Río Negro (EPatagonicas) 10 de Abril. – El intendente de Sierra Grande, Nelson Iribarren, reconoció que “lamentablemente está mal la situación” de la minera MCC y “está más para el quiebre que para la continuidad”. Informó a la agencia APP que el embajador chino le reconoció que la empresa “es deficitaria y la idea es cerrar”, más allá que la filial de Sierra Grande tiene autonomía como para buscar alternativas y en ese marco se está trabajando.

Iribarren, quien acompañó al gobernador Alberto Weretilneck en la reunión que mantuvo con el embajador chino en la Argentina, informó que hay dos accesos al yacimiento cortados por un grupo de trabajadores que son los que dentro de los 101 que habían sido despedidos no fueron reintegrados.

Dijo que “son unos 25 ó 30; ellos habían sido convocados por la empresa a presentarse el 1 de abril pero aducen que debían ser notificados por telegrama, es decir, hay una discusión técnico-legal”. “Esto hace mucho más complejo el problema”, expresó.

Informó que la empresa tenía previsto un embarque de hierro para el 10 de abril pero esto “se cayó, por una cuestión de mercado, de competencia y precio”.

Indicó que hay otro embarque previsto para junio, pero al caerse el de abril se le complica a la empresa la situación financiera, no va a tener liquidez para mayo y junio.

Informó a la agencia APP que el embajador chino le reconoció que la empresa “es deficitaria y la idea es cerrar”, más allá que la filial de Sierra Grande tiene autonomía como para buscar alternativas.

Explicó que el gerente está en este camino de ver opciones de comercialización para mantener la producción, al tiempo que junto al gobernador Weretilneck le pidieron al embajador que sostengan la empresa unos meses o un año para dar mejores posibilidades de encontrar esas alternativas.

Indicó que por su parte junto a las autoridades provinciales están también buscando alternativas y se gestiona ante el gobierno nacional en función del antecedente de lo que significó el cierre de la minera en los 90, pero todo “lleva tiempo”.

Resumió que “hay chances” pero dentro de un diagnóstico que debe ser realista y que no es bueno, es “muy complejo”.

Explicó que en ese marco la empresa está realizando ajustes, recortando sueldos y la jornada laboral, “que yo no digo que esté bien, pero son medidas de emergencia para salvar la situación”.

Iribarren concluyó que lo fundamental es mantener la empresa abierta y en ese sentido instó a los trabajadores a tener comprensión y ser flexibles.