Buenos Aires (EP), 15 de Abril 2021. Héctor Pagani, presidente de la Asociación Argentina de Energía Eólica (AAEE), cuenta cómo comenzó a desarrollarse la tecnología en el país, cuáles han sido los puntos fuertes y débiles, y cuál es la perspectiva para las próximas dos décadas.

En la década de 1980, Erico Spinadel introdujo la temática de energías renovables en cátedras de distintas universidades del país. El desarrollo eólico comienza en el año 1994 con la instalación del primer parque eólico, de 500 kW, en la provincia de Chubut.

Las energías renovables comienzan a crecer a partir de la ley 27191, sancionada en 2015, ya que antes hubo otras iniciativas que no tuvieron éxito. A partir de ahí comienza el desarrollo a escala de las energías renovables, ya que esta ley tuvo en cuenta por primera vez buenos mecanismos de promoción fiscal.

Puntos fuertes: Licitaciones con la ley 27191 generaron fuerte baja tanto en el costo de instalación de los parques eólicos como en el costo de energía generada por ellos, hubo algunas pocas empresas que se prepararon para producir en cantidad y calidad partes de aerogeneradores de alta potencia, es decir, que pudieron crecer.

Puntos débiles: La carencia de créditos internacionales, la falta de ampliación de la capacidad de transporte en las líneas de transmisión de energía eléctrica, la resolución de proyectos estancados, la poca integración nacional a los proyectos.

Hoy las energías renovables en nuestro país están en un impasse: el gobierno tiene otras prioridades, como resolver la situación de los 14 proyectos eólicos varados, lo que impide nuevas licitaciones. Esto se debería revertir a la brevedad para llegar a 2025 con el 20 % de energía renovable.

El mundo avanza hacia las energías renovables, tan es así que para el año 2050 para reducir los gases de efecto invernadero las energías renovables van a ser el 85 % de la matriz energética.

El área de transporte también deberá sufrir una transformación, ya que para el año 2050 el 58 % se moverá con energías renovables, de las cuales el 8 % será por hidrógeno verde y derivados. Por todo esto debemos dar un gran impulso a las renovables.

Fuente: Energías-renovables