Neuquén (EPatagonicas) 19 de Agosto. – La oferta económica quedó en manos de la mexicana Consorcio Enal – Proinsa. En 9 meses tendrán que estar terminados los estudios que determinarán el potencial geotérmico del territorio de Domuyo y sus condiciones técnicas, económicas y ambientales que garanticen la sustentabilidad del recurso.

El pasado martes 11 se completó el procedimiento de adjudicación denominado “Modelo Conceptual del Campo Geotérmico del Proyecto Domuyo” llevándose a cabo la apertura formal de sobres de las propuestas económicas de las 5 empresas que habían aprobado las evaluaciones técnicas pertinentes para la obra.

Así se determinó que la mexicana Consorcio Enal – Proinsa resultó ganadora con su precio de $5.499.219,43 sin IVA para profundizar y actualizar las evaluaciones que oportunamente se realizaron en la década del 80 en conjunto con la Agencia de Cooperación Técnica Internacional del Japón (JICA).

Ahora, los nuevos trabajos que se deberán realizar en un plazo de 9 meses comprenden la realización de estudios socio-ambientales y servicios de geología, geofísica y de geoquímica de tipo superficial, tendientes a elaborar un modelo conceptual del campo geotérmico que permita determinar el potencial de este recurso para su utilización en la generación de energía eléctrica a escala comercial.

Además, mediante la aplicación de estas tecnologías se pretende también identificar el fenómeno geotermal y determinar las condiciones técnicas, económicas y ambientales que garanticen la sustentabilidad del recurso.

El financiamiento de estos estudios será aportado mediante un préstamo recibido por el gobierno nacional de la Corporación Andina de Fomento (CAF) a través del Programa de Estudios del Sector Energético de la República Argentina (PESE). Bajo este marco ADI-NQN y la Secretaria de Energía de Nación firmaron un acta acuerdo de colaboración con vistas de definir los proyectos a ser incluidos en dicho programa. Fue así como quedo seleccionado el Proyecto Geotérmico Domuyo.

Manos a la obra

El paso siguiente a esta primera etapa es la ubicación y perforación del primer pozo exploratorio, a los efectos de evaluar la calidad y cantidad del recurso geotérmico disponible para su utilización como fuente de provisión de energía eléctrica.