Buenos Aires (EP), 25 de Nov 2022. Buscará desprenderse de sus activos de generación, transmisión y distribución. En el caso de El Chocón, esperaría a la finalización de la concesión en el 2023.

El holding italiano Enel anunció hoy su plan de venta de activos por 21.000 millones de euros, lo que incluye su cartera en la Argentina, en donde participa de todas las etapas del proceso energético, desde generación hasta transporte, comercialización y distribución.

La decisión se anunció en el marco de la presentación del plan industrial en Italia, oportunidad en que presentó su interés en salir de mercados como Perú, Argentina o Rumanía, para reducir su deuda, incluyendo en estas desinversiones la cartera de su negocio de gas en España, donde es el principal accionista de Endesa con una participación del 70%. Así, en su nueva estrategia para el periodo 2023-2025, el grupo se focalizará en seis países estratégicos: Italia, España, Estados Unidos, Brasil, Chile y Colombia.

En el largo comunicado difundido en Italia en el que repasa su estrategia 2023-2025 con el reposicionamiento de negocios y geografías, foco en electrificación sostenible, el grupo manifestó que “en Latinoamérica espera salir de Perú y Argentina”, pero no detalló los pasos que dará para esa venta de activos, ni si buscará colocarlos en bloque o de acuerdo a segmentos de negocio.

El grupo italiano prevé que la mayor parte de este plan de desinversiones esté completado a finales de 2023, por lo que la salida al mercado local e internacional para la venta de los activos en el país se concretaría en el corto plazo.

En Argentina Enel posee 3 plantas que funcionan como generadoras de energía y que aportan al sistema interconectado nacional. La primera de ellas es generación El Chocón, de aprovechamiento hidráulico del desnivel del curso del río Limay, en la provincia de Neuquén, con una capacidad instalada total de 1.328MW.

Comprende las centrales de El Chocón, con una potencia instalada de 1.200 MW –formada por seis generadores de 200 MW de capacidad cada uno- y Arroyito con una capacidad instalada de 128 MW –formada por tres generadores de 42.6 MW cada uno. El complejo representa una capacidad de generación media anual de 3.600 Gwh, pero en este activo su concesión está pronta a caducar en agoto de 2023, por lo que se puede dar por descontado su continuidad ante esta declaración.

También posee en el país Generación Costanera, ubicada en la costanera sur de la Ciudad de Buenos Aires, un complejo de once unidades generadoras -de ciclos convencionales y combinados- con 2.324 MW de capacidad instalada; y que era destacada por la compañía como la planta de generación térmica más importante de Sudamérica.

Y el otro activo de generación del que buscará desprenderse es Central Dock Sud, instalada en el partido bonaerense de Avellaneda, en la cual el Grupo Enel posee el 40 % de participación accionaria. Allí cuenta con un equipamiento de última generación, en términos de eficiencia operativa y cuidado del medio ambiente, minimizando el consumo de recursos.

La presencia de Enel en el segmento de la transmisión de energía desde las centrales que la generan hasta las subestaciones que la distribuyen, se encuentra en su participación en las empresas Compañía de Transmisión del Mercosur (CTM), Transportadora de Energía (TESA), que forman parte del vínculo de interconexión de los sistemas de transmisión de energía eléctrica entre Brasil y el noreste argentino; y Yacylec que transporta la energía surgida de la Central Hidroeléctrica Yacyretá. La longitud total de las líneas de transmisión es de casi 500 kilómetros y poseen una tensión de 500 kV, en las que además se encarga de la operación y el mantenimiento.

La compañía, además, desarrolla la actividad de comercialización que consiste en la venta de energía en el mercado, así como la venta de combustibles . En el país ofrece energía a grandes usuarios y combustibles a industrias a través de Enel Trading Argentina (ex Cemsa), lo que le permitió ingresar en el negocio del Sistema de Transporte de Interconexión Internacional.

Finalmente, el segmento que más controversias le generó a la italiana Enel en la Argentina fue el de distribución, a través de su empresa Edesur, que presta servicios en un área de concesión de de 3.300 km2 que abarcan la zona sur de la Ciudad de Buenos Aires y 12 partidos del conurbano. A través de la Empresa Distribuidora Sur distribuye energía a cerca de 2,5 millones de clientes, llegando a más de 2 millones de hogares, abasteciendo a comercios y a grandes empresas. Su red eléctrica tiene una extensión aproximada de 32.500 kilómetros, por la que distribuye más de 20 mil GWh lo que representa el 20% de la energía del país.

El nivel de cortes registrados en los últimos años generó en los dos primeros años del actual gobierno nacional, presiones para lograr su salida de la concesión ya que distintos intendentes argumentaban la falta de inversiones para fortalecer la red ante una demanda creciente. Pero a la vez, por el congelamiento de tarifas que el sector viene registrando en distintos gobiernos, Edesur se convirtió en uno de los mayores deudores de Cammesa, por la energía distribuida. Se estima que la deuda acumulada por la distribuidora superaba a mediados de este año los $77.000 millones sobre un total de $350.000 que le debía todo el sistema a la compañía mayorista.

Con este plan de desinversiones, Enel prevé alcanzar un objetivo de deuda neta de 51.000 millones de euros a finales del próximo año, desde los 69.000 millones de euros en que se situó a finales de septiembre. Enel indicó en Italia que su objetivo pasa por «concentrarse en la cadena de valor integrada, buscando la electrificación sostenible, que es cada vez más necesaria en los sistemas energéticos globales, cubriendo aproximadamente el 90% de sus ventas a precio fijo con electricidad libre de carbono en 2025, elevando la generación renovable a alrededor del 75% del total y alcanzando alrededor de 80% de los clientes de la red digitalizada».

Fuente: Mejor Energía

Fotografía Enel Green Power