Río Negro (EP) 1 de Jul. – En terapia intensiva, con respirador para mantenerse viva, así está la MCC Minera Sierra Grande desde hace un año y medio. La mina de hierro más grande de Sudamérica no produce y no lo hará por lo menos hasta fin de año.

La empresa MCC Minera Sierra Grande está en manos de empresarios chinos y desde el 2007 explota el yacimiento, pero la abrupta caída del precio de hierro ha resumido la actividad minera a escaso mantenimiento para que la mina no se inunde y se garantice la ventilación y tenga al menos las galerías en condiciones a la espera de la reactivación productiva.

En la empresa quedan sólo 58 trabajadores de los 580 que supo tener en su momento de mayor esplendor de comandos chinos. Coincidentemente apenas el 10% de ese personal es con el que funciona hoy.

Nada ha podido sacar al yacimiento del letargo en que se encuentra, con la actividad reducida, comparable con la época en que la provincia se hizo cargo en 1993, después del cierre de la empresa estatal Hipasam.

El año pasado pudo salvar la situación económica la exportación de varias toneladas de hierro concentrado que habían quedado acumuladas y fueron explotadas por los mineros que luego fueron despedidos. “Desde noviembre del 2016 no hay producción en la mina, nunca se sacó hierro con la capacidad reducida de personal,” aclaró con énfasis el abogado de la empresa Jorge Roa, mano derecha del gerente chino Qifang Chen.

Los pocos trabajadores que circulan las galerías realizan tareas de mantenimiento mínimo. Esas tareas están resumidas al mantenimiento de bombas de agua que desde los 500 metros se encargan de bombear el agua a superficie para evitar que se inunden las galerías. Por una cuestión lógica la mina está atravesada por napas que brotan de sus paredes y por ley de gravedad decantan en las galerías subterráneas.

Otro de los mantenimientos que se realiza está supeditado a la limpieza de rocas que se desprenden y hay que despejar caminos todo el tiempo. La soledad de los túneles y plantas de procesamiento se compara en el mantenimiento mínimo que el Gobierno de la provincia de Río Negro, a través de Hiparsa – Hierro Patagónico Rionegrino – tuvo desde el año 1993 hasta 2005 cuando se concesionó el yacimiento a capitales chinos y empezó la reactivación luego del cierre de la empresa Hipasam en el año 1992.

Por las noches los escasos guardias que custodian celosamente el complejo sienten en la piel el silencio y la soledad. Entre el año pasado y este, la minera logró vender el hierro que había quedado procesado y esa ganancia les permite sostenerse hasta finales del 2019.

Quedan escasas reservas que sólo sirven para vender a PCR – Petroquímica Comodoro Rivadavia – que lo utiliza como una de las materias primas para el armado de cemento.

“El plan es sólo mantener el complejo tal cual está hasta que mejore el precio del hierro”, expresó el gerente Qifang Chen. La coyuntura por la que atraviesa el mercado internacional de hierro pone en serio riesgo la continuidad de las operaciones en el yacimiento debido al excesivo costo de producción y comercialización que caracteriza a esta mina. La crisis vino por la caída del precio del hierro a nivel internacional imprevisto para la empresa MCC Minera Sierra Grande que alcanzó en 2011 su pico de esplendor, donde las cuentas eran redondas, buen precio de hierro, y sueldos bajos, generaban buenos resultados. Ese año el precio de hierro tuvo su récord de valor con un costo de 150 dólares la tonelada, en 2016 bajó a 38, sólo la producción que va desde la extracción, las moliendas, la beneficiación magnética, transporte y puerto tienen un costo de 75 dólares la tonelada.

Hoy en el puerto de Punta Colorada quedan 5 ó 6 mil toneladas de hierro concentrado que no alcanzan para llenar un barco (que requiere como mínimo 30.000 toneladas) y en la denominada “laguna negra” donde está la mina a unos 32 km de la costa, donde se acopiaba mineral hay unas 50 mil toneladas que servirán solo para la venta a PCR por su consistencia y porque le falta un proceso de molienda.

Llevar ese mineral al puerto de Punta Colorada en camiones sería muy caro , explican desde la empresa. En este escenario se desenvuelve la empresa minera que trajo alivio a Sierra Grande en su momento porque demandaría mano de obra. Hoy sólo queda la esperanza de volver.

Gentileza Río Negro