Neuquén (EP) 23 de Mar. – La baja actividad en la formación complica el escenario para el invierno y ya se realizaron las primeras licitaciones. Confirman que, de no revertirse la situación, las compras al extranjero aumentarán.

Vaca Muerta no logra descifrar cómo sortear el complejo momento que atraviesa y su crisis ya repercutió en la demanda de gas a nivel nacional. La decisión de las petroleras de no realizar nuevas perforaciones en el segmento, principalmente por el precio del hidrocarburo, mermó el crecimiento en la producción no convencional en el comienzo del año y la expectativa para los próximos inviernos es poco alentadora.

Por el escenario macroeconómico y la crisis en la industria, la petrolera del Estado argentino IEASA (exEnarsa) realizó la licitación para la adquisición de 11 buques de Gas Natural Licuado (GNL) para este invierno en una maniobra que logró cerrar los contratos con precios históricos a favor de Nación por el avance del coronavirus (ver aparte).

Durante el primer mes del 2020, la producción de gas cerró en 130,1 millones de metros cúbicos por día (MMm3/d) lo que significó un crecimiento del 0,8% interanual. Si se lo compara con la producción de agosto – pleno período invernal y previo a debacle macroeconómico- que fue de 144,5 MMm3/d, se ve una caída del 9,97%. Los datos se desprenden de los informes del Instituto Mosconi.

Si se analiza solo la producción no convencional, se ve también una caída del 9,79%. Si bien, por una cuestión de demanda, la producción de gas en la Argentina durante el verano cae, el escenario actual no da señales de un repunte sustancial como sucede en cada invierno, principalmente por la macroeconomía heredada de la gestión de Mauricio Macri. Sin ir muy lejos en el tiempo, a comienzo de este mes, trascendió a nivel nacional que en el país no había ninguna empresa perforando pozos de gas.

Sin embargo, no es el único factor, los indicios de que la producción no va a aumentar al igual que en 2019 son varios: en primer lugar, el precio de venta del gas hoy está planchado y algunos contratos se firmaron en el orden de los 2 dólares por millón de BTU, lo que implica que el valor de venta no permite cubrir los costos operativos.

En números

130,1 millones de metros cúbicos por día fue la producción de gas convencional y no convencional en enero.

Además, Nación avisó que tendrá un acotado presupuesto para cumplir con los compromisos de la Resolución 46, que subsidia un aparte de la producción no convencional. Todo esto se suma el complejo contexto económico del país que no atrae inversiones y en una crisis mundial por el coronavirus.

Actualmente, la mayoría de las petroleras que tienen yacimientos de gas en Vaca Muerta tienen lo que en la industria se conoce como pozos en stock. Estos son pozos perforados, pero sin terminar o sin conectar y no producen ni un solo metro cúbico.

Las empresas que tienen estos pozos guardados, lo que esperan es un contexto más favorable para poder vender su producción a un precio más alto. Esto muestra que no hay garantías de que se pongan en producción en el corto plazo de no haber cambios en segmento.

En el mejor escenario, las petroleras los pondrán en producción para evitar un –inevitable- declino en la producción, pero no es algo sostenible en el tiempo. Si no hay nuevas inversiones en el sector, la producción de gas tarde o temprano va a declinar de manera considerable y, por consiguiente, las importaciones aumentarán este y el próximo invierno.

“Todos los jugadores de la industria estamos en la misma situación. Mal que mal, este invierno lo vamos a transitar, pero si todo sigue igual, en el 2021 se va a ver realmente el impacto”, le dijo a RIO NEGRO un director de una petrolera.

Fuente Diario Río Negro