Buenos Aires (EP), 26 de Sept 2022. La transición a la radiación de luz azul aumenta la supresión de la hormona del sueño melatonina, dicen los científicos.

La luz azul de fuentes artificiales va en aumento, lo que puede tener consecuencias negativas para la salud humana y el medio ambiente en general, según un estudio.

Académicos de la Universidad de Exeter han identificado un cambio en el tipo de tecnologías de iluminación que los países europeos utilizan por la noche para iluminar calles y edificios. Usando imágenes producidas por la Estación Espacial Internacional (ISS), descubrieron que las emisiones de color naranja de las luces de sodio más antiguas están siendo reemplazadas rápidamente por emisiones de color blanco producidas por LED.

Si bien la iluminación LED es más eficiente energéticamente y su funcionamiento cuesta menos, los investigadores dicen que el aumento de la radiación de luz azul asociada con ella está causando “impactos biológicos sustanciales” en todo el continente. El estudio también afirma que investigaciones previas sobre los efectos de la contaminación lumínica han subestimado los impactos de la radiación de luz azul.

La principal de las consecuencias para la salud de la luz azul es su capacidad para suprimir la producción de melatonina, la hormona que regula los patrones de sueño en humanos y otros organismos.

Numerosos estudios científicos han advertido que una mayor exposición a la luz azul artificial puede empeorar los hábitos de sueño de las personas, lo que a su vez puede conducir a una variedad de condiciones de salud crónicas con el tiempo.

Veloz aumento de la luz azul en Europa

El aumento de la radiación de luz azul en Europa también ha reducido la visibilidad de las estrellas en el cielo nocturno, lo que, según el estudio, “puede tener un impacto en el sentido de la naturaleza de las personas”.

La luz azul también puede alterar los patrones de comportamiento de los animales, incluidos los murciélagos y las polillas, ya que puede cambiar sus movimientos hacia o desde las fuentes de luz.

El Reino Unido se encuentra entre los países señalados en el estudio por ser los más afectados por los impactos de la transición a la iluminación nocturna LED, especialmente el riesgo de supresión de la melatonina. El 51 % del alumbrado público en el Reino Unido funcionaba con LED en 2019.

Italia, Rumanía, Irlanda y España también fueron identificados como países más vulnerables a los impactos de la radiación de luz azul debido a sus recientes transiciones a las luces nocturnas LED.

Los impactos se han sentido mucho menos en países como Austria y Alemania, que todavía alimentan gran parte de su iluminación nocturna con bombillas de gas y fluorescentes más antiguas.

La investigación fue publicada en la revista Science Advances

Darren Evans, profesor de ecología y conservación en la Universidad de Newcastle, que no participó en el estudio, lo calificó como “un trabajo extraordinario” y dijo que se alineaba con sus propios hallazgos sobre cómo el alumbrado público local ha reducido drásticamente la abundancia de poblaciones de insectos nocturnos.

La transición a los LED en el Reino Unido “consideró mal” los costos ecológicos y humanos de tal política, dijo Evans.

David Smith, de la organización benéfica de conservación Buglife, dijo: “La contaminación lumínica puede impactar dramáticamente a los invertebrados, ya sea en su vida diaria, o incluso reduciendo las poblaciones de especies que viven en hábitats iluminados por luces LED. Dado que los invertebrados ya están sufriendo disminuciones dramáticas, es vital que los liberemos de todas las presiones para brindarles la mejor oportunidad de recuperación”.

Smith instó al gobierno del Reino Unido a introducir objetivos nacionales para reducir los niveles de contaminación lumínica, diciendo que la medición en el país era irregular y descoordinada.

Una mirada desde la biología

“Deberíamos considerar la luz desde una perspectiva biológica más amplia que la de los humanos [y] debemos centrarnos en una iluminación de mejor calidad que sea armoniosa con nuestro mundo natural.

Una mejor calidad y niveles más bajos de iluminación ayudarían a ahorrar energía y reducir los costos financieros, al mismo tiempo que harían que nuestro entorno fuera más seguro para los invertebrados”.

Algunos consejos en Inglaterra ya están tratando de reducir el impacto de la iluminación LED, que según Evans son “señales alentadoras” de que se están tomando medidas. Señala que algunas autoridades están atenuando las luces durante las horas nocturnas y están cambiando los anchos de banda de sus bombillas LED para producir una luz azul menos dañina, como se ve en la Isla de Wight, que usa bombillas más cálidas que emiten menos luz azul.

Fuente Waseem Mohamed para https://www.ecoportal.net/

Fotografía laSexta