Chubut (EP) 18 de Julio. – El Ministerio de Energía y Minería fijará un cronograma de prioridades antes de fin de año. Si se hicieran todos, se incrementaría 245% la provisión actual de energía. En Chubut, la empresa Aluar presentó una propuesta para reflotar el proyecto de una represa sobre el río Carrenleufú, denominado “La Elena”.

Para septiembre –por ejemplo- se espera que empiece la construcción del proyecto del complejo hidroeléctrico Néstor Kirchner y Jorge Cepernic. Una vez concretado, sólo queda que la Corte Suprema levante la cautelar que tiene paralizado el proyecto de infraestructura más grande que tiene el país.

Pero en el Ministerio de Energía no sólo esperan esto con ansiedad para poder sumar generación a la distribución, sino que avanzan en poco más de medio centenar de proyectos hidroeléctricos.

La lista de emprendimientos

Según explicaron fuentes oficiales están en estudio 55 proyectos de hidroeléctricas de diferentes tamaños que, de concretarse en su totalidad, “significará sumar una potencia de más de 165% de la que está actualmente instalada”.

En la actualidad, la capacidad instalada de la Argentina está compuesta por 56 hidroeléctricas con potencia instalada por 11.170 megavatios (MW) y una capacidad de generación de 36.200 Gigavatios hora (Gwh) anuales. Los proyectos en carpetas sumarán casi la misma cantidad de instalaciones de diferentes porte con una potencia de 18.440 MW y una generación de 88.600 MW al año. De concretarse la totalidad de las carpetas que están en estudio en el Ministerio de Energía significaría que la se incrementaría en 245% la provisión actual.

Intención hay, falta inversión

El problema de la concreción, y aunque la necesidad de contar con más energía es un hecho, es la financiación. Este punto figuró en la última gira del presidente Mauricio Macri a China, pero el resultado no fue el esperado.

El freno a las represas en Santa Cruz, donde los bancos chinos ya devengaron u$s 800 millones de un total de u$s 4300 millones, implicó que se enfriaran las posibilidades para otros proyectos como por ejemplo el de El Tambolar, en San Juan presentó una carpeta para obtener u$s 823 millones de financiamiento.

Parte de todos estos proyectos van a ser gestionados por la Plataforma Argentina de Hidroenergía (Plahe) que desarrolló la empresa estatal Emprendimientos Binacionales (Ebisa), compañía que comercializa Salto Grande y Yacyretá, y gestiona las interconexiones con Brasil, Paraguay y Uruguay.

Aunque la plataforma estaría en funcionamiento a fines de septiembre, en la web de la compañía estatal figuran como proyectos, además de las represas Kirchner-Cepernic, el complejo Garabí y Panambí desarrollo binacional con Brasil de aprovechamiento del tramo compartido del río Uruguay; como los más avanzados.

Además, como Gestión de Proyectos se encuentran Portezuelo del Viento (Mendoza), Los Blancos (Mendoza), Itatí-Itacorá (Corrientes) y Alto Neuquén (Neuquén).

Los más resonados

Según informó Télam los otros proyectos de relevancia incluidos en la Plahe son Chihuido I, sobre el río Neuquén (671 MW de potencia); Michihuao, sobre el río Limay (Río Negro y Neuquén, 621 MW); y Río Blanco II-Uspallata, sobre el río Mendoza (597 MW). Sobresalen luego los proyectos de Cerro Rayoso (Neuquén), de 560 MW de potencia instalada; La Invernada, en la misma provincia e igual potencia; y el complejo de centrales sustentables en ríos de llanura (Corrientes, Chaco, Entre Ríos y Santa Fe), de 500 MW.

Datos sueltos

De las 55 carpetas proyectos que hoy están en discusión en el Ministerio de Energía, el Cronista pudo reconstruir 36 de ellos. La provincia que mayor cantidad de obras de infraestructura de este tipo buscará desarrollar es Neuquén, con 16 hidroeléctricas de diferente tamaño. Aunque lejos, en segundo lugar quedó Mendoza con cinco proyectos, seguida de cerca por Corrientes y Santa Cruz con cuatro. En el caso de esta última provincia, cuenta con el desarrollo de mayor envergadura tanto desde la generación como del costo de la obra.

Aluar se anotó para invertir en “La Elena”

Posiblemente de todos los proyectos evaluados alguna vez para Chubut, el de La Elena, sobre el río Carrenleufú es el más rentable y posible, afirman los entendidos. Este sería uno de los 55 proyectos a analizar por Nación. De hecho, en una nota ingresada por la productora de aluminio Aluar por mesa de entrada al Ministerio de Energía de la Nación de fecha 29 de abril de 2016, en el punto 4 referido a “Proyectos de Aluar en infraestructura energética”, en el punto II se le detalla al ministro Juan José Aranguren que “La Central Hidroeléctrica La Elena, cuya descripción se incluye en el Anexo VI, es un emprendimiento de 100 MW sobre el río Carrenleufú que demandará una inversión de U$S 250 millones y a cambio entregaría una energía anual de 550 GWb. Dada la magnitud de la obra, y la necesidad de generar sinergias, su viabilidad económica requeriría la prórroga de la concesión de la central Futaleufú, lo que además de posibilitar recuperar la inversión en los plazos requeridos, permitiría que la energía sea vendida al sistema eléctrico a un precio muy competitivo (sic)” Para poder avanzar con esta inversión, sugieren a las autoridades que “deben superar dos escollos muy importantes como son la obtención de los permisos ambientales correspondientes y la expropiación de las tierras comprometidas (…)”

Un proyecto de larga data

La Elena se ubicaría sobre el río Carrenleufu de la vertiente del Pacífico, que nace en territorio argentino y recorre unos 130 km, antes de pasar a territorio de Chile. Nace en el Lago General Vintter y recorre un estrecho valle de sur a norte antes de alcanzar la localidad de Corcovado, desde donde gira hacia el oeste y cruza la frontera internacional. Desde el Lago Vintter hasta Corcovado, el río pierde 230 m de altura, y hasta llegar a la frontera con Chile pierde aproximadamente 50 metros más.

Durante los años 1970 se comenzó a estudiar la posibilidad de aprovechar este desnivel y las favorables condiciones para crear embalses para producir energía hidroeléctrica. Cuando se hizo el balance unitario de los siete proyectos en danza, resultó que el más rentable era el ubicado en las cercanías de la Estancia La Elena, y por aquel entonces se hablaba de U$S 100 millones.

En el año 2004, el gobierno de la provincia del Chubut reinició los estudios y solicitó al gobierno nacional iniciar la licitación de La Elena. Dos años más tarde, una consultora contratada por el Ministerio de Economía definió los términos sobre los cuales se desarrollaría el proyecto a ser considerado por la Nación, considerando una baja de la cota de coronación de unos 20 m, es decir, reduciendo la altura de la represa a la mitad. De todos modos, esta última decisión quedaría sujeta a los resultados de los estudios de prefactibilidad.

En 2009 hubo otra intentona de reflotar la idea, y hubo avanzadas gestiones. Eso sí, se preveía que para transmitir la energía generada al resto del país sería necesario construir una línea de alta tensión de 70 km de largo, que permita llegar hasta el complejo hidroeléctrico Futaleufú, donde se uniría al sistema interconectado nacional.

Pese a las intenciones de privados y autoridades, imbricado con reclamos indigenistas, el proyecto Carrenleufú ha despertado fuertes oposiciones de parte de pobladores locales y agrupaciones ecologistas en todos estos ensayos. La única comunidad mapuche de la zona, llamada “Pillán Mahuiza”, encabezó en su momento manifestaciones y protestas contra la posibilidad de construirse las presas. Entre los argumentos de resistencia han figurado el impacto sobre el ambiente y la naturaleza, la modificación de zonas sagradas ancestrales, además de cuestionarse también que no se aclara en el proyecto qué beneficios económicos concretos obtendrían las localidades de la región.

Fuente El Diario de Madryn, Télam, Cronista, MEyMN