Buenos Aires (EP), 17 de Octubre 2020. Canadá se ha convertido en una «bandera de conveniencia» para compañías mineras de todo el mundo, el equivalente de Panamá o Liberia en el mundo de las navieras, hasta el punto de que centenares de empresas mineras de exploración, muchas operando en Latinoamérica y España, son compañías «zombis» sin actividades reales, según expertos consultados por Efe.

Los últimos datos de TSX Venture Exchange (TSXV), la principal bolsa canadiense de capital riesgo para empresas emergentes, señalan que casi mil compañías mineras cotizan en este mercado, cuya sede se encuentra en la ciudad canadiense de Calgary y que realiza todas sus operaciones de forma electrónica.

Esas empresas mineras en TSXV tienen una capitalización de mercado de 35.870 millones de dólares canadienses (27.080 millones de dólares estadounidenses), según las cifras dadas a conocer en agosto de este año por la propia TSXV.

Pero según expertos consultados por Efe, centenares de esas empresas de exploración minera son compañías que no cumplen los propios requisitos de TSXV para cotizar en el mercado y que en muchos casos sólo sirven para que sus ejecutivos mantengan un «elevado estilo de vida».

Tony Simon, cofundador de la Asociación de Mercados de Capital Riesgo y presidente de Seguro Projects, una empresa que se dedica a la venta de propiedades mineras y de derechos minerales, declaró a Efe que el problema es rampante en el sector minero canadiense.

Simon es quien popularizó en 2015 el uso del término de empresa «zombi» en el sector, cuando comprobó que centenares de empresas de exploración minera que cotizan en TSXV no cumplen con las normas de la bolsa con respecto a los requisitos de capital circulante.

«Cuando hice mi primer estudio de las compañías de exploración registradas en TSXV y con un capital circulante negativo, había más de 600 empresas que no cualificaban de acuerdo al propio Manual Corporativo de TSXV. En concreto el artículo 2.5», explicó.

Y desde entonces, la cifra ha seguido aumentando.

«Llamé zombi a las compañías con capital circulante negativo porque están muertas pero siguen en marcha», dijo a Efe.

Mickey Fulp, conocido en el sector como «el geólogo mercenario» (www.mercenarygeologist.com), coincide con Simon en el problema que representan las compañías «zombi» en el sector minero canadiense.

«Una compañía minera «zombi» es una compañía de estilo de vida, que paga a sus ejecutivos y consejeros elevadas cifras, tiene un significante capital circulante negativo y no ha realizado ninguna exploración durante años», declaró Fulp a Efe.

«Al mismo tiempo, recaudan fondos cuando pueden para pagar salarios, gastos generales y de administración, contabilidad, costes de registro, abogados, auditores, alquiler de oficinas, etcétera. Es lo que llamo ‘minar el mercado de capitales’», añadió Fulp, un geólogo con más de 40 años de experiencia como geólogo económico y que ha trabajado en América, Europa y Asia.

«Y hay muchas de estas compañía en TSXV», concluyó.

Como explicaron Simon y Fulp, una de las normas de TSXV que estas compañías incumplen es el requerimiento de «un capital circulante adecuado o recursos financieros superiores a 50.000 dólares y una cantidad requerida para mantener operaciones y cubrir gastos generales y administrativos por un periodo de 6 meses».

La permisividad de TSXV hacia compañías mineras que no cumplen la normativa es sólo una prueba del escaso interés de las autoridades canadienses por reinar en un sector que opera en su mayoría fuera de Canadá y que ha sido denunciado en numerosas ocasiones por organizaciones de derechos humanos y medio ambiente.

Jamie Kneen, portavoz de Miningwatch, una ONG que controla las operaciones del sector de la minería canadiense, explicó a Efe que el problema de las empresas «zombi» en el sector es consecuencia de que Canadá es «una bandera de conveniencia» en el sector minero.

«Es como Liberia o Panamá para las navieras. Canadá proporciona la bandera de conveniencia pero no les exigimos que sigan medidas de precaución. Por eso compañías mineras de otros países vienen a registrarse a Canadá», declaró Kneen.

Los expertos consultados por EFE señalaron el poco interés de la Comisión del Mercado de Valores de la provincia de Ontario (OSC), donde se sitúa TMX, la compañía propietaria de TSXV, ni de TSX Venture Exchange por actuar contra estas compañías «zombi».

Un portavoz de OSC dijo que el organismo no puede comentar sobre «la existencia, estado o naturaleza de cualquier queja, revisión o investigación» a preguntas de Efe sobre empresas mineras que cotizan en TSXV y no cumplen con la normativa.

TSXV también se negó a comentar de forma específica sobre el incumplimiento de las normas de la bolsa sobre capital. TSXV se limitó a apuntar que las empresas que violen los estándares pueden ser rebajados «a un nivel inferior o a NEX, un foro de comercio» para las empresas que se quedan fuera de TSXV.

Tanto Simon como Fulp llevan años denunciando la permisividad de TSXV hacia las empresas mineras «zombi», pero hasta el momento, explican que TSXV se ha negado a actuar por razones económicas: las compañías pagan sustanciales sumas en concepto de registro y transacciones para aparecer en la bolsa.

Mientras tanto, inversores y las comunidades donde esas compañías «zombi» se supone que deberían estar operando son los que sufren las consecuencias.

Fuente Agencia EFE – Infobae