Punta Arenas Chile (EP) 11 de Julio. – Dos trabajadoras de la Mina Invierno dan cuenta de los profundos cambios en el mundo laboral.

Este rubro siempre ha sido considerado un sector, principalmente para hombres, pero con el pasar del tiempo las mujeres se han ido posicionando y ganando terreno en labores que desempeñan de igual modo.

En la Isla Riesco de Magallanes, un grupo de mujeres funcionarias de Mina Invierno, está derribando una de las últimas barreras de la inclusión femenina en el mundo laboral: la de la minería. “Soy Camila Culún Águila y mi cargo es Analista de Control Ambiental”, nos dice en medio de la fría desolación de la Isla Riesco. Su labor es la vigilancia ambiental: seguimiento, inspección y fiscalización de los componentes de agua, suelo  y aire, “todo lo que tenga que ver con el tema de medio ambiente”, resume.

“Para mí, ha sido enriquecedor ya que es mi primer trabajo después de que terminé de estudiar. Mis colegas ven las RCA (Resoluciones de Calificación Ambiental) y yo soy la que le hace seguimiento y vigilancia”, explicó.

Nacida en Natales, Camila estudió Ingeniería Civil Ambiental en Temuco, pues la carrera no se impartía en Magallanes. “Siempre quise volver a la región y traer ese granito de arena de todo aquello que sé, y poder expresarlo acá” señaló la profesional.

Para ella, el trabajar con hombres no representa problema. “En la universidad, el 80% eran hombres y yo era de las pocas mujeres. Acá no fue tan complicado insertarme. Como mujer me siento orgullosa, pues estoy ejerciendo mi profesión. Siempre les he dicho a los chiquillos que no se preocupen, trátenme como tiene que ser no más e igual yo a ellos. Creo que ellos se complican más por mí, que yo por ellos”.

Una de sus principales labores es la reforestación. “Nosotros tenemos un sector, que se llama vivero Don Gonzalo, aquí nosotros hacemos crecer lengas, ñirres y coihues para el compromiso que es la reforestación. Por cada hectárea de tala, tenemos una hectárea de reforestación. Acá se hace la última etapa, la etapa de maduración. Se traen las lengas acá para que pasen una temporada. Más que nada para que pasen un invierno a la intemperie y después queden okey para la reforestación”, comentó Camila.

A eso, agregó que “los resultados que nos han comentado, es que el prendimiento de estas lengas ha sido bastante favorable. La raíz que sale aquí, compenetra bien el suelo en la reforestación, se desprende inmediatamente y como ya tiene una etapa de maduración y un invierno en el cuerpo, se adaptan bastante bien”.

Sobre gigantes

Otra mujer que también se desempeña en la mina de Carbón es la porvenireña Margarita Mardones Torres, quien es operadora del equipo HD 785, un camión minero de grandes dimensiones. “Mi labor es ser operadora de camiones y llegué hace 4 años a Mina Invierno. Mi experiencia ha sido muy buena, fantástica, un gran desafío, así que me siento muy contenta con eso” afirmó.

Comentó el hecho de manejar vehículos pesados y sostuvo que “es una responsabilidad muy importante y un desafío igual importante para mí y también poder demostrar y ser ejemplo que cuando las personas quieren algo, todo se puede lograr”.

También, explicó cómo llegó a Mina Invierno y señaló que “llegué postulando a un programa que salió el 2011, que se llamaba “Mujer Minera” e hice el curso de retroexcavadora. Cuando terminé el curso postulé a mina invierno y mina invierno me dio la posibilidad de postular y hacer el curso de los HD”.

A eso, sumó que “antes de operar estos equipos yo era diferente, era comerciante independiente, vendía joyas y por cosas de la vida iba pasando por el living y en un canal de televisión regional anunciaron que salía este curso de retroexcavadora  y ahí comenzó este desafío”.

Además, manifestó que siempre quiso operar camiones Tolva, pero actualmente se encuentra operando los HD, vehículos de más de 100 toneladas. “Siempre fue mi desafío y me llamaba la atención ver esos camiones grandes y decía, como lo pueden hacer. Nunca me imaginé tampoco estar en este rubro, me di la oportunidad y quise confiar también en mí que lo podía hacer y lo he demostrado” sostuvo.

Se refirió a lo más difícil de manejar este tipo de vehículos pesados y dijo que “aquí lo primordial es la seguridad, hay que estar siempre pendiente de todo lo que es el entorno. Es importante también avisar por la radio siempre que haya algún peligro o alguna posibilidad y con eso cuidarnos nosotros, pero además a nuestro alrededor. Sobre lo complejo de los caminos y eso, más que nada, son las condiciones climáticas las que lo hacen peligroso acá”.

Emergencias

Al conversar con ella, la mayor inquietud es ¿cómo enfrenta alguna “pana”?

Ella responde con tranquilidad. “Si se presenta algún problema, uno tiene la radio, da aviso y llega mantención a ver que está pasando con el equipo. Con la radio damos aviso de todo lo que se presenta y se hace todo más fácil”.

Margarita, comentó lo complicado que fue en un principio manejar estos camiones. “Cuando hay condiciones climáticas de repente y recién comencé a operar sola estos camiones, no sabía que iba a pasar. Un día que iba bajando una rampa y me fui atravesando, atravesando, sin poder controlarlo y eso es porque uno es nueva. Pero ahora ya no porque es un trabajo diario no más” señaló.

Segura de sí, recuerda: “confiaba en mí misma, por algo tomé esta responsabilidad y lo otro era el apoyo de mis compañeros, que siempre estaban pendientes de todo lo que estaba pasando para apoyarme”.

Diario el Pingüino