Estados Unidos (EP) 25 de May. – Tras una semana de moderadas bajadas del precio del oro, que por primera vez en lo que llevamos de año perdió el nivel simbólico de los 1.300 dólares la onza, ha vuelto la subida, impulsada por las conclusiones de la reunión de la Reserva Federal y por un aumento de la incertidumbre geopolítica, tras la suspensión de la reunión prevista entre Donald Trump y el líder norcoreano Kim Jong-un.

El precio del oro ha recuperado el nivel de los 1.300 dólares la onza, después de una semana de caídas que lo ha llevado a un mínimo anual de 1.288,30 dólares. En la London Bullion Market Association (LBMA), la sesión del jueves, 25 de mayo, se cerró con el oro a 1.304,85 dólares, una subida de nada menos que 15,85 dólares con respecto a la sesión anterior. El precio spot también superaba los 1.300 dólares la onza y los mercados rezumaban optimismo tras la bajada de los días anteriores.

Una inquietud, la de estos días de atrás, que no resulta fácil de explicar, con los datos en la mano: el año pasado, a estas alturas (25 de mayo), el oro cotizaba en la LBMA a 1.256,95 dólares la onza y todo era esperanza y optimismo. Por eso se antoja exagerado el alarmismo teniendo en cuenta que la bajada de la semana pasada dejó el oro rozando los 1.290 dólares.

Los dos factores que han provocado este último rally del precio del oro han sido las conclusiones de la última reunión de la Reserva Federal y la decisión de Donald Trump de cancelar la reunión que tenía previsto mantener con el presidente de Corea del Norte, Kim Jong-un.

Las conclusiones de la reunión de la Fed se interpretaron como un indicio de una política monetaria menos restrictiva, aunque todo apunta a que se llevará a cabo una nueva subida de los tipos de interés en el mes de junio: el consenso es del 95% entre los analistas sobre una subida de un cuarto de punto.

La decisión de Donald Trump de cancelar la reunión que tenía previsto mantener con el líder norcoreano ha servido de detonante a una nueva subida. En palabras de Barnabas Gan, analista de OCBC, “es normal que después de un repunte en los precios se produzca un fenómeno de recogida de beneficios. El oro se ha establecido en el entorno de los 1.300 dólares la onza, gracias al incremento del riesgo geopolítico. La incertidumbre acerca de las negociaciones entre Estados Unidos y Corea del Norte va a suponer un impulso para el precio del oro, por el aumento de la demanda de oro como refugio”.

Además de estos dos factores, la amenaza de Donald Trump de imponer nuevos aranceles a la importación de automóviles ha generado numerosas críticas tanto en el extranjero como en los Estados, donde diversos grupos empresariales e incluso miembros del Partido Republicano han advertido del daño que esta decisión puede causar a la industria norteamericana y el peligro que entraña desencadenar una guerra comercial internacional.

La suma de todos estos factores ha permitido que el oro recupere la senda del crecimiento. Desde JPMorgan, su responsable de divisas y commodities, Luis Oganes, se ha mostrado muy optimista sobre la evolución futura del oro y estima que “no sería soprendente que el precio del oro superara el objetivo de los 1.700 dólares la onza para el año que viene”.

Según el analista, históricamente el oro ha subido de precio incluso después de que haya cambiado ciclo expansivo de la economía estadounidense, y también sube cuando ésta comienza a caer en recesión.

En cuanto al resto de metales preciosos, la plata cayó un 0,3%, hasta los 16,57 dólares la onza, mientras que el platino se dejaba un 0,1%, hasta los 908,50 dólares la onza. Por su parte, el paladio ganó un 0,2%, hasta los 976,10 dólares la onza.

Gentileza Oro Informacion