Chubut (EPatagonicas) 10 de Nov. – La baja del empleo en blanco en el último año grafica la importancia de la industria para la provincia: solo el Proyecto Navidad prevé generar una cantidad similar de puestos a los caídos. Además, ofrece una alternativa al cambio de matriz productiva y a los golpeados ingresos por el petróleo.

Mientras el Gobierno Nacional y las provincias, incluida Chubut, trabajan en el establecimiento del Acuerdo Federal Minero y en momentos en que continúa firme el anuncio de mil millones de dólares de inversión para poner en marcha el Proyecto Navidad en la Meseta Central, existen números concretos que grafican la importancia para la provincia de un emprendimiento de esa magnitud, especialmente en el contexto actual.

Por poner solo un ejemplo, la caída del empleo privado registrada en el último año en la provincia representa una cantidad similar de mano de obra directa e indirecta que prevé generar el yacimiento de plata del Proyecto Navidad.

De acuerdo con un estudio que difundió la semana pasada el diario Jornada, entre agosto de 2015 y agosto de este año se perdieron un total de 3.878 empleos en blanco en Chubut.

Impacto económico

El dato, significativo, ilustra la relevancia que el desarrollo de la minería representaría para Chubut, ya que solo el Proyecto Navidad, la reserva de plata más importante del planeta, prevé generar entre 3.500 y 5.000 puestos de empleo durante al menos dos años, en lo que se denomina etapa de construcción; y unos 2.500 puestos empleados en la etapa de explotación, de por lo menos 20 años.

A estos empleos habría que agregarle el impacto económico vinculado al desarrollo de bienes y servicios que naturalmente implicaría el impulso del emprendimiento, ubicado a 35 kilómetros de Gastre y propiedad de Pan American Silver.

Empleo privado y matriz productiva

De esta manera, a la consabida generación de ingresos que la minería genera para el Estado, se suma como aspecto fundamental -y con los altos salarios que paga la actividad- la mano de obra de origen privado, cuyo crecimiento aparece como clave para el desarrollo de Chubut, una provincia con muy alta proporción de empleo público y con escasa oferta laboral privada independiente del Estado.

Además, y relacionado con este aspecto, la minería se plantea como una de las alternativas centrales al cambio de matriz productiva que necesita Chubut desde hace varios años, ya que la dependencia de la industria petrolera, que aporta cerca de un 40% de los ingresos estatales, asoma como un modelo al borde del agotamiento y agravado por la baja internacional de los precios del crudo que predominan desde el último lustro.

Aval de intendentes

El cambio de matriz productiva tomó relevancia en la reunión para la que el Gobierno Provincial convocó el mes pasado a sectores empresarios en Rawson. Uno de los temas del encuentro estuvo vinculado de manera directa a la cuestión, con una mirada especial en el desarrollo minero, a partir del cual se prevé que se generen industrias conexas en las zonas aledañas, sobre todo en el Valle Inferior del Río Chubut.

De hecho, la posición de varios de los intendentes de la zona, como Adrián Maderna, de Trelew; Ricardo Sastre, de Puerto Madryn; Omar Burgoa, de 28 de Julio y Dante Bowen, de Dolavon; sumadas al aval público de otros jefes comunales más cercanos a la Meseta, como Mario Pichiñán, de Paso de Indios, y Marcelo Aranda, de la propia Gastre; y al de legisladores provinciales y nacionales, como Viviana Navarro y Ana Llanos, entre otros, configuran un escenario político favorable al desarrollo de la industria minera, sobre todo por su potencial en cuanto a ingresos y al movimiento económico directo e indirecto.

Así, la inversión anunciada, los números sobre la mesa y el impulso que el Gobierno Nacional le viene dando a la cuestión, configuran un escenario privilegiado para comenzar a debatir de manera concreta el futuro de gran parte de los chubutenses.

Fuente Diario de Puerto Madryn