Buenos Aires (EP), 06 de Mayo 2021. La relación entre Argentina y Rusia es de fuerte cooperación gracias a la compra y fabricación de la Sputnik V, desde Moscú quieren imponer una serie de proyectos energéticos que hasta el momento no han recibido el aval de los gobiernos argentinos. Se trata de dos bases, una en tierra y otra flotante según confirmó el embajador ruso en el país, Dmitry Feoktistov que dijo  “Entre los proyectos que le propusimos al ministro Martín Guzmán y al gobierno está el de construir una central nuclear flotante, que podría ubicarse en cualquier parte del extenso territorio argentino. Podría tratarse de una fabricación en conjunto, donde Argentina aporte el buque y Rusia los reactores nucleares”.  Sólo existe una embarcación de este estilo en el mundo, también es rusa y se puso en funcionamiento frente a las costas rusas sobre el Ártico en mayo del año pasado. Casualmente fue Rosatom la misma empresa pública rusa que se encarga de los desarrollos en materia de energía atómica de aquel país quien desarrolló dicha obra. “Nosotros propusimos construir la base, ser propietarios y operarla. Son proyectos que pueden salir 10 mil millones de dólares o más, y Rusia está dispuesta a pagar todo para que Argentina no ponga un peso” agregó el canciller.

Desde el gobierno reconocen que hubo charlas y que durante la última gira europea de Martín Guzmán le insistió al ministro para retomar los pausados proyectos nucleares entre ambos países. Si bien tanto desde Economía como de Cancillería dijeron desconocer negociaciones para avanzar sobre una central flotante admitieron que se encuentra bajo estudio la posibilidad de construir en suelo argentino una central nuclear, al estilo de la que ya existe de China en Neuquén. Aunque el gobierno ruso asegura que la concreción de un proyecto como éste facilitaría la provisión de energía en distintas partes de la Argentina, la presencia de un barco ruso de estas características podría encender las alarmas no sólo de la comunidad nuclear en el país sino de otros socios como Estados Unidos y el Reino Unido.

Rusia busca reimpulsar su presencia en Argentina. Aunque este tipo de proyectos generan dudas por el control que la Argentina pueda tener luego sobre la base en sí en las condiciones que propone el gobierno ruso. Argentina le cedería las tierras para la construcción, operación y posterior mantenimiento de la central. A cambio recibiría, según informó el embajador, entre 20 y 30 años de suministro de energía eléctrica por un precio fijo. “Si hacemos un acuerdo es para que les sirva a los dos, ahora Argentina tiene la pelota”, apuró el hombre que llegó al país en 2018 y se convirtió en uno de los funcionarios de mayor confianza de Putin en América Latina.

Las negociaciones están iniciadas y desde ninguna de las partes se animan a dar mayores precisiones, como puede ser una fecha estimada o un espacio geográfico donde se desarrolle. ¿Es posible que la Argentina acceda en avanzar a cambio de la provisión de las vacunas? Ambos países lo niegan. Lo seguro es que, en caso de concretarse, el proyecto generaría polémica tanto en la Argentina como en otros de sus principales socios políticos y comerciales.

Rusia está dispuesta a apretar el acelerador para aumentar su presencia en la región, sobre todo en la Argentina. Es por eso que, más allá de los proyectos nucleares, presentó ante el gobierno de Alberto Fernández iniciativas para reformar 550 km de vías y construir otros 150 km en el trayecto que une Bahía Blanca con Vaca Muerta. Además, aseguran que están dispuestos a “suministrar el armamento militar más moderno y en condiciones”, tal como explicó el embajador Dmitry Feoktistov.