Santa Cruz (EP), 7 de Dic 2022. El viernes llega la primera de las ocho turbinas de la obra más importante que tiene la Argentina en marcha. La represa Néstor Kirchner recibe por primera vez uno de los equipos para generar energía hidroeléctrica. El lunes, Argentina y China destrabaron un desembolso para el proyecto.

El próximo siete de diciembre se producirá uno de los hitos más importantes desde el inicio de la megaobra que promete cambiar la matriz productiva y energética de Santa Cruz. Será cuando llegue la primera turbina de la represa Jorge Cepernic y por primera vez en su historia nuestro país tenga una de origen chino instalada.

Se trata de la turbina de tipo Kaplan, con eje vertical, que será conectada directamente con el generador por eje metálico y permitirá un caudal nominal de 381,58 m3/s. Es la primera de las tres que necesita esa represa que está un tanto más avanzada que la Néstor Kirchner, que luego recibirá un modelo diferente denominado Francis, para un salto de agua más alto.

La Opinión Austral pudo confirmar ayer que la turbina que partió desde China llegará al puerto de Punta Quilla, ubicado en la localidad de Puerto Santa Cruz, en horas del mediodía, exactamente a las doce. Al día siguiente comenzará la descarga, que implicará seis camiones que trasladarán los componentes a la obra y tres carretones con las partes grandes.

En Argentina, los proyectos hidroeléctricos que existen poseen turbinas de este tipo, Kaplan, sin embargo, corresponden a modelos de origen alemán, francés o español. Nunca antes nuestro país había tenido equipamiento de este tipo fabricado en China. Esto como consecuencia del acuerdo firmado durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner que convirtió a ambas naciones en aliadas estratégicas para la obra en marcha más importante que tiene hoy el país.

«Lo importante es el hito de la llegada de la primera turbina, que es el corazón de la central hidroeléctrica, porque son las que van a generar la energía para el interconectado y de ahí para todo el país», dijo este miércoles el director de Relaciones Institucionales del proyecto, Mariano Musso.

La que llegue el miércoles será la primera de un total de ocho que demandarán las dos represas y que generarán, juntas, 5.000 GWH (gigavatios-hora).

Los últimos datos dicen que la represa Jorge Cepernic tiene un grado de avance del 37% y empezará a generar energía en el primer trimestre de 2024 con una turbina de 160 MW.

La Néstor Kirchner superó el 20% de avance y sus turbinas tipo Francis tienen una suerte de hélice más cerrada.

Semanas atrás, el exvicepresidente de la empresa Electroingeniería, Gerardo Ferreyra, fue quien a través de la red social Twitter anunció que la turbina para la Cepernic había partido de China, asegurando que se trataba de otro avance en términos de «soberanía».

Actualmente, según datos de la Unión Transitoria de Empresas, se encuentran trabajando 2.800 personas en los campamentos ubicados entre Comandante Luis Piedra Buena y El Calafate.

La megaobra tuvo contratiempos. Primero fue la orden de paralización que surgió de la mano del presidente Mauricio Macri, que acusó al proyecto de ser poco amigable con el ambiente. Cuando asumió Alberto Fernández la presidencia del país, las obras tenían un promedio de avance del 15 por ciento.

Luego llegaría la pandemia de coronavirus, que mermó las tareas como consecuencia de las permanentes bajas por contagios y aislamientos del personal.

Sólo durante el último año se incrementó 77% el nivel de ejecución. El mayor avance se registra en la presa Jorge Cepernic.

En el caso de la Kirchner, los contratiempos estuvieron también centrados en que hubo que redefinir el lugar de la nave de montaje, que ahora estará en la margen izquierda del río. El replanteo de la obra fue necesario por un deslizamiento de suelo, lo que obligó a repensar los lugares de su ubicación.

Ambos aprovechamientos hidroeléctricos, a 90 (NK) y 135 kilómetros de El Calafate (JC), están a cargo de la UTE integrada por la empresa china Gezhouba y las nacionales Electroingeniería e Hidrocuyo.

A mediados del mes pasado, tras reunirse con el presidente de China Xi Jinping, Alberto Fernández y Sergio Massa anunciaron que finalmente el gigante asiático accedería a ampliación del uso del swap por 5.000 millones de dólares.

«Lo que nos informó el presidente Xi es que había autorizado al gobierno chino a que Argentina disponga libremente de 25 mil millones de yuanes, que significan 5 mil millones de dólares. Es una gran noticia, agradecimos profundamente. El presidente Xi me explicó que era una excepción absoluta que hace China para con Argentina y así lo tomamos», afirmó el presidente de la Nación ese mismo día en el hotel Melia de Bali.

«El segundo tema era un reclamo que tenemos por una deuda que se mantiene de China por las represas Kirchner y Cepernic», relató Fernández en el caluroso anochecer de Bali. Y explayó: «Admitieron que esa deuda estaba pendiente y dio instrucciones al Consejo de Desarrollo para que rápidamente se pongan en marcha para cubrir esa deuda».

Massa acotó sobre ese punto. «Poner al día los desembolsos y un reembolso que viene reclamando la Argentina hace un año y medio nos permitirá poner a pleno la obra de represas, que lleva el 40 por ciento de ejecución. De acá a fin de año las operaciones van a estar funcionando a pleno y eso demuestra la buena voluntad de la China de Xi con Alberto Fernández», aseguró el ministro de Economía.

A la fecha, ese era uno de los puntos problemáticos en el trato con el gobierno de Xi Jinping: la demora en el envío de fondos para destrabar definitivamente la construcción de las represas de Santa Cruz Néstor Kirchner y Jorge Cepernic.

En el Gobierno aseguran que China adeuda un giro de 1.000 millones de dólares, mientras que el Tesoro argentino puso 223 para no frenar las obras.

Fuente: La Opinión Austral