Santa Cruz (EPatagonicas) 29 de Mayo. – En una charla informativa encabezada por el gerente de Explotación, Fernando Lisse, se dio a conocer la planificación desarrollada desde la empresa para trabajar en conjunto con la Central Termoeléctrica. Entre los numerosos conceptos vertidos, el funcionario aseguró: “Quienes trabajamos en el yacimiento sabemos que no podemos fracasar”.

Ayer se llevó a cabo una conferencia de prensa en la sala de situaciones de la Administración de YCRT, en donde el gerente de Explotación, Fernando Lisse; el subgerente de Mina, José Soruco; el responsable del área de Planificación, Faustino Muñoz; y geólogos encargados de los estudios de los diferentes mantos de carbón, brindaron información sobre el Plan Estratégico de Producción de Carbón, teniendo en cuenta que, en los próximos meses, se inaugurará uno de los módulos de la Central Termoeléctrica.

Lisse comentó que se expusieron los fundamentos técnicos y geológicos de dicha planificación minera al personal del yacimiento y a los sindicatos. “Es imposible pensar en ponerle valor al carbón que alimentará la usina en boca de mina sin poder transportar esa energía a ningún lado. Entre las dos comunidades no llegan a consumir 10 megas, en sus picos de potencia”, describió.

El gerente hizo hincapié en la voluntad de los gobiernos nacionales de Néstor Kirchner y de Cristina Fernández de dar igualdad de desarrollo en todo el territorio. En 2003, el Interconectado salía desde Comahue y llegaba hasta Balcarce, distribuyendo energía solamente a la Pampa húmeda. La decisión política fue conectar el NEA, el NOA y el trans-Comahue con Cuyo y así, comenzar la línea para llegar a la Patagonia, finalizando en nuestra localidad. En este marco, la usina de 240 megas no tendría sentido sin el Interconectado, según explicó. “Solo esta inversión significa el 50 % del presupuesto de provincias como la nuestra, Salta, Neuquén, Corrientes o Misiones”, apuntó.

“Quienes trabajamos en el yacimiento sabemos que no podemos fracasar, por lo que tenemos que abastecer esta usina, que será base del sistema. La usina de 240 está diseñada y pensada por el Ministerio de Planificación Federal y por CAMMESA (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico Sociedad Anónima), que administra el Interconectado nacional. El funcionamiento es casi una obligación, al ser punta de línea; si la usina no funcionara en forma continua, desestabilizaría el sistema”, afirmó el titular del sector de Explotación, quien recordó el equipamiento incorporado desde la empresa para trabajar en forma mancomunada con la central.

Seguidamente, Lisse hizo un repaso por la metodología de trabajo que se está desarrollando para acondicionar el yacimiento, de cara al inicio de la actividad de la usina. Entre las diversas tareas mencionó la instalación de los frentes largos, las tuneleras en estéril y la cinta única, que se alimentará directamente del Sistema Interconectado; además, se prevé una obra por administración para construir un laboratorio de planta, después de que Sergio Taselli destruyera el que existía al momento de su llegada. “La intención es que analice no solo el carbón, sino también el agua, el gas y el ambiente, para tener un control sobre lo que introducimos en la mina y lo que sale. Queremos tener una política amigable con el medio ambiente”, subrayó, agregando que el Laboratorio Oficial Madariaga de España vendrá en un mes para evaluar el proceso de re certificación de los equipos.

Otro de los proyectos está vinculado con darle mayor vida a los equipos. Por eso, se pretende hacer un monitoreo online de vibraciones DSC_0309y temperatura de los equipos más sensibles, como los ventiladores de mina. “Nos permitirá tener una visualización las 24 horas de forma permanente vía Internet del equipamiento, para saber si está dentro de los parámetros normales o si tiene problemas mecánicos o eléctricos. Esto nos dará lugar a mejorar el mantenimiento, que es casi el 70 u 80 % de lo que se hace en el yacimiento”, indicó el funcionario.

Fernando Lisse destacó que hoy podemos hablar de cuatro frentes largos nuevos, uno hecho a nuevo, siete tuneleras, cuatro tuneleras en estéril y la cinta principal. Lo que está planificado para este año, dependiendo del período de arranque de la Central Termoeléctrica, es de entre 400.000 y 500.000 toneladas. Si el horizonte de arranque se corre, la producción será menor, obviamente. En los primeros dos años solo garantizaremos el abastecimiento de la usina de acuerdo a su desarrollo y su demanda, y recién en el tercer año empezaremos a producir excedentes para la exportación y a generar divisas para comprar el equipamiento”.

Fuente Patagonia Nexo