios de impacto ambiental correctos, que se avasallaron los derechos de habitantes y que se destruye el ecosistema del lugar.

En este sentido, Brillo calificó a quienes se oponen como “gente que no vive en el lugar y que plantearon que no había estudio ambiental. El juez (Carlos Choco) rechazó el amparo que presentaron”, aseguró y agregó que “hay cuestiones que no tienen que ver con la obra sino que hay una familia que tiene conflicto con la Provincia y aprovecha para sacar un beneficio sobre las tierras”.

Valdemar Sepúlveda es uno de los pobladores que fue desalojado de su casa, lugar que quedará bajo el agua una vez que se construya la represa. El hombre señala a Carlos Burgos, el presidente de la Comisión de Fomento de Nahueve, como quien encabezó el operativo en el cual él y su familia debieron abandonar su casa y sus pertenencias.

“El 15 de julio nos sacaron de nuestra casa de forma violenta. Eran unas 30 personas y nos corrieron como si fuéramos perros”, aseguró Sepúlveda. “Nosotros no nos oponemos al progreso de Villa Nahueve, pero en este caso las cosas se han hecho muy mal y maliciosamente de parte del Gobierno provincial. Mi papá se instaló en el lugar en los años 40 y desde que falleció apareció el interés de sacarnos la tierra porque en esa parte iría el embalse”, continuó.

Sepúlveda relató que con el avance de la represa perderán 46 hectáreas que utilizan para la siembra y para el pastoreo de animales: “Nos sacan de la costa porque en ese lugar está proyectada una villa turística y entregaron esas tierras a funcionarios amigos a precio vil”, acusó.

En relación al impacto ambiental, manifestó que la oposición de los ambientalistas es porque los estudios tienen cerca de 40 años -cuando se ideó el proyecto- y que ahora “el curso del río cambió muchísimo. Estamos viviendo una emergencia hídrica, el río se seca y no tienen en cuenta eso”, finalizó.

Fuente https://patagoniashale.com.ar/