Mendoza (EP) 30 de Mayo. – El proyecto fue rediseñado. Pero aún no hay participación del COIRCO. Se prevé que a fines de junio se encuentren listos los trabajos de acuerdo al cronograma presentado.

A través de una videoconferencia, el subsecretario de Energía y Minería de Mendoza, Emilio Guiñazú, mantuvo una reunión con personal de la consultora Hatch en Canadá y de la minera Vale en Brasil, para tratar el avance de los trabajos de prefactibilidad de Potasio Río Colorado, según dio a conocer el diario Los Andes.

El informe de la consultora canadiense Hatch, que determinará el reajuste del diseño original del proyecto a un tercio de su capacidad para volverlo rentable, presenta un 90% de avance. Se prevé que a fines de junio se encuentren listos los trabajos de acuerdo al cronograma presentado.

En el encuentro virtual, Hatch especificó que las tres variables más importantes que alzan el valor del proyecto son el transporte, la energía eléctrica y el gas, y con la entrega del informe se determinará cuáles serán los nuevos costos de inversión y los costos operativos del proyecto.

Al respecto, Guiñazú explicó que “estas variables, si bien aumentan en proporciones muy elevadas los costos, son aspectos que desde la Provincia se pueden acompañar si logramos que Potasio Río Colorado se potencie con otros proyectos de infraestructura y explotaciones en el sur de Mendoza, tanto petroleros como mineros”.

Por este motivo, el Gobierno de Mendoza ha realizado una serie de propuestas alternativas para simplificar la logística de transporte, infraestructura energética y el abaratamiento de costos para lograr la reactivación del yacimiento minero en Malargüe.

A fin de junio se concretará una nueva reunión de seguimiento donde se pedirán los detalles de los costos de logística y energía para analizar en contrapartida las propuestas realizadas por la Provincia.

Inicialmente, el proyecto de Potasio Río Colorado tenía como ejes centrales -lo que desató una fuerte controversia ambiental- los siguientes aspectos:

* Utilización de grandes volúmenes de agua (1000 litros/segundo) extraída en el sector superior del río Colorado, con la consecuente afectación de las poblaciones existentes aguas abajo.

* Tratamiento del material de desecho producto de la explotación. Se estima que el cloruro de sodio que quedará descartado luego de la refinación tendrá volúmenes similares al cloruro de potasio objeto de la explotación. En el estudio de impacto ambiental originalmente presentado, se proponía depositar el cloruro de sodio residual en un predio de 200 hectáreas, estimando que el acumulado alcanzaría una altura de 50 metros.

* Creación de puestos de trabajo reales y estables. Luego de la finalización de las obras de infraestructura y una vez en etapa de producción, se estima que la operación del proyecto no genera más de 400 puestos de trabajo.

* Participación de las autoridades de las provincias vecinas afectadas y del Comité Interjurisdiccional del Río Colorado (COIRCO) en la toma de decisiones y la formulación de estudios de impacto ambiental independientes.

Fuente El Diario de la Pampa