San Juan (EPatagonicas) 24 de Julio. – La intención es que las empresas se sumen voluntariamente a un decreto del año 68 que nunca fue reglamentado. Una compañía calera sanjuanina ya adhirió al nuevo sistema.

La Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA) de San Juan se encuentra trabajando en un proyecto que busca principalmente que las empresas del sector se sumen a un decreto nacional sobre el régimen previsional para trabajadores mineros sancionado en el año 1968, bajo el mandato de Onganía, que nunca fue reglamentado. El mismo establece que los trabajadores que desarrollen tareas a cielo abierto pueden jubilarse con 55 años de edad y 30 años de aportes.

La empresa calera FGH fue pionera en la elección de este régimen en ANSES y ya jubiló mediante el mismo a integrantes de su personal. La iniciativa del gremio es reducir 10 años la edad en la que los mineros pueden solicitar la jubilación, siempre que cumplan con los años de aportes requeridos. A su vez, el mismo decreto establece que los mineros de operaciones subterráneas pueden jubilarse con 50 años de edad y 25 de aportes. “En principio es un proyecto que beneficiaría directamente a los trabajadores no metalíferos, ya que más del 80 % de los mineros caleros de San Juan están en edad de jubilarse”, explicó Iván Malla, Secretario General de AOMA San Juan. Y continuó: “El decreto en sí no tiene mucho argumento y no está reglamentado, por lo tanto no podemos exigirle a las empresas que se sumen al mismo, pero si podemos solicitar la adhesión voluntaria. El tema ya ha sido planteado en la Cámara Minera de la provincia y varias empresas nos han dicho que lo van a analizar, otras nos dieron un no rotundo. Pero Barrick nos ha dicho que lo van a estudiar en profundidad antes de dar a conocer una respuesta sobre el asunto”.

Fuentes legales del sindicato explicaron que las empresas mineras pueden argumentar que según el texto del decreto, el régimen jubilatorio de 55 años solo se aplicaría a los trabajadores que desempeñan “funciones a cielo abierto”, por lo tanto, quedarían excluidos de tal posibilidad todos aquellos que realicen tareas en talleres, oficinas y cualquier tipo de trabajo bajo techo.