Neuquén (EPatagonicas) 29 de Octubre. – La represa Chihuido I que se iba a construir en el tramo medio del río Neuquén, muestra un destino incierto. Es que el proyecto está preso del destino político del país. Según se resuelva el ballotage que el mes que viene definirá al próximo presidente de la Argentina, la obra tendrá curso o no. Como quedó en evidencia, la firma del financiamiento de la obra no se hará este año.

Además, de ganar el candidato de Cambiemos, Mauricio Macri, todo podría quedar en la nada.

Una fuente vinculada a la empresa Panedile –integra el consorcio que se adjudicó la obra en el que están las argentinas Helport -Grupo Eurnekian- Chediack, Eleprint; Hidroeléctrica Ameghino y la española Isolux Ingeniería– reveló que la semana pasada se reunieron representantes de esta firma, Eurnekian y el vicecanciller ruso con la idea de definir el contrato para rubricarlo en noviembre. El Banco para el Desarrollo y Asuntos Económicos Exteriores de Rusia es el que se comprometió a financiar el 85 por ciento de los 2000 millones de dólares que demandará la construcción de la represa.

Sin embargo, la incertidumbre que generó el resultado de las elecciones del domingo pasado hicieron rever esta situación y dejar que Chihuido I se defina con el nuevo gobierno. Esto, siempre y cuando gane el candidato del Frente para la Victoria (FpV), Daniel Scioli. De lo contrario, se aseguró que el proyecto “quedará paralizado”. A su vez, desde Panedile descartaron que pueda entrar China porque “habría que echar por tierra” todo lo que se avanzó hasta el momento.

Chihuido es una de las obras más esperadas por la provincia de Neuquén, que vio cómo, en más de una oportunidad, el proyecto quedó trunco.