Buenos Aires (EP) 23 de May. – Desarrollo Productivo prepara el lanzamiento de un nuevo programa de estímulo a la producción de gas. Es por la imposibilidad política de actualizar las tarifas residenciales. El precio de referencia rondará los US$ 3,50 por millón de BTU.

El gobierno puso en marcha un plan de acción para intentar revertir la caída de la inversión en pozos de gas que empezó a configurarse durante el último año. La intención oficial es avanzar con el diseño de un Plan Gas 4, que comenzará a ser discutido con la industria en las próximas semanas. El precio a ser subsidiado todavía no está definido, pero podría ubicarse en torno US$ 3,50 por millón de BTU.

¿En qué consiste el plan?

Frente a la imposibilidad política de actualizar las tarifas de gas al ritmo de la inflación y de la depreciación del tipo de cambio, en los despachos oficiales y en YPF, la petrolera controlada por el gobierno, admiten que no queda otra alternativa que garantizar con recursos del Tesoro un ingreso determinado a las petroleras para reactivar la producción del hidrocarburo.

No era la apuesta inicial del Ejecutivo. Antes de la pandemia se exploraban otras opciones que no impliquen una mayor erogación fiscal. Pero el coronavirus obturó esos caminos que requerían que, mínimamente, las tarifas domiciliarias pudieran seguir la evolución de la inflación. Hoy es imposible garantizar eso.

Conscientes de esa realidad, colaboradores de Matías Kulfas empezaron a discutir en marzo el lanzamiento de un nuevo programa de estímulo para reactivar la inversión en gas. Retomaron ese debate interno la semana pasada una vez que se aprobó el decreto que estableció un precio sostén del petróleo en 45 dólares. Y este miércoles la pusieron en común con Sergio Affronti, CEO de YPF, el mayor productor de gas del país, y otros ejecutivos de la petrolera. Este medio adelantó ayer que el gobierno evaluaba desacoplar los precios del gas en boca de pozo de las tarifas residenciales.

Punto de partida

A partir de la semana que viene se habilitará la discusión con los principales productores, como Pan American Energy (PAE), Total, Wintershall DEA, Pluspetrol, Pampa, Tecpetrol y CGC. En el gobierno saben que, de no mediar una acción concreta que dinamice nuevamente la perforación, la Argentina va camino a retomar en 2021 un ritmo creciente de las importaciones de Gas Natural Licuado. De hecho, a esta altura, lo más probable es que el barco regasificador de Bahía Blanca deba retornar para el próximo invierno. Hay que desdramatizar: en términos técnicos, no sería grave. Y el precio del GNL está en niveles bajísimos por efecto de la pandemia. Pero frente a la restricción externa que enfrenta el país, gastar millones de dólares para importar un producto que se puede producir localmente no hace sentido.

¿Cuál es el diseño conceptual de la iniciativa?

El esquema que presentaron los funcionarios a YPF es un mix entre el Plan Gas que se lanzó en 2013, que remuneraba a un precio diferencial la producción de gas incremental por encima de una curva de declinación definida con cada petrolera, y los programas Gas Plus lanzados a partir de 2008, que buscaban el desarrollo específico de nuevos proyectos de gas.

El nuevo esquema —que será incluido en el marco de un Acuerdo integral con productores— buscará que las petroleras asuman un compromiso de inversión a cambio de un precio de referencia que será respaldado en última instancia y en forma directa por el Estado a través de subsidios.

El Plan Gas 4 —tal como lo denominan de manera informal funcionarios del Ministerio de Desarrollo Productivo— apuntará a garantizar la oferta de gas para cubrir la demanda base. A priori, no estará diseñada para abastecer el pico invernal de consumo.

De forma esquemática, se buscará que distribuidoras y generadoras eléctricas —a través de Cammesa— adquieran a las petroleras un determinado volumen de gas, que luego se desagregará a diferentes destinos.

¿Cuál es el precio que está dispuesto a homologar el gobierno?

No está definido. Está claro que será muy inferior a los US$ 7,50 que reconoció el gobierno de Mauricio Macri en 2018 para desarrollo campos no convencionales de gas. Una cifra tentativa se ubica en torno a los US$ 3,50 por millón de BTU. Puede ser un poco más bajo o más alto. Pero en cualquier caso, parece una cifra razonable que no debería impactar en grandes saltos de las tarifas residenciales de gas, uno de los objetivos a los que apunta el Enargas que dirige el interventor Federico Bernal.

Sin embargo, aún es temprano para saber cuál será el valor de corte definitivo que está dispuesto a asumir el gobierno.

Pero con el precio sombra del GNL está cerca de los 3 dólares, no hay margen para definir un precio mucho más alto.

Gentileza EconoJournal