Europa (EPatagonicas) 22 de Septiembre. – Tienen un potencial 8 veces mayor que las de iones de Litio. Para que estas baterías puedan sustituir a las actuales, todavía deben superar algunos retos como su dificultad de recarga. En ello precisamente están trabajando desde España. Además de su uso para vehículos eléctricos, las baterías de Aluminio-aire tendrán un importante desarrollo como núcleos de almacenamiento para redes inteligentes.

En las baterías de Aluminio-aire, el metal se oxida formando hidróxido de Aluminio y generando corriente. El Aluminio tiene una de las densidades de energía más altas; sus baterías tienen un potencial 8 veces mayor que las de iones de Litio, usadas actualmente en coches eléctricos, smartphones o tabletas. Sin embargo, para que estas baterías puedan sustituir a las actuales, todavía deben superar algunos retos como su dificultad de recarga. En ello precisamente está trabajando ALBUFERA Energy Storage, una empresa española con experiencia en diversos sistemas de almacenamiento energético.

Desde el Parque Científico de Madrid, en el Campus de Cantoblanco, Albufera Energy Storage está siguiendo varias líneas de investigación paralelas para el desarrollo de este tipo de baterías, mediante la selección de diversos componentes que les permitan alcanzar unas especificaciones óptimas. “La tecnología Aluminio-aire, es la que presenta el par electroquímico de mayores posibilidades de éxito dentro de la familia de baterías metal-aire. Poseen una densidad de energía muy superior a las baterías Li-ión que, hoy por hoy, son la referencia del sector, pero con un peso significativamente menor. Además el Aluminio es uno de los elementos más comunes de la corteza terrestre, es abundante, barato y seguro”, así describe las posibilidades de este tipo de baterías Joaquín Chacón, Dr. General de Albufera Energy Storage.

Además de su uso para vehículos eléctricos (varias empresas de automoción ya están investigando en ellas), las baterías de Aluminio-aire tendrán un importante desarrollo como núcleos de almacenamiento de lo que se ha venido a llamar Smart Grids. Tanto en Europa como en EE.UU. se viene utilizando el concepto de Smart Grids desde hace años para referirse a redes de usuarios generadores y consumidores de electricidad que se conectan entre sí para conseguir un suministro eléctrico eficiente, seguro y sostenible.

Se requiere la generación de electricidad, especialmente de fuentes renovables, pero también el almacenamiento de esa electricidad para su posterior transmisión y distribución, por lo que, tal y como advierte Joaquín Chacón, “el desarrollo de todas las formas posibles de almacenamiento eléctrico va a ser uno de los temas candentes en los próximos años”.