Venezuela (EPatagonicas) 30 de Julio. – Este carburante fósil aún mueve la energía de grandes naciones del orbe pese a los bemoles ambientales de su uso, y se estima que queda carbón para un largo plazo

Hoy a 255 años del inicio de la explotación a gran escala del carbón como energía primaria, en los albores de la revolución industrial, aún representa el 30% de la matriz energética mundial, seguido muy de cerca por el petróleo, cuya participación en la torta gira en torno a 33,6%, sostiene el analista y docente de post grado de la Universidad Central de Venezuela en materia energética y petrolera, Mazhar Al-Shereidah.

La tesis del docente, a la luz de la búsqueda de fuentes alternas de energía limpia, es que pese a ello, el carbón seguirá ostentando un importantísimo sitial en la torta energética de cara al 2040, no solo por su importancia para la generación eléctrica y su menor precio, sino que además por el mantenimiento de un enorme ejercito de trabajadores.

Soportado en fuentes internacionales y estudios confiables de entes dedicados al tema, Al-Shereidah comenta que para el 2040 el carbón apenas perderá entre 3% y 4% de participación en el patrón energético mundial, mientras que la del petróleo bajaría en el mismo periodo 10 puntos porcentuales.

Cálculos del analista precisan que el carbón podría ocupar, para la fecha proyectada, entre 26% y 27% del patrón energético mundial y el petróleo en torno a 22%. Ahora bien, el docente agrega que dentro de esos desplazamientos el gran ganador será el gas natural, cuyo uso se elevará de forma sustantiva.

Entre un punto porcentual, de más o de menos, la Administración de Información de Energía de Estados Unidos, calcula que el carbón representa el 28% del consumo de energía del mundo.

En China, sin embargo, destaca el brazo estadístico de energía de los Estados Unidos -EIA-, este indicador asciende al 70%. El “Dragón Rojo” entonces consume casi tanto carbón como el resto del mundo junto (49,12%) y cuatro veces más que Estados Unidos, que ocupa el segundo puesto (10,52%) en el ranking mundial del consumo. India ocupa el tercer lugar (8,81%), seguido de Rusia (3,25%) y Alemania (3,19%).

Además de ser el mayor consumidor de carbón, China es también el país que más extrae (46,3%). Estados Unidos ocupa el segundo lugar de la producción mundial de carbón (11,69%), seguido de países como India (7,47%), Indonesia (5,61%), Australia (5,33%) y Rusia (4,49%).

A pesar de la contaminación

Para Al-Shereidah existe una gran contradicción sobre el uso del carbón en el mundo.

Y es que sabiendo la humanidad, la ciencia, los gobiernos, los estudios y un largo etcétera, que el carbón es el combustible que más contamina, ¿porqué se mantiene su uso?

La respuesta según el especialista es muy sencilla, y es que el carbón es el combustible fósil más abundante en el mundo, cuyas reservas están muy extendidas y repartidas, y resulta económica su explotación. “No hay país que no tenga reservas de carbón”, explica el docente.

“Entonces como cada país tiene carbón o minas de carbón, entiende que continuar explotándolo tiene sentido. La idea es que no solo es un combustible con el que se cuenta de forma fácil, y evita un mayor gasto de divisas para la compra de energía, sino que además resulta ser una importantísima fuente de empleo”, señala Al-Shereidah.

Pero eso no es todo, el docente agrega que la minería del carbón conforma además modos de vida que se pasan de generación en generación, que han abierto un espacio a un ejército de obreros de la minería carbonífera.

Esfuerzos

El uso de carbón tiene de hecho tanto fuelle que no se vislumbra a corto plazo su abandono para generar energía eléctrica.

Por este motivo, la Comisión Europea promueve dos grandes tipos de solución tecnológica para mitigar los efectos de las plantas a carbón. Por un lado la producción de “carbón limpio”, tecnología que está desarrollándose actualmente, y que ya tiene sus detractores en los órganos ambientalistas.

China – con este “carbón limpio”- pretende mitigar los problemas relacionados con la contaminación creada en torno a las plantas generadoras de electricidad y otros efectos derivados de las emisiones de dióxido de carbono, al reducir las emisiones “considerablemente”, según el documento de la Comisión Europea.

Todo indica que el carbón continuará siendo por los próximos 50 años el principal combustible para la generación de electricidad.

Para 2010, el 40,1% de la electricidad en todo el planeta fue generada por plantas de carbón, la EIA de hecho a proyectado que para 2040, cerca del 35,6% de la generación de electricidad tendrá al carbón como combustible, más que las energías renovables que ocupan 24,6%, y que el gas natural que actualmente ocupa poco menos de 24%, según la data de ese organismo.