Neuquén (EP) 18 de Ene. – El caño tendrá casi 31 kilómetros y se conectará con un ducto en Loma Campana. Atravesará las rutas provinciales 7 y 17 y un cauce aluvional. Compartirá la traza con un caño de Tecpetrol.

Si hay un área en Vaca Muerta que geológicamente tiene todo para ser el próximo gran desarrollo de gas en la formación es la joya de Pluspetrol: La Calera. Hoy, dentro de la etapa 1 de desarrollo Early Production, la operadora que tiene como CEO a Claudio de Diego avanza para el emplazamiento de un oleoducto de 30,3 kilómetros para unir a La Calera con el caño que conecta Loma Campana con Lago Pellegrini.

La etapa 1 de desarrollo comenzó en 2018 y tiene fecha de culminación en el 2022. En ese período planean perforar hasta 93 pozos, realizar nuevos caños internos del bloque y una ampliación de la Planta de Producción Temprana (EPF, por sus siglas en ingles) de hasta 6 millones de metros cúbico de gas diarios.

La construcción del oleoducto, que aún no tiene fecha confirmada, tiene que ver con la necesidad de atender los líquidos asociados a la producción de gas del bloque que se encuentra en la zona húmeda de Vaca Muerta.

Recientemente, la operadora realizó la tradicional audiencia pública en la que se hace la presentación del proyecto y una comunidad mapuche se opuso al comienzo de obra.

En detalle, el caño tendrá un diámetro de 12 pulgadas y una capacidad de transporte máxima de 9000 metros cúbicos diarios. Atravesará las rutas provinciales 7 y 17 y un cauce.

En números

300 millones de dólares es la inversión aproximada que realizaron en el área desde que comenzó a desarrollarse.

La traza para la instalación del oleoducto propuesta se seleccionó en caminos y picadas sísmicas existentes para minimizar el impacto ambiental. En este caso, la ruta que propuso la operadora coincide totalmente con una pista existente vinculada a los ductos de exportación provenientes del área Fortín de Piedra de Tecpetrol.

Para los cruces con ductos ya existentes y rutas provinciales la compañía estableció un protocolo específico para cada situación. En el caso de cruces con caños, el oleoducto se colocará de forma manual a 2,5 metros y se instalará cerca de medio metros por debajo de los existentes divididos por una placa de hormigón.

En el caso de las rutas se colocarán señalizaciones 50 metros antes y después del zanjeo.

Para su implementación se hará una ampliación en la denominada área 300 dentro del bloque donde ya hay instalaciones en superficie. En la zona se instalará la trampa lanzadora y junto a la receptora en Loma Campana serán los equipos que quedarán en superficie.

De esta manera, los impactos ambientales más significativos están asociados a la etapa de construcción del proyecto y no a su posterior puesta en marcha y operación.

El bloque

La Calera tiene una superficie de 230 kilómetros cuadrados e YPF tiene un porcentaje de participación. El área está en el medio entre Loma Campana, de Chevron y la petrolera de bandera y Aguada Pichana Este, de Total Austral, Wintershall DEA, YPF y Pan American Energy. El bloque La Ribera la divide con el sector norte de Fortín de Piedra.

Luego del piloto, que se realizó en los primeros meses del 2019, en la segunda mitad del año es cuando se vieron los avances más acelerados en el área.

En números

30 son los que se perforaron hasta diciembre en el bloque. De ese total 20 están parados transitoriamente.

Según los datos de la secretaría de Energía de Nación, en diciembre el bloque registró un total de 30 pozos perforados productivos de los cuales 20 estaban parados transitoriamente. Una situación que no es particular de Pluspetrol, sino de la mayoría de las operadoras con desarrollos en Vaca Muerta.

Con los pozos que tienen en stock, la operadora de capitales nacionales puede llegar rápidamente a los 3 millones de metros cúbicos de gas diarios más unos 6.000 barriles de petróleo asociados.

Fuente: Río Negro.