Río Negro (EP) 20 de Mar. – La Agencia de Noticias de Río Negro, ADN, publicó en los últimos días un informe detallado sobre el proyecto de trasvase de caudales del río Negro al río Colorado y las discusiones que a lo largo de los años se han mantenido en torno al tema. El debate sobre la obra de ingeniería hídrica se reactivó a partir del anuncio de la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal respecto a que en el sur de Buenos Aires tienen intenciones de regar 1,1 millón de hectáreas, a partir de la mentada obra para derivar agua de un río hacia el otro.

El temor de algunos sectores de la sociedad rionegrina marca una contradicción respecto de la postura que gobierno de Weretilneck mantuvo respecto a Portezuelo del Viento, la represa que Mendoza, con apoyo de Nación, quiere construir sobre el río Grande, principal afluente del Colorado. Mientras La Pampa se negó a aprobar la obra, por la falta de garantías respecto a que su llenado y manejo sea del conjunto de las provincias, y no de Mendoza en soledad, Río Negro, junto a Buenos Aires, dieron su conformidad con la obra.

Sin embargo, poco después, Vidal reclamó el trasvase de agua del río Negro al Colorado. En nuestra provincia, el pedido de la gobernadora confirma los temores iniciales respecto a que el curso de agua se vea debilitado por Portezuelo y que, por esa razón, la mandataria bonaerense esté pensando en el viejo proyecto del trasvase, para evitar que los regantes del sur de Buenos Aires sean perjudicados.

Enfrentamiento.

El informe de ADN asegura que el trasvase viene enfrentando desde hace años a Río Negro y Neuquén con la provincia de Buenos Aires. Advierten que por el impulso de la “niña mimada” del presidente Mauricio Macri se reedita un “controversial tema” que siempre tuvo fuertes embates durante los gobiernos militares.

El medio rionegrino asegura que Vidal “dio muestras de lograr siempre lo que se propone” y puso como ejemplo “la reforma previsional que derivó 40 mil millones de pesos extras” a la provincia de Buenos Aires.

Según ADN, en la intención del gobierno bonaerense está llevar adelante una conexión en la zona de Chelforó, la más estrecha de distancia entre los dos cursos de agua. “Como el río Colorado está a mayor altura que el Negro, el desvío debe tener una pendiente hacia arriba derivando agua por bombeo”, sostiene.

En Río Negro rige actualmente la Ley 1906, sancionada en el año 1984. Hacía días que la democracia había regresado y la Legislatura rionegrina vetó una norma de la dictadura militar y prohibió todo trasvasamiento del río Negro al Colorado.

Neuquén.

La agencia de noticias de la provincia vecina mencionó que también Neuquén dejó sentada su oposición al trasvasamiento en el seno la Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas de los ríos Limay, Neuquén y Negro (AIC). Los neuquinos aducen que tienen proyectos pendientes para sumar unas 20 mil hectáreas bajo riego y dejaron en claro que la prioridad debe ser usar el agua “dentro de la cuenca del Limay, Neuquén y Negro y no afuera”.

En cuanto a Río Negro, el informe detalla que esa provincia cuenta con muchos proyectos de regadíos en los valles del río Negro, sobre todo en el Medio e Inferior, que deben defenderse frente a la erogación actual del orden de los 300 metros cúbicos, que ha disminuido en sus registros debido no sólo a las represas, sino también por el uso de agua en otras actividades como el caso de las explotaciones petroleras.

“El tema merece preocupación y ocupación. Más allá de las cuestiones técnicas y jurídicas la cuestión es política y de defensa de los intereses provinciales”, opinó ADN.

Acta de Ascasubi.

El artículo recuerda que hace casi un año, en el Comité Interjurisdiccional del Río Colorado (Coirco), la provincia de Buenos Aires presentó una nota en la que sostenía la “urgente necesidad” de asegurarse el riego de unas 600 mil hectáreas con proyectos productivos. Tal reclamo surgió del Acta Ascasubi, elaborada luego de una jornada sobre Aprovechamiento Integral de los Recursos Hídricos del Sur Bonaerense, que se llevó a cabo en el INTA de Hilario Ascasubi.

Ese documento, suscripto por representantes de la provincia de Buenos Aires, intendentes del sudeste bonaerense, organizaciones de productores y de diversas entidades, en el punto 3, inciso c, reclama la realización y/o adecuación de los proyectos de las obras necesarias para el aprovechamiento de los recursos hídricos del sur de la provincia, tales como riego de la margen norte del río Negro en el partido de Patagones y trasvase del río Negro al Colorado para mejorar calidad del agua de este último y desarrollo de nuevas áreas de riego en Patagones y Villarino.

Fuerte rechazo.

El Acta de Ascasubi despertó entonces la preocupación de algunos rionegrinos, como el legislador Alejandro Marinao (FpV), quien presentó una declaración en la Legislatura de Río Negro oponiéndose y alertando sobre lo resuelto en Ascasubi. En esa oportunidad, los diputados de la provincia patagónica ratificaron la vigencia de la Ley Provincial 1906: “Se reafirman los derechos de la provincia de Río Negro de disponer sobre la cuenca hídrica del río Negro y definir los usos que beneficien el desarrollo de su territorio”.

Los legisladores decían entonces que la provincia de Buenos Aires no podía arrogarse el derecho de disponer sobre la cuenca y, menos aún, pretender la realización del trasvasamiento de sus aguas a las del río Colorado·

“Otro antecedente sobre el tema, lo constituye la reunión del cuerpo ejecutivo del Coirco, el 13 de julio del año anterior, donde se analizó el avance del estudio de impacto ambiental de toda la cuenca para la realización del trasvase del río Negro y la distribución de los cupos de agua”, añadió el artículo de ADN.

“La estrategia de Vidal es hacer valer su actual poder político, pedir, insistir y finalmente lograr un mayor cupo de agua. Conoce del apoyo que tiene del gobierno nacional y también en la Justicia, si en algún momento el tema se judicializa”, concluyó el informe.

El cupo de La Pampa

El informe recordó que no solo Buenos Aires reclama agua del trasvase del Negro al Colorado. “La Pampa también reclama un cupo de agua y en varias oportunidades pidió a Río Negro que derogue la ley 1906. Aquel acuerdo Interestadual durante el gobierno militar de 1976 señalaba que La Pampa debe tener a su disposición en el Colorado el agua necesaria para regar unas 85 mil hectáreas, mientras que la determinación de los cupos de agua permitiría avanzar con el trasvase, al determinarse la cantidad del recurso hídrico. El reclamo pampeano también sirve a las pretensiones de la gobernadora de Buenos Aires de lograr el trasvase”, reza el informe.

Gentileza La Arena