San Juan (EP), 30 de Dic 2020. Los proyectos de inversión y desarrollo en una provincia minera como la nuestra llevan implícitos un compromiso para el crecimiento de las comunidades cercanas.

En los últimos días se han conocido dos hechos de apoyo a la comunidad de los emprendimientos mineros en ejecución y los de inminente puesta en marcha. Por una parte el miércoles último se suscribió el Convenio Multilateral para el Desarrollo de las Capacidades Locales en la Cadena de Valor Minera del que participan los ministerios de Minería y el de la Producción y Desarrollo Económico junto con productores calingastinos de diferentes cooperativas.

Cada grupo recibirá 400.000 pesos para los gastos en mano de obra, preparación de suelos, cosecha, empaque y otras tareas a potenciar la actividad del departamento en tanto que el sector oficial atenderá la provisión de insumos, herramientas o maquinarias necesarias. El operativo es parte de los acuerdos con las empresas mineras para atender los distintos programas sociales, fomentando los vínculos colaborativos entre las actividades productivas.

También en víspera de Navidad quedó inaugurado el nuevo sistema de iluminación del Club Sportivo Villa Iglesia, el primer campo de fútbol iluminado del lugar, una obra imposible para la entidad deportiva si no fuese mediado la empresa minera instalada en el departamento. El ministro de Minería, Carlos Astudillo, recordó el plan de trabajo destinado a dar apoyo a las entidades deportivas vinculado a las políticas de inclusión relacionadas con el deporte y el desarrollo humano de chicos y jóvenes de la zona.

Un ejecutivo del área señaló hace poco la diferencia entre provincias que poseen minerales y las provincias mineras. San Juan tiene una actividad productiva socialmente sustentable lo que implica objetivos más allá de los límites temporales de una explotación minera, de manera de generar un sostén económico a la comunidad, pensando a largo plazo, incluso una vez finalizadas las operaciones y el cierre del proyecto.

Para lograr este objetivo se necesita una planificación junto con los actores involucrados, las empresas mineras, el sector público y la comunidad a fin de crear las condiciones para que las futuras generaciones se desarrollen cuando se haya agotado el emprendimiento. Ha quedado demostrada la sustentabilidad de la industria minera con la agricultura de origen y muchos cultivos han recibido asistencia técnica para mejorar la calidad de los productos básicos a niveles de exportación.

La minería sustentable incluye los programas de fortalecimiento de la economía lugareña y esto quedó demostrado en el apoyo a los productores de Iglesia, Jáchal y Calingasta, pero también a la educación, la cultura y a mejorar las fuentes de empleo, evitando así el penoso éxodo de los jóvenes.

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