Salta (EP) 18 Abr. – Dicen que falta infraestructura básica para poder desarrollar proyectos. Mineros salteños proponen hacer obras a cambio de descuentos en regalías.

La Cámara de la Minería de Salta estudia con autoridades municipales y legisladores provinciales la implementación de un descuento en la regalías futuras para las empresas que inviertan en infraestructura. Señalan la logística compleja que requiere hoy la construcción del proyecto metalífero Lindero, y que otros emprendimientos aún no tienen factibilidad aprobada porque se necesitan obras.

El proyecto de oro y plata Lindero, que prevé producir el primer lingote en puro a fines de este año, atraviesa su pico máximo de construcción con casi mil personas en el campamento, y a nivel financiero ya adquirió el 90% de los bienes necesarios para poner en marcha la operación.

“El proceso que llevamos adelante hoy y que nos prepara para la siguiente fase de producción implica un movimiento logístico complejo que requiere de una coordinación única, porque Lindero se ubica en un rinconcito de la Puna salteña, en el límite con Catamarca y Chile, a unas ocho horas de camioneta de distancia hasta la ciudad de Salta, y algunas más en camión, en altura, y por caminos que no son para nada buenos”, describe a EconoJournal, uno de los gerentes de la empresa Mansfield, Facundo Huidobro, quien fue uno de los descubridores de este emprendimiento metalífero hace casi 20 años.

“Lindero es uno de los primeros proyectos de envergadura que se desarrollan en Salta; vamos a empezar a cambiar la economía de la provincia, y de esa manera la minería va a tener una mayor participación en el PBI salteño”, estima el directivo quien como presidente de la Cámara de la Minería de Salta, cargo que ocupa actualmente, mantuvo al comienzo de esta semana una reunión con el Gobierno provincial, autoridades municipales y con legisladores para acelerar este proceso de transformación.

“Tenemos Lindero, tenemos importantes proyectos de litio, tenemos Taca Taca que es un gran emprendimiento de cobre en carpeta, pero para posicionar a Salta como provincia minera nos falta infraestructura vial, de energía y de comunicación; estamos 30 años atrasados en algunas zonas de la provincia y es necesario trabajar en este aspecto entre todos para ver cómo recuperamos ese tiempo y activamos todos los proyectos que están dando vueltas”, sostiene.

El mecanismo que está en análisis, según Huidobro, que fue presentado a los municipios y que se trabaja con legisladores para que quede plasmado en una ley provincial, es similar a uno que se lleva adelante en Perú y que se llama “obras por impuestos”.

En términos prácticos, lo que está en estudio es cómo implementar un descuento en la regalías futuras para las empresas mineras que antes de comenzar a producir lleven a cabo una inversión extra en la construcción de obras, como puede ser un camino que además de bajar costos, optimice la seguridad del tránsito.

La condición es que se trate de infraestructura que mejore la calidad de vida de los salteños en algún aspecto. Entre las obras que se estudian llevar a cabo de esta forma, y que resultan imperativas para la puesta en marcha de algunos proyectos mineros, se incluye la renovación del único gasoducto que hay en la zona de la Puna, gran cantidad de caminos y también, un ferrocarril.

“Hoy tenemos muchos proyectos mineros que no pueden salir o no tienen factibilidad aprobada por el problema de costos porque se necesitan obras. Por esto presentamos este mecanismo que implica comprometer las regalías futuras por parte de la provincia para las mejoras de infraestructura”, resume Huidobro. “Es muy difícil tener una continuidad sino hay una mejora en la infraestructura provincial y sabemos la crisis que se vive todo el país, pero es importante que pensemos qué instrumento se puede llegar a usar sin que recaiga como siempre todo esto en la empresa en sí”, considera.

Para la construcción de Lindero se invirtieron poco más de 300 millones de dólares en dos años. La exploración en el área se inició hace 25 años, el descubrimiento demandó seis años de trabajo de búsqueda, y el desarrollo del proyecto, unos 19 años más. Según el estudio de factibilidad, cuenta con una vida útil de 14 años, no obstante Huidobro anticipa que probablemente ese plazo sea extensible porque a unos 3 kilómetros se ubica otro proyecto que puede darle continuidad.

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