Tierra del Fuego (EPatagonicas) 18 de Septiembre. – El objetivo sería “exportar” electricidad generada con gas off shore. Gracias a la iniciativa, la isla estará en condiciones de inyectar al continente entre 600 y 700 megawatts de energía. La obra, que se encuentra en su etapa final de consultoría, aprovechará la generación termoeléctrica a boca de pozo en Vega Pléyade y Carina.

Tierra del Fuego será sede de un emprendimiento energético sin precedentes a escala regional: la instalación de un electroducto submarino que le permitirá aportar entre 600 y 700 megawatts (Mw) al Sistema Interconectado Nacional (SIN).

Financiada a través del Comité de Asistencia Financiera (COE), la megaobra –que hoy está en su fase final de consultoría– significará la culminación del Plan Federal de Transporte Eléctrico II. Así lo confirmó el titular de la Dirección Provincial de Energía, Juan Carlos Saldivia.

“La energía que estaremos en condiciones de transportar desde la isla hacia el continente representará 10 veces el consumo eléctrico en hora pico de las ciudades de Ushuaia, Tolhuin y Río Grande en su conjunto”, comparó.

Según sus palabras, la idea es aprovechar el proyecto de generar electricidad a boca de pozo con el remanente de gas que se extraiga en los bloques Vega Pléyade y Carina, yacimientos que un joint venture liderado por Total opera frente a las costas fueguinas, en el extremo sur de la cuenca Austral. “El fluido que por cuestiones de capacidad de transporte no pueda inyectarse a los gasoductos se destinará al mercado eléctrico nacional”, explicó el funcionario.

Básicamente, el gas natural llegará hasta una línea de alta tensión localizada unos 20 kilómetros al sur de Río Gallegos, la que ya forma parte del SIN. Ésta se vinculará con el electroducto submarino previsto, que transportará la energía desde la isla hasta el continente a través del Estrecho de Magallanes.

De acuerdo con Saldivia, en estos momentos se están completando las tareas de consultoría y realizando algunos trabajos exploratorios pertinentes. “Pronto dispondremos del diseño definitivo, con la traza y la determinación de valores y materiales necesarios. Recién entonces tendremos el pliego para convocar a una licitación que incluirá un plazo de obra de unos 90 días”, adelantó.

“La idea es aprovechar el proyecto de generar electricidad a boca de pozo con el remanente de gas que se extraiga en los bloques Vega Pléyade y Carina. El fluido que no pueda inyectarse a los gasoductos se destinará al mercado eléctrico nacional”