San Juan (EPatagonicas) 05 de Agosto. – El rabino Sergio Bergman, de los pocos ministros sin pasado empresario y sin intereses en los recursos naturales no renovables del gabinete de Mauricio Macri, tendrá que extremarse y velar que un boom de inversiones mineras no se convierta en un boomerang medioambiental, además de foco de conflictos sociales en las regiones cordilleranas donde se explota.

Barrick anunció que relanzará la mina Pascua Lama, y hay quienes especulan (el caso de la web America Economía) que uno de los grupos chinos más poderosos, Zijin Mining Group, podría interesarse en un joint venture con Barrick. En otros proyectos mineros, capitales japoneses y también chinos están pendientes de lo que suceda con la explotación argentino-chilena, sobre todo porque el repudio social a un escape de agua cianurada en la mina Veladero frenó todo, para poner en marcha el proyecto Constelación, considerado el más grande de la historia en América del Sur.

¿Podría ser posible que Barrick Gold Corp., la mayor empresa extractora de oro del mundo, obtenga un acuerdo con el grupo chino Zijin Mining Group, con el que ya son socios en un joint venture en Papua Nueva Guinea, para el relanzamiento de su paralizado proyecto Pascua Lama, en la frontera de Argentina y Chile? Unos dicen que es un delirio. Otros lo ven como probable. Y no faltan quienes deslicen que sólo es un anhelo. En cualquier caso habría que evaluar las posibilidades que le dan alas a la especulación.

Barrick Gold no es la única en recuperar la iniciativa. Empresas chinas y japonesas asociadas a capitales nacionales han presentado nuevos proyectos, algunos de ellos abiertamente violatorios de legislaciones provinciales que prohíben la minería a cielo abierto. Es el caso del proyecto Constelación, considerado el más grande de la historia en América del Sur, superior a Pascua Lama porque abarca la región chilena de Atacama y las provincias argentinas de San Juan y La Rioja, con los yacimientos de José María –así llamados en honor al fundador del Opus Dei, José María Escrivá de Balaguer– y Filo del Sol. “Este proyecto es pan caliente para los inversores chinos y japoneses, que quieren algo seguro”, señaló Ricardo Martínez, el geólogo descubridor de la mina Veladero y los yacimientos argentinos que integran Constelación.

La canadiense Ngex se asoció a su vez con las japonesas Pan Pacific Cooper y Jogmec para trabajar en los 3 yacimientos binacionales de ese proyecto, que tendrían, según estudios preliminares, una vida útil de 50 años. La inversión inicial sería de u$s 3.000 M, para explotar cobre del lado chileno y oro y plata en Argentina. Ante este panorama por delante, CAEM rearma la estrategia de nuevas alianzas para aumentar la presión y quebrar el frente social que desde las asambleas viene batallando contra estas políticas desde 1993.

Las asociaciones opuestas a la megaminería saben que las condiciones regionales no las favorecen. Su apoyo reside básicamente en sectores de la universidad opuestos al “saqueo minero”. En Chubut, donde la ley prohíbe la minería a cielo abierto y el uso de sustancias como el cianuro, el ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Ignacio Agulleiro, le resta importancia a esa norma porque considera que el Estado carece de la estructura necesaria para monitorear la actividad.

Agulleiro ya dividió el territorio en cuatro zonas y definió a la meseta central, casi deshabitada y rica en oro, plata y uranio, como “zona de sacrificio ambiental”. En las vecinas provincias de Neuquén y Mendoza, 11 proyectos mineros apuntan a reactivarse a partir de la nueva eliminación de los impuestos a esta actividad. Cuando comienza la historia de la gran exploración metalífera en San Juan, a principios de los ’90, llegó el grupo Lundin, canadiense, el primero que invirtió en Argentina en esta etapa, y ganó la licitación de Minera Alumbrera. En el ’92 comenzó a trabajar con el nombre deMusto Exploraciones y en el ’93 crearon filial de exploración en el país y ahí comenzó a trabajar Martínez en lo que era Napoleon Exploration. Con esta empresa ganaron la licitación de áreas de reserva en San Juan, Veladero y Del Carmen. Al poco tiempo se asociaron con Barrick y siguieron como Argentina Gold Corporation en la exploración inicial de Veladero, para lo que armaron un equipo de casi 20 geólogos.

Con las idas y vueltas de los mercados, en el ’99 Homestake compróArgentina Gold y todos siguieron trabajando. En 2002 Barrick compró Homestake y ahí muchos se fueron, incluido Martínez. “Ahí empiezo a trabajar con mi ex jefe, Patricio Jones, para el grupo Lundin y armamos Desarrollo de Prospectos Mineros SA (Deprominsa) con sedes en Buenos Aires, San Juan y Bariloche. Después armamos Argentina Minera SA (Aminsa) bajo la misma estructura y que terminamos comprando Patricio y yo. Con Aminsa seguimos trabajando en Rincones de Araya y la zona sur de San Juan donde tenemos un grupo de propiedades”, contó Martínez. Deprominsa sigue siendo de los Lundin bajo el paraguas de distintas empresas de Canadá que van cambiando su nombre, hoy depende de NGEx cuyo nombre proviene de un libro sobre la biografía de Adolf Lundin, quien siempre decía ‘No Guts No Glory’, sin tripas no hay gloria, una filosofía de trabajo que predomina en su empresa, ahora a cargo de sus hijos.