Buenos Aires (EP), 07 de Oct 2022. Se había advertido que la propuesta inicial de Bernal tenía problemas. Lo que se desprende de los nuevos topes es que se subsidiará más a la categoría más baja y menos a las más altas, aunque la resolución no explicita el criterio que se tomó en cuenta para fijar los valores.

El gobierno oficializó los topes al consumo subsidiado de gas natural por red para los usuarios de ingresos medios, identificados como Nivel 3, pero introdujo cambios respecto de lo que había anunciado el subsecretario de Hidrocarburos Federico Bernal en la conferencia de prensa el pasado 16 de agosto. Lo que se desprende de los nuevos topes es que se subsidiará más a la categoría más baja y menos a las más altas, aunque la resolución no explicita el criterio que se tomó en cuenta para fijar los valores.

Bernal había señalado en la conferencia de prensa de agosto que para los usuarios de ingresos medios que conserven los subsidios habría topes de consumo subsidiado equivalentes al 70% del promedio de los umbrales mínimo y máximo de cada categoría.

Por ejemplo, en el caso de un cliente R1, que consume entre 0 y 500 metros cúbicos por año, el promedio de la categoría era de 250 metros cúbicos y el 70 por ciento de ese monto equivalía a 175 metros cúbicos, que era el monto que iba a ser subsidiado. Todo lo que consumiese por encima de ese valor, el cliente lo terminaría pagando sin ningún tipo de subsidio.

La falla inicial

EconoJournal advirtió entonces que el mecanismo elegido para retirar los subsidios sobre las facturas residenciales de gas provocaría que un grupo de usuarios de categorías inferiores termine pagando un cargo por el fluido más caro que la de otros de categorías superiores, cuando debería ser a la inversa.

En ese momento, EconoJournal puso el ejemplo de un hogar R31 de Metrogas que consume 1200 m3 anuales de gas, es decir por encima del bloque subsidiado del 70% que prevé el nuevo esquema (788 m3 anuales para la categoría) y terminaría pagando un cargo promedio de 25,19 pesos por metro cúbico, una cifra más alta que un hogar registrado como R32 que consuma 1300 m3, que abonará 23,75 pesos.

Otro ejemplo citado fue el de un usuario R22 que demanda 797 m3 de gas en el año, sobre el límite de lo permitido por esa categoría. Con el nuevo esquema pasaría a pagar una tarifa mensual de 4100 pesos porque buena parte de su consumo de gas (cerca de un 25%) se ponderará a precio sin subsidio, mientras que un hogar R23 que demanda 802 m3 abonaría una factura promedio de 3817 pesos. Es decir, casi 200 pesos menos por mes pese a que consumió más gas.

Los cambios

El gobierno parece haberse dado cuenta de los problemas que tenía la propuesta inicial presentada por Bernal porque la resolución 686/22, firmada por Flavia Royón, modificó los topes de consumo subsidiado. En el anexo de la norma se puede observar que para un R1 de Metrogas el tope ya no será de 175 metros cúbicos (el 70% del promedio de la categoría) sino de 394 metros cúbicos, más del doble.

En el caso de un R21 en cambio el tope permanece en 403 metros cúbicos por año, exactamente el mismo valor que había anunciado Bernal el 16 de agosto. Para el resto de las categorías, en cambio, el tope subsidiado es menor. Para el R2-2 bajó de 508 a 467 m3, para el R2-3 de 631 a 511 y para el R3-1 de 788 a 652. Por último, el tope subsidiado del R3-2 disminuyó de 963 a 691 m3, el R3-3 de 1156 a 988 m3 y el R3-4 de 1891 a 1212 m3.

Los cambios apuntan a subsidiar menos a las categorías más altas, pero no está claro cuál es el criterio elegido para fijar esos topes porque está claro que se dejó de lado la idea inicial de que el monto subsidiado fue el 70% del promedio de cada categoría.

Fuente https://econojournal.com.ar/

Fotografía Cucinare.tv