Buenos Aires (EP) 26 de Mar. – Ofertas, notas en la prensa, firmas de contratos, pero ningún parque eólico en marcha, con excepción a los que ya estaban funcionando el año anterior. Es que las empresas comienzan a ensuciarse las manos y a medida que dan los primeros pasos aparecen los problemas.

Desde la Cámara de Energía Renovable (Cader) confían en la concreción de los proyectos. También aspiran a que no solo los grandes capitales concentrados tengan la oportunidad de consolidarse y que haya un lugar para las pymes locales.

“El año pasado se consiguieron contratos a 20 años, que se amortizan a 10 con precios competitivos, a pesar que la tasa sigue siendo más alta que en Chile o Bolivia. Ahora, para que los logros tengan sentido real hay que construir los parques y aparecen los problemas reales de la Argentina real”, lanzó el presidente de la Cámara de Energía Renovable (Cader), Marcelo Álvarez.

Por ejemplo, la empresa china Envision Energy ya acumula atrasos. La construcción del parque eólico es en Los Meandros, cerca de Challacó, tiene dificultades para alcanzar el porcentaje de componente nacional y en el mercado se insinúa que la firma evalúa la venta del contrato licitado.

Los especialistas del sector sostienen que esta etapa para la adquisición de los equipos y servicios es como el baile de la silla: hay más demandantes que oferentes y algunos se quedarán parados. Según Álvarez, los dos problemas transversales que aparecen son: financiamiento y componentes nacionales. Si bien, depende de cada proyecto, en los eólicos algunas declararon componentes locales en mayor porcentaje y las industrias que deben proveerlos no están consolidadas, ni por precios, escala, ni por tiempo de entrega.

En la ronda 1.5 del RenovAr, algunos bajaron mucho los precios y otros, al tratar de igualarlos hicieron reingeniería de un mismo proyecto. Para Álvarez, el proceso de evaluación fue correcto y no hay mayores quejas, pero cuando se parte de lo escrito al mundo real, aparecen las barreras de un mercado que antes era microscópico y ahora crece rápidamente.

Los costos no conocidos

Para el sector hay dos escenarios posibles y diversos, uno lo viven las grandes empresas y otro las chicas. Las pymes trabajan con una escala de tamaño de proyecto casi artesanal y los costos son altos. Los parques de capital intensivo, reciben financiamientos blandos al que no pueden acceder las pymes.

Además, en otros de “los mundos reales” que fueron subestimados se anotan fletes, aduanas, impuestos y colegios de ingenieros. Por eso muchos de los inversores que vienen de afuera quieren replicar precios del mercado internacional cuando en Argentina están mucho más caros.

Para los analistas, el riesgo se puede superar. Algunos lo harán con facilidad, otros, o se demorarán más allá de lo admisible o no se concretarán por falta de financiamiento.

“Esperamos que la estadística en el país, no sea diferente a la del mundo. Que caiga una parte pequeña de los extremadamente optimistas e irresponsables, pero que la mayor parte de los proyectos se hagan. Probablemente haya demoras, pero se harán”, dijo el presidente de la cámara.

Otro de los puntos, que hace ruido como el viento, es la venta de proyectos. Si bien es una práctica normal en otros mercados, se teme que se torne solo un negocio de compra venta. “Hay gente que se dedica a desarrollar proyectos y venderlos y otros que lo quieren transferir. Pero no veo que haya corrida de liquidación de proyectos, ni una venta desesperada. Eso es lo que percibimos de manera informal” concluyó.

Vestas instalará una fábrica de molinos

El gigante danés de las energías renovables, Vestas, desembarcará en el país con una planta de ensamblaje de aerogeneradores. La firma, una de las, número uno en el mundo, confirmó una inversión de 18,5 millones de dólares para las instalaciones que montará en la provincia de Buenos Aires.

El anuncio fue realizado por Andrés Gismondi, director de Ventas para el Cono Sur de América Latina, el ministro de Energía Juan José Aranguren y su par de Producción, Francisco Cabrera. Destacaron que la inversión permitirá la creación de 300 puestos de empleo.

La confirmación llegó luego del acuerdo sectorial rubricado entre empresas y sindicatos para mejorar la competitividad del sector, destacaron desde Nación. El objetivo es llegar a un nivel de integración local de al menos el 50% de los componentes de los parques eólicos para el 2023.

Vestas tiene nueve plantas de producción en todo el mundo junto a distintos socios. La que comenzará a montar en el país completará la decena y espera poder posicionarse en el naciente mercado renovable argentino.

La introducción de la compañía al mercado eólico nacional permitirá, a futuro, destrabar varios proyectos que no consiguen completar los cupos de componente nacional. También permitirá bajar los costos de transportes ya que los molinos por ahora sólo se importan.

Aranguren destacó “que un líder global en energías renovables esté interesado en expandir su presencia en Argentina demuestra claramente que estamos en el camino correcto, brindando a los inversores la confianza necesaria”.

Gentileza El Diario de Madryn