Buenos Aires (EP) 16 de Ago. – Su objetivo es conquistar un 30% del mercado local de energía eólica. Los planes para producir en el país.

Cuando el año próximo se suba el interruptor de los parques eólicos La Castellana y Achiras, no sólo se habrán puesto en marcha dos proyectos en los que Central Puerto habrá invertido más de u$s 100 millones. También, comenzarán a girar las aspas de las usinas de Nordex Acciona, player que confía en aprovechar el fuerte viento a favor que sopla en estas tierras para quienes llevan el barrilete de las energías renovables. «La Argentina es un mercado que tiene mucho potencial. El recurso eólico es excelente. Hay una necesidad de instalar capacidad de producción de energía. Y vemos que, a nivel macroeconómico, en los últimos años, se volvió el país que más inversiones atrae en el sector. Incluso se estima que podría superar a Brasil. Así que, para nosotros, es un mercado importante», resume Vincent Riedweg, managing director de la empresa para la Argentina y Uruguay. «La expectativa es estar entre los dos o tres tecnólogos más importantes del país, con un volumen del 30% del mercado, aproximadamente. Ése es nuestro objetivo de crecimiento», traduce esas intenciones a cifras Marcos Cardaci, head of Sales para América latina. «La meta es alcanzar esa participación el año próximo», agrega.

Nordex Acciona es el resultado de la fusión entre la compañía Nordex, fundada en 1985 en Dinamarca pero con sede en Hamburgo, y Acciona Windpower, fabricante de generadores eólicos del grupo español Acciona. Nordex pasó a tener el 100% de Acciona Windpower y, en contrapartida, el holding ibérico recibió el 29,9% del capital del comprador, cotizante en la Bolsa de Frankfurt. Se convirtió, así, en su mayor accionista individual.

Con más de 3.300 empleados y una planta en Alemania, Nordex aportó el expertise de 7.000 turbinas eólicas, por 131,6 gigawatts, instaladas en 40 países. Tenía 80% de su negocio concentrado en Europa. En tanto, la dote de Acciona WP era un staff de 1.400 cápitas, centros de producción en España (Pamplona), Brasil, la India y los Estados Unidos, más de 3.200 usinas instaladas (5,5 Gw) en 18 países y un 70% de su negocio –calculado en 1.000 millones de euros anuales– con foco en los mercados emergentes.

La Argentina es un mercado que tiene mucho potencial. El recurso eólico es excelente. Hay una necesidad de instalar capacidad de producción de energía. Y vemos que, a nivel macroeconómico, en los últimos años, se volvió el país que más inversiones atrae en el sector.

Durante 2016, su primer año de operación, la empresa combinada facturó 3.400 millones de euros, con un ebitda (sigla en inglés de «ganancias antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones») de 285,5 millones. En 2017, los ingresos se contrajeron a 3.008 millones de euros y el ebitda, a 242 millones. En el primer trimestre de 2018, recaudó 487,9 millones de euros, versus 648,4 millones de un año antes. El margen operativo se recortó de 51,2 millones, entre enero y marzo de 2017, a 20 millones, al cabo del mismo período del corriente año. Con estos números, la compañía proyecta un 2018 con ingresos por 2.400/2.600 millones de euros y un margen de ebitda del 4% al 5% de su facturación.

Sin embargo, en su notificación a los accionistas, habló de un «sólido inicio» de 2018, «en línea con las expectativas». Resaltó que, en el ‘first quarter’ instaló 171 turbinas en 8 países, con capacidad de 522,9 megas (habían sido 415,6 Mw en igual lapso de 2017). América latina, agregó, contabilizó cerca de la mitad de esa capacidad instalada. Ya en su balance anual de 2017, había asentado que el 90% de su cartera de proyectos pendientes de ejecución era fuera de Alemania. Esas iniciativas suman 3.700 millones de euros.

Esa estrategia es el contexto en el cual Nordex Acciona tiene operaciones directas en la Argentina desde hace ya dos años. «Hoy, tenemos contratos firmados por 250 megas», puntualiza Riedweg. Son dos proyectos de Central Puerto y uno de Genneia. El primero es La Castellana. Ubicado en Villarino, Bahía Blanca, aportará 99 megas, adjudicados a un precio de u$s 61,5/Mw, según datos del Ministerio de Energía de la Nación. El otro para ese cliente es Achiras (Córdoba): 48 Mw, a u$s 59,38/Mw. Si bien las fechas de ingreso en operación comprometidas por la empresa son el 20 de agosto y el 26 de septiembre de este año, ambos tienen tal avance que, de acuerdo con declaraciones públicas de ejecutivos de Central Puerto, habrán estado activos comercialmente antes de lo previsto.

En tanto, el tercer proyecto con el que Nordex Acciona tiene contrato firmado es Pomona, de Genneia: 100 megas en Río Negro, a u$s 48,81/Mw. También se prevé que esté activo en 2019.

Vincent Riedweg, managing director de la empresa para la Argentina y Uruguay

«Esperamos que haya continuidad en las políticas actuales. Que siga habiendo una subasta anual o dos, como se dio hasta ahora», precisa Cardaci acerca de cuáles son los factores de los que dependerá el cumplimiento de los objetivos trazados en el plan de negocios. «Que el mercado privado de energías renovables continúe creciendo en la forma en la que está mostrando que lo hará. Si el mercado está, nosotros seremos un jugador de los más importantes», agrega.

El mercado creció muy rápido, describe. «De cero. Y, de ser uno de los más atrasados de esta industria en América latina, superó todas las expectativas», apunta.

Esto, no obstante, significó complejidad. «El mercado no pasa de cero a lo que es hoy, que es instalar entre 1,2 y 1,5 gigas, a lo largo de un año, sin dificultades. Obviamente, la calidad del suministro no existía. Sin embargo, el problema fue identificado desde el principio. Tanto por parte de las empresas, que tenían necesidades, como del Gobierno, que prestó apoyo. Trabajó para levantar ciertas restricciones que había. Y, hoy, el hecho es que nuestros parques están construyéndose en tiempo y forma», observa Riedweg. En tal sentido, al tratarse de una industria globalizada, el interés de players internacionales significó, también, la veloz incorporación de conocimiento, matiza.

«En materia eólica, la Argentina es uno de los mejores recursos eólicos del mundo», destaca. «En otros lugares, el problema es diseñar máquinas que deben buscar, siempre, el mejor rendimiento y más eficiencia energética, porque hay escasez de recurso. Acá es al revés: tenemos demasiados recursos», contrasta. «El problema en la Argentina no es el recurso. Hoy en día, diría que los limitantes son su capacidad de demanda eléctrica y el acceso al financiamiento para los proyectos», diagnostica.

El financiamiento no es un tema menor. Con activa presencia de organismos multilaterales, fue casi la exclusiva ventanilla disponible para los players que resultaron adjudicados en las rondas de RenovAr hechas hasta ahora. A punto tal que no son pocos los proyectos en incertidumbre, por no haber conseguido, todavía, los capitales necesarios para ponerlos en marcha.

Marcos Cardaci, head of Sales para América latina

«El hecho es que la Argentina estuvo fuera de los mecanismos internacionales de financiamiento que se ven en la industria en todas partes. El Gobierno hizo un trabajo bastante fuerte para volver a ellos. Sin embargo, el de financiamiento es un mercado que necesita mucho de confianza y de predictibilidad a largo plazo», dice Riedweg. Lo cual, añade, hace que el costo de un proyecto en la Argentina sea más alto que en otros países de la región. «Hay países que tienen menos recursos eólicos pero lograron mejores precios de energía. Y no es, precisamente, por el costo de la tecnología, que es similar a nivel global. El financiamiento es uno de los factores que contribuyen», indica. Sin embargo, no pierde el optimismo. «Hace dos años, los organismos con los que trabajábamos regularmente nos decían que la Argentina no estaba ni en el mapa. Y hoy vemos que hay interés y nos piden que los pongamos en contacto con gente que tiene proyectos. Hubo un cambio de percepción bastante importante. La expectativa es que la tasa baje», contrasta.

La expectativa es estar entre los dos o tres tecnólogos más importantes del país, con un volumen del 30% del mercado, aproximadamente. Ése es nuestro objetivo de crecimiento.

Nordex Acciona les facilita a sus clientes contactos con bancos y entidades financieras. Y, también, las agencias de promoción de exportaciones de Alemania y de España, donde están localizados sus centros de producción.

La estrategia de la compañía fue buscar clientes que, desde la primera ronda de RenovAr, tuvieran fuerte protagonismo. «Nos enfocamos en aquellos que, pensamos, tendrían un rol importante en las subastas», explican los ejecutivos. «Quisimos asociarnos con actores confiables. Había una gran duda con el cumplimiento de los objetivos, y para nosotros fue importante ir con actores que, sabíamos, podían hacerlo. Los parques que vendimos se financiaron, se están construyendo y se pondrán en servicio. Con sus dificultades. Pero se está logrando. No sé si es el caso de todos», subraya Riedweg.

La tecnología ofrecida, agregan, era la misma que hoy presentan en los proyectos de Europa, Sudáfrica, Australia y otros países de América latina. Los generadores para Central Puerto provinieron de España, en tanto que los de Genneia llegarán de Alemania (con financiamiento de la agencia de exportaciones de ese país). «Ahora, las reglas del juego han cambiado un poco. Existe un incentivo importante a la hora de ensamblar y de empezar a producir aerogeneradores en la Argentina. Y, en ese contexto, también queremos jugar un rol importante. Estamos con nuestros planes serios de tener actividades industriales en el país», anticipa Cardaci. La referencia es a la sanción, en marzo, de la Ley de Compre Argentino, impulsada por el Ministerio de Producción y que extiende, entre otros sectores, a las licitaciones de energías renovables la obligatoriedad de incluir proveedores nacionales en los proyectos. Como antecedente, la cartera que dirige Francisco Cabrera citó que, en las licitaciones RenovAr, se pasó de una exigencia de integración nacional del 11% en la Ronda 1 al 37% en la 2.

«Este plan resultará en mejoras en los modelos de negocios y en el costo de la energía», analiza Riedweg. En su arranque, el mercado de renovables despertó mucha atención, atracción que, según su óptica, se tradujo en la presencia de no menos de seis tecnólogos activos. «Eso se reducirá. Porque, por más atractivo que esté el mercado, tampoco tiene el volumen de la India, Brasil o los Estados Unidos, para sostener, a largo plazo, la actividad de tantos players», razona. «La cantidad de jugadores se reducirá y creemos que el contenido nacional será uno de los factores que impondrá esta selección. Porque es algo que traerá ventajas para los clientes, para los dueños de los parques», continúa. «Entonces, nosotros tomamos la decisión de ser activos en este mercado y ofrecer, en la Argentina, máquinas de origen nacional», anticipa.

«Tenemos una tecnología muy específica de vectores de hormigón, que permite hacer este producto a nivel local», precisa. También, agrega, Nordex Acciona trabaja en el ensamble de góndolas, ejes y bujes. «Eso nos permitiría alcanzar un nivel de integración local superior al 35%, que es lo que exige la norma, ya que servirá para que nuestro aerogenerador califique como 100% local», precisa.

A corto plazo, esto encarecerá el costo de los aerogeneradores. «Es más costoso ensamblar, primero, por un tema de escala. Todo lo que hoy vendemos en el mundo se ensambla en tres plantas (dos en España y una en Alemania). Para optimizarlas, tenemos que producir ahí volúmenes que nos permitan tener efectos de escala que hoy en día en la Argentina, por el tamaño de su mercado, no podemos lograr», explica el CEO. En números: en 2017, Nordex Acciona vendió, a escala global, generadores con capacidad de 2.500 megas. La Argentina, en tanto, es un mercado de 600 a 700 y el target de la compañía es una cuota del 30%. Es decir, entre 200 y 250 Mw. «Y no todo eso será nacional. Porque, por ejemplo, por un tema de financiamiento algunos proyectos se tendrán que importar», distingue. También es más gravoso el costo de la mano de obra. «Significativamente más alto de lo que nosotros podemos lograr en Europa», sugiere. Otro cuello de botella, agrega, es la logística. «No creemos que exista la capacidad para transportar todo lo que requerirá el mercado». Sin embargo, la Cámara Eólica Argentina –a la que la compañía pertenece– identificó estos puntos y trabaja con las autoridades para resolverlos, relativiza el ejecutivo.

«Tenemos que suministrar lo que el mercado nos pide. El mecanismo que se estableció incentivará el compre nacional. Como tecnólogo, es obvio que un esquema de suministros globalizado es mejor. Nos permite lograr mejores resultados. Pero también entendemos las motivaciones que hay detrás del incentivo a la industria local. El balance actual es bueno. Las exigencias que se fijaron son realistas. Así que vemos este plan como factible», cierra el tema.

El viento a favor promete seguir siendo fuerte. Los hombres de Nordex Acciona ven en la Argentina un mercado que, si bien está en una etapa muy incipiente, puede competir con España, Italia o Francia. Es decir, aquellos países en condiciones de instalar, a largo plazo, entre 500 y 1.000 megas anuales de capacidad eólica.

Por lo pronto, la empresa ya está en conversaciones con potenciales clientes de cara a próximas rondas. Y ya ofrece la turbina L133, de reciente lanzamiento mundial. «Creemos que la Argentina es uno de los países donde más se aprovechará este aerogenerador», se entusiasman los ejecutivos locales. Diseñada para lugares de vientos fuertes (norte de Europa, México, Australia), con 133 metros de diámetro de rotor, tiene capacidad para generar

4,8 megas. Las instaladas en Central Puerto, por ejemplo, tienen, con un diámetro similar, una capacidad de generación de 3,15 megas. «El ratio potencia/diámetro es mucho más alto en esta máquina y eso conviene en sitios de mucho viento», señala Riedweg. «Tenemos expectativas de que esta máquina, para la próxima ronda, compita muy bien», aporta Cardaci. «Ahora, con ese diámetro de rotor podemos acceder a las zonas de más viento del país, cosa que antes no se podía. Pero también, por temas de transmisión, probablemente se empiecen a mover las oportunidades ya no tanto en el sur sino en el centro de la Argentina. Para sitios de un poco menos de viento, trabajamos con rotores de 140/149 metros. Son las máquinas más grandes que hay en el mundo, con potencias de entre 3 y 4,5 megas», describe el resto del porfolio.

Gentileza Econojournal