Buenos Aires (EPatagonicas) 01 de Ene. – Las primeras medidas económicas tomadas por el nuevo presidente Mauricio Macri están seduciendo a los capitales financieros internacionales; no obstante, recién con un segundo paquete de normas que garanticen mayores certezas de mercado los inversores estarían dispuestos a entrar en el país para que se desarrollen proyectos renovables.

Apenas asumido el gobierno del bloque Cambiemos, se tomaron políticas que beneficiaron al sector agropecuario y al sector financiero, entre ellas el cese del cepo al dólar a través de un ajuste en el tipo de cambio del 40 por ciento, lo que permitió eliminar el mercado paralelo de la divisa norteamericana.

Ese tipo de decisiones económicas, según Claudio Guidi, uno de los especialistas que trabaja para BA Energy Solutions, consultora que opera en Latinoamérica brindando asesoramiento en temas que abarcan desde la mejora de desempeño de organizaciones privadas y públicas hasta reformas regulatorias en los sectores de agua y energía, entre ellas las no convencionales, son positivas para atraer inversores al país.

“Ya durante este mes (apenas asumida la administración de Macri), algunos de nuestros clientes que asesoramos en otros países han manifestado que quieren evaluar posibilidades de invertir en el país en la medida que se empiecen a dar las condiciones”, revela Guidi. No obstante, señala que para un acercamiento pleno de estos capitales “falta un segundo paquete de medidas económicas”, que, confía, a principio de año 2016 tomarán curso.

El especialista adelanta que una de las medidas que está madurando es la posibilidad de que inversores puedan girar dividendos al exterior; otra de ellas, “reestablecer un mecanismo normal de remuneración de la actividad de generación, que –para Guidi- hasta el momento estuvo bastante tergiversado”.

De tomarse este tipo de acciones, desde BA Energy Solutions prevén que en el plazo de 2 años Argentina aumentará su capacidad de generación de energías renovables tal como lo hicieron Chile y Uruguay, sobre todo teniendo en cuenta la potencialidad que tiene nuestro país para el desarrollo de la energía solar, eólica y biomásica.

“En el momento que se tengan certezas en las condiciones macroeconómicas del país y que se tenga un mecanismo claro de remuneraciones de inversiones que se realicen me parece que no hay ningún motivo para que no se acerquen los inversores”, cierra Guidi.