Buenos Aires (EP), 24 de septiembre 2020. El director de la Agencia de Energía Nuclear de la OCDE participó en el primer seminario del Programa PROGENI organizado por la UNTREF y discurrió sobre los beneficios y los mitos alrededor de esta fuente energética.

El físico y director de la Agencia de Energía Nuclear de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), William Magwood, inauguró el primer seminario del Programa de Estudios sobre Energía Nuclear e Innovación (PROGENI)lanzado por la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) y destacó las posibilidades que encierra la energía nuclear para resolver los problemas del cambio climático y del alto costo que muchos países deben enfrentar para abastecerse de energía.

Magwood planteó que uno de los hitos fue la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 21) celebrado en París en 2015, en la que se instó a los países a reducir las emisiones de CO2 para que las temperaturas del mundo estuvieran por debajo del umbral de los 2 grados centígrados.

“Este fue un evento seminal. Muchos reconocieron que la energía era clave. La energía es responsable del 60 % de las emisiones globales de CO2, y de estas emisiones, tres cuartas partes provienen de la electricidad. Entonces cómo generamos y utilizamos la electricidad en el futuro nos va a indicar si seremos exitosos para solucionar este problema. Y la energía nuclear es un aporte muy importante en ese sentido, en todo el mundo es la segunda fuente más importante de electricidad que no emite CO2”, aseguró en el encuentro titulado Presente y futuro de la Energía nuclear en un mundo en cambio transmitido a través del Canal de YouTube de la Universidad.

El científico dijo que esto claramente “nos da una ventaja”, pero admitió que muchos países las desestiman porque la consideran peligrosa y que en su lugar apuestan a las energías renovables.

“La energía solar y la energía eólica son importantes, pero para poder cumplir con el Acuerdo de París las reducciones de CO2 van a tener que ser drásticas, bajar en un 73 % en todo el mundo y particularmente en los países desarrollados en un 85 %. Nunca en la historia de la humanidad enfrentamos algo de esta envergadura. Para muchas personas esto es imposible, piensan que está más allá de nuestras posibilidades políticas y tecnológicas, por el impacto que esto tendrá en el desarrollo económico y la calidad de vida”, continuó, pero dijo para abordar esa empresa hay que agudizar la mirada.

Magwood remarcó que es erróneo medir el costo de la energía con el costo de la planta (ya sea nuclear, eólica o solar) y de la generación que proviene de ellas. “Particularmente en donde tenemos energías renovables vamos a tener un efecto sistémico. Supongamos que dependemos mucho de lo solar, la energía solar es buena, es renovable pero a la noche no funciona, y algo tiene que ponerse en capacidad para reemplazarla, en muchos países es gas natural. A esto lo llamamos costo de balanceo, es muy significativo y hay que calcularlo”, graficó.

El especialista de la OCDE insistió en que si aplicamos mayormente las energías renovables para lograr el 75 % de las reducciones, en la mayoría de los casos vamos a terminar duplicando el costo de la electricidad. “Esto es algo a tener en cuenta porque el costo de la electricidad en muchas partes del mundo está aumentando de por sí”, advirtió.

Aimismo, indicó que las energías renovables requieren una mayor capacidad que las otras. “En promedio se tiene que tener un 40 % más de capacidad en el caso de la energía eólica para poder producir el mismo nivel de energía que proviene de una fuente nuclear”, ilustró, y dijo que se deben tomar en cuenta estas ineficiencias y el desafío económico que implican.

“Vemos que en todo este contexto los países desarrollan una enorme cantidad de energías renovables, y no estamos en desacuerdo, respaldamos el hecho, pero cuando uno hace el análisis de costos, vemos que en los países desarrollados lo mejor que podemos lograr es un 40 %, supongamos un 60 %. ¿Cómo cubrimos ese bache? Ahí está la oportunidad de la energía nuclear, es la única energía de gran escala que da electricidad que en combinación con la renovable nos permitiría cumplir con los objetivos del Acuerdo de París”, enfatizó.

Otro de los puntos que abordó fue el de la seguridad nuclear. “Por el accidente de Fukushima hay muchas personas preocupadas, es enteramente aceptable. En el caso de Fukushima fue una instancia en la que la planta se vio desafiada por un evento extraordinario, que fue más allá de las expectativas de su diseño. Por eso tenemos que redoblar esfuerzos por demostrarle a la gente que la energía nuclear es segura. Cuando hablamos de la tecnología GEN 3, que son reactores sutiles, han sido exitosos durante décadas, sin emitir CO2 y ofreciendo electricidad confiable para el mundo entero”, expresó Magwood.

El experto comentó que se están desarrollando tecnologías nuevas que tienen el potencial de cambiar el juego. “En algunos casos están en fase de diseño, estas tecnologías tienen inventarios de agua tan grandes que el agua refrigera el reactor hasta que llega un punto donde se puede refrigerar con el aire, entonces nunca va a haber un situación de fusión”, explicó.

Además, dijo que hay que seducir a los jóvenes para que se interesen y se involucren en programas de estudio vinculados a la energía nuclear, y evaluó que también es necesario mejorar la comunicación sobre esta fuente energética para derribar los mitos construidos alrededor de ella.

“Necesitamos revigorizar la disciplina de la ingeniería nuclear y repensar la relación de la energía nuclear con la sociedad. Hemos tenido problemas a través de los años a la hora de comunicar sus beneficios para el público general. Hubo un sondeo en Francia, que depende en un 78 % de la energía nuclear, y el 69 % de la gente respondió que la energía nuclear emite CO2, algo increíble. Comunicarse con el público es un desafío”, explicó.

Acompañando la presentación de Magwood estuvieron el rector de la UNTREF, Aníbal Jozami; el director de la Secretaría de Investigación y Desarrollo y del Centro Interdisciplinario de Estudios Avanzados (CIEA), Pablo Jacovkis; el director de PROGENI, Julián Gadano, y el integrante de ese espacio, Facundo Deluchi, quien ofició de moderador del encuentro.

Jozami apuntó que con esta actividad se dio inició al PROGENI, el nuevo programa de estudios sobre energía nuclear e innovación del CIEA, algo que representa un hecho muy significativo para la Universidad. “Queríamos participar en un área nueva que tiene que ver con las discusiones que se dan y se van a seguir dando tanto a nivel de nuestro país como en el plano internacional”, dijo, y agregó que en la temática de la energía nuclear hay distintas posturas y vías de acercarse al problema. “Otra característica de la UNTREF es dar cabida a todas las pluralidades posibles para llegar a la universalidad del conocimiento, por eso queremos invitar a todos los interesados y científicos que quieran opinar sobre estos temas a que se sumen a este espacio”, expresó.

El rector evaluó que este nuevo programa es un aporte más a la rica tradición innovadora de la Universidad. “Hemos llegado a crear muchas carreras que son únicas en Argentina y Sudamérica. Creemos que esto es una obligación de las universidades, el no quedarse arraigadas en las temáticas tradicionales y tratar de estar acorde al espíritu de los tiempos, proponiendo debates vinculados a las necesidades y expectativas de la sociedad que nos toca vivir”, ponderó.

Por su parte, Jacovkis se detuvo en la importancia que tiene el desarrollo de la energía nuclear en nuestro país. “Es imposible resolver el problema energético que tenemos con energías renovables solas. Con la energía nuclear tenemos una rica experiencia acumulada y recursos humanos muy valiosos, abundantes y ya preparados”, manifestó.

El Secretario de Investigación resaltó que PROGENI busca complementar las actividades, investigaciones y aportes que ya se están llevando a cabo en la Universidad. “El objetivo es tener una visión global, realista e integradora de la demanda de energía y de la posibilidad de satisfacerla en un proceso que deberá encarar nuestro país en los próximos años, no solo para recuperarse de la pandemia sino para consolidar su estructura productiva”, agregó.

Gadano opinó que la energía nuclear es parte de la solución. “Es una energía limpia, en la base, no reemplazable en el contexto energético mundial, que necesita urgentemente tomar medidas muy importantes para prevenir la próxima tragedia global que es el cambio climático”, definió

También reflexionó sobre la innovación que debe acompañar su desarrollo. “Es una fuente energética basada en una tecnología que necesita preguntarse a sí misma constantemente si está respondiendo al desafío de las necesidades de una matriz energética que cambió mucho en los últimos años, con la inclusión de las renovables, de la autogeneración, la generación distribuida, si está a la altura. Hay muchos debates con relación a esto y queremos hacer nuestra contribución desde la región”, concluyó.

El programa prevé otros tres encuentros virtuales y gratuitos, los días 30 de septiembrey 7  y 14 de octubre, a las 12:00 horas, desde el canal de YouTube de la UNTREF. Serán realizados paneles de debate sobre energía nuclear y cambio climático, innovación tecnológica en la industria nuclear y construcción de la licencia social en energía nuclear.