Buenos Aires (EP) 30 de Ene. – El miedo a una pandemia de coronavirus procedente de China ha tomado el relevo a la inestabilidad causada por el enfrentamiento armado entre Estados Unidos e Irán en Oriente Próximo como factor desencadenante de una escalada en el precio del oro. En efecto, el dinero es cobarde y la actual situación geopolítica internacional está provocando que cada vez más inversores busquen un activo refugio para depositar su dinero, ante la caída generalizada de los índices bursátiles.

Según un análisis publicado en el blog financiero The Motley Fool, los mercados de capitales globales se han visto teñidos de rojo por las noticias procedentes de China y referentes a la epidemia de coronavirus, que los expertos temen que se convierta en una pandemia que acabe frenando el crecimiento económico global para 2020, ya de por sí modesto.

Como explican desde el blog, “éste es precisamente el entorno en el que el oro suele brillar y algunos expertos creen que el metal podría dispararse hasta los 2.000 dólares la onza. No en vano, se dice que el miedo es el mejor aliado del oro”.

Precisamente el miedo es el que está conduciendo a los inversores a buscar activos refugio, y por ello las acciones de las compañías mineras australianas constituyen una excepción entre el rojo que predomina en el índice ASX de la bolsa australiana.

Por ejemplo, las acciones de Newcrest Mining subieron al comienzo de la sesión del pasado 28 de enero un 1,9%, hasta los 32,58 dólares, mientras que las de Northern Star Resources y Evolution Mining ganaron un 2,4%, hasta 12,91 y 3,86 dólares, respectivamente.

Según The Motley Fool, “el precio del oro se dispara cuando los inversores se ponen nerviosos, aunque el año pasado el metal se comportó extraordinariamente bien pese a que los inversores impulsaban los índices de los mercados de capitales globales a sus cifras récord”.

En estos momentos, el precio del metal se encuentra un 20% por encima del que tenía el año pasado a estas alturas, y una de las razones es la caída de los tipos de interés. Ello ha provocado que los rendimientos de una serie de activos con los que el oro compite por el favor de los inversores hayan ido cayendo, mientras los bancos centrales mundiales recortan los tipos cerca de cero para estimular el crecimiento.

“Los bajos tipos de interés incrementan el atractivo del oro, ya que reducen el llamado coste de oportunidad de mantener en la cartera un activo como el metal. Los estímulos de los bancos centrales también han minado la confianza en las divisas fiat, y eso constituye un impulso adicional para el oro”, afirma el artículo.

A este entorno de bajos tipos de interés, que resulta muy positivo para el oro, se añade ahora la preocupación derivada de la pandemia de coronavirus, que se ha cobrado ya la vida de más de 100 personas en China y ha comenzado a extenderse a algunos países europeos.

“Por este motivo, algunos analistas están comenzando a plantearse hasta qué nivel puede llegar el precio del oro. Después de todo, el metal rozó los 2.000 dólares la onza durante la crisis de deuda en Europa en 2011”, aseguran

Fuente Oro Informacion