Buenos Aires (EP), 25 de septiembre 2021. Argentina tiene una oportunidad cuando avanza la necesidad global de energía limpia. En 2050, el 85% de los combustibles utilizados serían renovables.

Estamos en la era de transición entre el uso de los combustibles fósiles y la energía limpia, o sustentable. Este cambio genera una demanda sin precedentes de minerales necesarios para producir este tipo de energía limpia. ¿Qué oportunidades tiene Argentina para aprovechar esto?

Los dirigentes argentinos se agotan en la grieta, debaten politiquería en vez de políticas y la historia se les escapa. La renovación de las fuentes de energía es una enorme posibilidad que no están avizorando para emprender reformas estructurales que permitan reposicionar a la Argentina en esquemas de producción globales. Sin embargo, durante los últimos 10 años la Argentina apostó a los hidrocarburos no convencionales, que son contaminantes, tiempo perdido si se mira a mediano y largo plazo.

Esta ausencia de comprensión de por dónde van las tendencias y de las corrientes productivas y de inversión en marcha resulta gravísima porque son sucesos que están ocurriendo pero también se están desperdiciando. Esta reflexión es provocada por una investigación de la agencia Bloomberg, que investiga todo lo que es la Economía Verde.

Bloomberg lanzó hoy un informe sobre la fortuna que se puede hacer con los minerales que se utilizan para generar energía limpia. A medida que los vehículos eléctricos reemplazan a los grandes consumidores de gas, y los paneles solares y las turbinas eólicas reemplazan al carbón y el petróleo como las fuentes de energía más importantes del mundo, los metales como el litio, el cobalto están al borde de una demanda que se acelera rápidamente, junto con materiales industriales más familiares como el acero y cobre.

“La transición energética está impulsando el próximo superciclo de materias primas”, dijo Jessica Fung, a cargo de Pala Investments Ltd. El pronóstico es que para el 2050 el 85% de los combustibles que se utilicen sean renovables y pertenezcan a la energía limpia.

Las acciones de energía limpia duplicaron su valor en el mercado desde principios de 2020, y la aparición de contratos futuros de materiales para confeccionar batería junto con la proliferación de ofertas públicas iniciales en el sector ampliarán las opciones para ganar exposición y ocupar un lugar en la agenda pública.

¿En que hay que enfocarse? Según Bloomberg, lo importante es aumentar los suministros de materias primas clave, pero esto puede requerir años de exploración y construcción, por lo que deben comenzar ahora para mantenerse al día con los requisitos del mañana. Esto ya se puede observar en la demanda del litio para construir baterías.

Para 2030, la demanda de cobalto, que se utiliza en muchos tipos de baterías, aumentará en aproximadamente un 70%, mientras que el consumo de litio y níquel será al menos cinco veces mayor, según BNEF. Habrá un aumento de la demanda de manganeso, hierro, fósforo y grafito, mientras que el cobre, necesario en tecnologías de energía limpia y para expandir las redes eléctricas, también saldrá beneficiado.

Hay cuatro componentes clave de la transición energética que muestran la complejidad de las cadenas de suministro necesarias para ayudar al mundo a dejar los combustibles fósiles y que la energía limpia predomine. Estos son:

Los paneles solares

Las turbinas eólicas

Las baterías de iones de litio

Las unidades/estaciones de carga de vehículos eléctricos

Los fabricantes de automóviles ven las unidades de carga de vehículos eléctricos como clave para convencer a los automovilistas de que abandonen los motores de combustión y se pasen a la energía limpia. Sin embargo, los fabricantes encargados de entregar el hardware están siendo presionados por los aumentos de precios y una crisis de envío global. China es el país con más estaciones de carga, pero para suplir con la demanda es necesario mejorar la infraestructura dado que sino estaríamos frente a un escenario de escasez en los próximos 10 años.

Se prevé que las instalaciones de cargadores aumenten rápidamente hasta alcanzar los 309 millones de conectores en 2040, cuando la inversión anual del sector supere los 590.000 millones de dólares.

Atención con el litio…

Ahora bien, ¿Qué rédito puede obtener Argentina de esto? Los minerales que se extraen en Argentina se dividen en metalíferos que son aquellos minerales que contienen metales (cobre, oro, plata, aluminio, hierro) y los no metalíferos que no contienen metales, aquí entraría el litio, por ejemplo.

El litio es el mineral base para la construcción de las baterías recargables para coches eléctricos, pieza fundamental de la energía eléctrica. Según especialistas, la demanda mundial de litio se duplicará para el año 2024. Para nuestra suerte, Argentina forma parte del “Triángulo del Litio” junto con Bolivia y Chile, donde se concentran más del 85% de reservas del litio en el mundo.

Aunque obviamente poseer el mineral no es garantía de nada. Extraer y luego procesar el litio para la producción de baterías de energía limpia es un proceso muy largo que requiere una especialización técnica muy elevada. Por eso, Chile es el país que mayor provecho sacó a sus reservas de litio y ha desarrollado esta industria dejando como resultado su posicionamiento como el país con la mayor cantidad de reservas mineras de litio en el mundo.

Argentina tiene dos plantas en funcionamiento (con capital australiano y estadounidense) y dos plantas en proceso de construcción: Sal de Vida y Hombre Muerto. El mes pasado, el gobierno de Catamarca confirmó que se inició la construcción de la planta del proyecto Sal de Vida. El proyecto para extraer litio demandará una inversión cercana a los 170 millones de dólares con un plazo de ejecución de 18 meses, aproximadamente y brindará trabajo a 450 personas en Argentina.

Frente a esta demanda en aumento de los minerales necesarios para crear energía limpia, parece válido poner en agenda el rol que Argentina puede tomar sobre esta temática y cómo aprovechar esta oportunidad. Hacer de la energía limpia una prioridad y mostrar que Argentina es un productor disponible para atrapar esta demanda en ascenso. Otra cuestión a considerar es el impacto ambiental que genera la extracción de este mineral.

Fuente Urgente 24