Santa Cruz (EPatagonicas) 02 de Dic. – A días de asumir como ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren ya se calza el traje de funcionario del próximo Gabinete nacional y coordina encuentros con referentes determinantes del sector. Ayer, el ex presidente de Shell se reunió con el titular del sindicato petrolero de Río Negro, Neuquén y La Pampa, Guillermo Pereyra, en una cumbre que ambos consideraron como positiva y que tuvo una nutrida agenda sobre los desafíos energéticos que vienen

En su rol de presidente de la comisión de Minería, Energía y Combustibles del Senado, Pereyra le anticipó a Aranguren que no convocará para hoy a la comisión de Minería, Energía y Combustibles para debatir el proyecto de la mina de carbón de Río Turbio, en Santa Cruz, al que la semana pasada la Cámara de Diputados le dio media sanción por iniciativa del Ejecutivo.

“Se trató a las apuradas”, resumió Pereyra sobre el proyecto, que supone una inversión de $ 5000 millones para activar un yacimiento que, según él, “lamentablemente es inviable, porque produce un carbón de bajas calorías”. El neuquino, que dejará de presidir el sindicato el año que viene, sostuvo que “hay que redireccionar la mirada nacional hacia las pequeñas mineras que son las mayores generadoras de mano de obra intensiva en el sector”.

Si no tiene dictamen en comisión esta semana, la iniciativa se caerá definitivamente. El proyecto consiste en la creación de una Sociedad del Estado con el YCF y la central termoeléctrica vecina, que comenzó a operar en septiembre cuando la presidenta Cristina Fernández de Kirchner puso en marcha la primera de sus dos turbinas, y demandó una inversión total de US$ 1929 millones. Las acciones, de convertirse en ley, serían del 45% para el Gobierno nacional y el de Santa Cruz, y del 10% para los trabajadores.