Buenos Aires (EPatagonicas) 07 de Oct. – El equipo de Prat Gay se reunirá en Washington con representantes de Moscú para renegociar una rebaja en la tasa del crédito, en medio de un clima tenso.

El ministro de Economía y su equipo, ayer, por las calles de Washington. La reunión con los rusos está fuera de agenda y hay mucho hermetismo.

Las que siguen son horas claves para el futuro de la represa Chihuido. El largo proceso de licitación que está pronto a cumplir dos años podría caerse si el gobierno ruso no cede en el reclamo del gobierno de Mauricio Macri para bajar la tasa de interés del financiamiento de la represa, un pedido que es cada vez menos económico y cada vez más político. Las negociaciones están casi paradas desde hace dos meses.

El ministro de Economía, Alfonso Prat Gay, se encuentra en Washington, donde mantendrá una reunión con autoridades rusas para tratar este tema. Fuentes cercana al funcionario aseguraron que el encuentro, que está fuera de agenda y que se mantendrá con bajo perfil, ocurrirá mañana.

En la misma línea, y siempre con cautela, el ministro del Interior Rogelio Frigerio aseguró ayer que “esta semana habrá una reunión con los que estamos negociando el financiamiento”. “Vamos a tratar de resolver el tema de Chihuido, que para nosotros es una prioridad”, enfatizó. El uso del verbo “tratar” da cuenta de que todavía no hay certeza de un acuerdo.

Fuentes de la consultora KPMG, la encargada de fiscalizar los contratos, aseguraron a “Río Negro” que está todo cerrado menos la tasa de interés. Argentina pretende que Rusia baje los 6,5 puntos anuales que cobrará por los casi 2.000 millones de dólares que prestará para la obra.

El argumento es que el acuerdo con los fondos buitres bajó la tasa de riesgo país y habilitó crédito más barato. Sin embargo, cambiar la fuente de financiamiento por una más económica implicaría tirar por la borda todo el proceso de licitación y tener que llamar uno nuevo. Las versiones de que la Casa Rosada evalúa hacer borrón y cuenta nueva se instalaron con fuerza esta semana.

El escenario geopolítico también empezó a pesar. El gobierno de Macri es un aliado natural de Casa Blanca. El fin del diálogo entre Estados Unidos y Rusia por el conflicto en Siria –una sangrienta guerra civil que lleva cinco años– amenaza con endurecer la postura de ambos gobiernos. Y para el Kremlin, el préstamo para Chihuido no representa un negocio, sino un intento por aumentar su influencia política en la región, fruto de las muy buenas relaciones que el gobierno de Vladimir Putin tenía con la exmandataria Cristina Kirchner.

Fuente Diario Rio negro