Buenos Aires (EP), 28 de septiembre 2020. Es el nivel en el que se incrementaron los aportes del Estado a las partidas de ambos sectores. En el caso de la energía eléctrica, los desembolsos son aún mayores y ya se giraron 231.678 millones

El gasto en subsidios a la luz y el gas crece día a día en Argentina y se ha intensificado de manera contundente en el último mes y medio, especialmente a partir de la reasignación de partidas que significó la ampliación del Presupuesto 2020 sancionada en el Congreso.

Con las tarifas de los servicios públicos congeladas hasta fin de año, el Gobierno volvió a recurrir a ampliar los fondos de dos programas estratégicos que dependen de la Secretaría de Energía, actualmente en la órbita del Ministerio de Economía, tras el pase desde el Ministerio de Desarrollo Productivo. Se trata de los programas de formulación y ejecución de las políticas de energía eléctrica y de hidrocarburos, que marcan el pulso del nivel de subsidios que se van ejecutando en cada servicio.

En total, ambas partidas representan un gasto estatal de $ 408.268 millones, cuando a principios de año , debido al presupuesto heredado del macrismo, eran $ 191.000 millones. En apenas nueve meses, representa un incremento del 113%, un plus superior a los $ 217.000 millones. A la fecha, con 279 días de 2020 transcurridos, equivale a un gasto de $ 964,4 millones por día solo por ese concepto, ya que el devengado global para ambas áreas alcanza los $ 269.095 millones.

La diferencia trepa a $ 78.000 millones, pero con un punto a remarcar: todavía no se completaron nueve meses del año, por lo que ese número se seguirá estirando, como mínimo, hasta cubrir el presupuesto total de $ 408.268 millones proyectado.

El aumento de las partidas se dio especialmente el último mes, luego de que la Secretaría de Energía dejara de ser supervisada por Matías Kulfas en Desarrollo Productivo y pasará a ser gestionada por el Ministerio de Economía de Martín Guzmán. El pase coincidió con la asunción del diputado Darío Martínez en lugar de Sergio Lanziani al frente de la cartera energética, que también implicó un giro del sector hacia el kirchnerismo más duro y que el centro de operaciones de la Secretaría pasara a ser directamente Neuquén, con el yacimiento Vaca Muerta como centro de ejecución.

En el caso de los subsidios a la luz es donde se dio el salto más grande. Si bien el gasto venía siendo elevado, con alrededor de $ 681 millones por día destinados sólo a cubrir subvenciones a la electricidad, se disparó notablemente luego de que el Congreso avalara la ampliación de partidas del Presupuesto 2020. En la actualidad, esa cifra representa ya $ 830 millones diarios, teniendo en cuenta que son $ 231.678 millones los desembolsos sobre un total de $ 325.796 millones para todo el año.

Los aportes estatales al gas natural están comprendidos dentro del programa “Formulación y Ejecución de Políticas de Hidrocarburos”y se vienen utilizando de manera más escalonada. A la fecha, se giraron exactamente $ 37.417 millones, que equivalen a $ 134 millones por día y es poco menos de la mitad de la partida de $ 82.472 millones que tiene el sector para todo el año. Sin embargo, esos números también se fueron inflando con el correr de los meses, ya que originalmente ascendían a $ 51.000 millones. Por tanto, si la partida no hubiera tenido cambios este año, ya prácticamente hubiera sido consumida en su totalidad.

El crecimiento en el nivel de subsidios contrasta con la estrategia del Gobierno anterior, de ir sacándole aporte estatal a las tarifas de luz y gas, punto en el que Mauricio Macri hizo hincapié especialmente en la primera mitad de su presidencia, con Juan José Aranguren como ministro de mucho peso desde la extinta cartera de Energía y Minería.

Previamente, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, con Julio De Vido al frente de Planificación Federal, replicaba una receta similar a la actual, subsidiando casi la totalidad de ambos servicios, con tarifas congeladas durante años. Como ejemplo de ello, la primera proyección presupuestaria de Macri para el sector fue de $ 72.000 millones, en 2016. Un año antes, el kirchnerismo estipuló fondos por $ 78.700 millones, casi un 10% más de lo que preveía Cambiemos un año después.

La última proyección del macrismo para el sector fue el año pasado, con fondos estimados en $ 146.000 millones, por ejemplo, para cubrir los subsidios a la electricidad. Esa partida, con pequeños cambios, fue la que adaptó el actual gobierno para 2020, aunque esa previsión la superó en los primeros siete meses del año, profundizando todavía más la brecha a partir del último mes. De seguir a este ritmo de goteo de fondos, sólo en subsidios eléctricos se cubrirá la reformulada partida de $ 325.000 millones para diciembre.

Fuente: El Cronista.