San Juan (EPatagonicas) 21 de Abril. – La industria apunta a la fuente energética del siglo XXI, tras eliminarse las retenciones a la exportación minera.

La eliminación de las retenciones a las exportaciones de la industria minera, anunciada por el presidente Mauricio Macri en nuestra provincia, no fue una concesión graciosa a un sector industrial sino una reparación fiscal por haberse cambiado las reglas de juego que impulsaron las inversiones para la explotación de los grandes yacimientos, como ocurrió en San Juan. También la decisión política tuvo el propósito de retomar los impulsos inversores del primer momento y la respuesta se ha traducido en nuevos proyectos, la reactivación de los que están en marcha, y la explotación de litio, considerado como la fuente energética del siglo XXI o el ‘oro blanco del Altiplano’, por los enormes recursos del mineral en esa región, que alcanza con gran potencial al Norte argentino. Las expectativas del litio son tan amplias como la aplicación que tiene en el mercado mundial de baterías de ion-litio con ingresos estimados en 46.210 millones de dólares en los próximos siete años, y tasas de crecimiento anual del 11%, según un estudio de Allied Market Research. El mineral está asociado al desarrollo electrónico por su capacidad de almacenar energías limpias y renovables en celdas de baterías para todo tipo de usos.

Hasta ahora las baterías de ion-litio son fundamentales para la energía que necesitan los nuevos teléfonos celulares y las computadoras portátiles, pero también están en el hogar en los equipos de luces de emergencia, por ejemplo, y en los automóviles eléctricos. Precisamente, el automotriz es el nuevo campo de expansión ante el rápido crecimiento previsto para los vehículos eléctricos e híbridos, con gran demanda en los países desarrollados por los resguardos ambientales y el ocaso de los hidrocarburos. China se ha fijado la meta de contar con cinco millones de autos eléctricos para 2020 y otro tanto se estima ocurrirá en Estados Unidos y la Unión Europea. Argentina posee la cuarta reserva mundial de carbonato de litio, estimada en más de 128 millones de toneladas, y se calcula que los próximos cuatro años podría abastecer toda la demanda mundial en materia de celulares y automóviles eléctricos.

En esta coyuntura, el privilegio es contar con la materia prima por sus ventajas: el precio de la tonelada de litio pasó de 2.000 dólares la tonelada en 2006, a los 6.000 dólares de la cotización actual.