Santa Cruz (EPatagonicas) 07 de Dic. – Desde el Ministerio que conduce Juan José Aranguren se dijo que la obra en la cuenca “se va a terminar”; y que “hay una negociación en marcha con la empresa constructora, pero se va a poner en funcionamiento. Es una decisión que ya está tomada”, dejó saber así una alta fuente de esa cartera para una nota que publicó ayer La Nación.

Según precisaron en el Gobierno de Macri, la central estará en condiciones de funcionar a pleno dentro de aproximadamente un año y medio; y se espera se haga con carbón del yacimiento local.

La paralización de la obra desde la asunción del gobierno de Mauricio Macri el 10 de diciembre de 2015, produjo primero la incertidumbre que en enero puso a cientos de obreros d ella construcción en un largo reclamo en la cuenca carbonífera cuando aún no había autoridades con voz oficial y certera que lleve alguna respuesta.

El gobierno nacional en alianza con el radicalismo regional en Santa Cruz, liderado por el diputado nacional Eduardo Costa, puso en la Intervención de la empresa a Omar Faruk Zeidán, referente local de la UCR y ex candidato a Intendente a ocupar el cargo que dejo el actual intendente de Río Turbio Atanacio Perez Osuna.

Los primeros días de Zeidán pasaron por el anuncio del encargo de una auditoría general sobre las inversiones, y además en tratativas y negociaciones entre los obreros constructores, referentes de la UOCRA, y la empresa contratista; en momentos mientras el Interventor armaba su gabinete. Además de ello, Zeidán tuvo que romper con las dudas del gobierno central en el envío de fondos para gastos corrientes, pago de sueldos y otros que le demendaban los obreros de YCRT.

Al tiempo se supo del acuerdo entre altos dirigentes de la UOCRA con el gobierno de Mauricio Macri y otra parte con la empresa constructora para lo que en la cuenca y la región pasó casi desapercibido, pero que significó, un retiro voluntario de casi 900 obreros de la construcción, dejando cientos de obreros y sus familias en plena incertidumbre por sus puestos de trabajo; disparando una crisis política, social, laboral, y económica que no se había vivido desde la década de 1990; cuestión esta que omite decir La Nación, y que el diario Clarín utiliza para señalar a la cuenca de pueblos fantasmas.

Pero no solo la paralización de las obras de la usina dejó sin empleo a 900 obreros; también hubo personal que estaba siendo capacitado para la posterior operatividad de la central, que fue reubicado en otros sectores dentro de YCRT, y a quienes aún no se les ha garantizado su vuelta a la usina en caso de reactivarse y terminarse la obra.

Luego, se sumaron más despidos a obreros de la construcción, alrededor de 300 más recibieron sus telegramas. Algunos de ellos, todavía anhelan en silencio, trabajando de remiseros, o rebuscándoselas en obras particualres, o con sus mujeres vendiendo pan casero para subsistir; ser recontratados para terminar la usina.

Pero las cosas no están nada bien con la empresa española que tiene el contrato de la obra. Isolux tiene una catarata de demandas económicas, incluso hasta por el mismo municipio que le reclama dinero y obras que no cumplieron. Pero también la firma le reclama al gobierno nacional.

Hoy Isolux tiene nuevos dueños en España, un consorcio de bancos que negocia por estos días con la cartera de Aranguren para acomodar las cuentas, saldar las cuestiones económicas y poder dar continuidad a la usina. Aunque, claro; la de Río Turbio, no es la única obra que Isolux tiene en el país.

Una buena parte de la unión transitoria de empresas (UTE) que se había dado para esta obra puede reconfigurarse; y no se descarta que grupos empresarios afines al gobierno de turno integren el esquema que termine con lo poco que queda para concretar la obra, e incluso para abrirse camino hacia una nueva e inmediata etapa posterior: La operatividad y la renta por la venta de energía.

Mientras tanto, en los papeles, a finales de mayo de este año, se venció el plazo para concluir con la auditoría. Sin embargo las tareas de la SiGeN y otros organismos y consultores auditores contratados por YCRT continuaron en su tarea de sabuesos, como así también siguieron las denuncias penales y acciones mediáticas impartidas desde la actual gestión hacia funcionarios de la anterior, en momentos en que la actividad minera descansa entre el relato de la revisión y reordenamiento del esquema, y la falta de seguridad por problemas de ventilación; relato, que con el pasar de los meses se derrumbó como se creía podría suceder en el socavon con eso, con cada ingreso que se fue dando al interior de minas por parte de varios referentes y autoridades, y culminando este 4 de diciembre con el ingreso de hombres y mujeres de la comunidad (no obreros), que se adentraron en las minas de carbón en un marco festivo por el día del minero, minas que misma SiGeN con su auditoría, había señalado como en riesgo.

18 meses es lo que se dice podría llevar la terminación y la puesta en marcha definitiva de la central a carbón de Río Turbio.

Desde Cambiemos aseguran que el presupuesto 2017 es suficiente para lograr que el yacimiento produzca más de un millón de toneladas de carbón al año que necesita la usina. Pero esto implicaría un fuerte cambio de reglas en la cultura laboral de YCRT; algo que los gremios se niegan rotundamente hacer bajo condiciones tales como la de denunciar los convenios colectivos de trabajo; y avizoran una nueva flexibilización laboral que alerta a los pone en alerta permanente, haciendo que estos se transformen en el objetivo donde hacen foco los dirigentes de todos los sectores, particularmente del oficialismo de turno, que irá por buscar cabeceras gremiales más a su tono.

También desde la alianza gobernante Cambiemos se descartó se esté evaluando a futuro la compra de carbón a Chile. Un fantasma que cada tanto va y viene entre ambos países, recorriendo la poca distancia, pero con una frontera en medio, existente entre la usina de Río Turbio y el proyecto chileno cercano a Puerto Natales.

El proyecto trasandino aguarda un fallo favorable para con el estudio de impacto ambiental y así comenzar una explotación a cielo abierto cercano al paso fronterizo Casas Viejas. La explotación la haría una minera que – según rumores- estaría vinculada a un alto funcionario del gabinete de Aranguren. Pero esto fue categóricamente negado desde el gobierno argentino; pese a que sea real el proyecto chileno, y sus intenciones de vender una parte del carbón a nuestra central.

Pero sobre todo esto, yace un tema central y de fondo: La figura legal que ponga las reglas de juego en todo el esquema.

Desde hace un año, el proyecto de YCF Sociedad del Estado persiste en las comisiones del Senado de la Nación en búsqueda de un consenso que no llega, y no logra el quórum para que se dicte su tratamiento y se pueda convertir en ley.

La ley YCF SE, contempla la declaratoria de interés nacional de la exploración, explotación, y generación y venta de energía a partir del carbón, dentro del Estado. Algo que hoy, el diputado Depetri busca se apruebe mediante un proyecto específico.

La nueva figura contempla una sociedad del Estado; integra todo el esquema conformando una carboeléctrica; fija la representación gremial de injerencia local; simplifica la burocracia, garantiza las inversiones; además, garantiza una ampliación modular llevando la usina a 360 megas en el futuro; presenta un esquema de fiscalización permanente; y en su composición accionaria se integra tanto al Estado nacional, como al provincial, y a los trabajadores, algo que no tiene precedentes.

Pero Cambiemos, desde su pata legislativa, y en este proyecto en particular, donde los caminos son más claros e iluminados para conducir los asuntos hacia el diputado Eduardo Costa; no se está de acuerdo con varios de estos temas claves. En particular con la participación accionaria del gobierno provincial que en igual medida que el gobierno nacional, el proyecto estima un 45% de acciones entre ambos dejando el 10% restante para darle participación a la masa obrera.

Cambiemos, expone que la provincia no debe tener ese porcentual, que debe ser menor o incluso nulo. Pero la provincia es la dueña del recurso, y allí se entra en una rueda sin fin, que entre otros temas, no han forjado el quórum para sacar adelante una ley, que de hacerlo, -por otro lado-, podría tener el veto de Macri, y este sería otro punto con lo cual se demora su tratamiento: Evitar poner más carga negativa sobre el presidente ante un inminente veto.

El gobierno nacional, a un año de su llegada, dice que la usina dejará de estar paralizada y que se retomará la obra para terminarla; y que funcionará a carbón. Pero no todo queda ahí, porque lo que no dice el gobierno a través de los grandes diarios nacionales, son los pormenores y las bases que aún quedan por discutir, aún sacando carbón, aún con la usina en marcha.

Fuente De la Cuenca