Chubut (EPatagonicas) 22 de Agosto. – Las tres principales empresas petroleras que operan en la Cuenca del Golfo San Jorge: YPF, PAE y Sinopec recortaron inversiones en el primer semestre del año. Esto se aprecia tanto en la baja de producción de crudo, como en la disminución en la perforación de nuevos pozos y el levantamiento de equipos esenciales para la actividad (workover y pulling). Un dato clave es que para que una empresa mantenga su producción, debe planificar la realización del 10 por ciento de los pozos activos, en nuevas perforaciones. YPF cuenta con 6000 pozos de producción, por lo que debería perforar en el año 600 nuevos pozos. Hasta ahora, apenas hizo 90.

La producción de las tres operadoras bajó porque existe una decisión del Gobierno nacional de dejar librado al libre mercado la situación de la industria. Si efectivamente a partir de enero de 2017 el Gobierno abandona la política de precios internos, aproximadamente 2600 trabajadores (entre directos e indirectos) verían afectadas sus fuentes laborales.

El primer signo de recortes puede apreciarse en lo invertido concretamente el año pasado y lo proyectado para este 2016, aun cuando en lo que va del año el precio del barril tuvo una recuperación de al menos un 11 por ciento.

En 2015, YPF había programado inversiones para la Cuenca del Golfo San Jorge por 945,6 millones de dólares, mientras que para este año fueron 653,8 millones de dólares. Es decir, una desinversión del 30 por ciento.

El año pasado, Pan American Energy (Bulgheroni, British Petroleum y los chinos Cnooc) había programado destinar 48,8 millones de dólares en inversiones, mientras que para este año solamente estimó una erogación de 29,5 millones de dólares, destinados principalmente a los yacimientos de Chubut. Esto representa una desinversión del 40 por ciento.

Por su parte, Sinopec programó para este año una desinversión del 21 por ciento, con una proyección para 2016 de 183,4 millones de dólares frente a los 234,4 millones del año pasado.

Las inversiones de YPF están concentradas en La Escondida, Yatel y el Guadal, y las de Sinopec en El Huemul y Cañadón León. Por su parte, PAE posee dos yacimientos grandes en Las Heras y Pico Truncado, con crudo en Cañadón Seco, y por otro lado posee una fuerte incidencia en Cerro Dragón, donde Santa Cruz participa con un 6 por ciento. Las inversiones de esta empresa se concentraron mayoritariamente en Chubut, en detrimento de los yacimientos de Santa Cruz. Un dato sirve de ejemplo: en la producción de Cañadón Seco la empresa dejó de generar (¿perdió?) 9000 metros cúbicos de un total de 30.000 metros.

El promedio de la desinversión planificada por las tres operadoras es del 30 por ciento, lo que para la zona norte de Santa Cruz equivale a una merma de recursos (inversión privada) de 362 millones de dólares durante el período enero-junio.

El recorte en la inversión puede apreciarse en la baja de pozos. Las operadoras se habían comprometido a realizar este año 190 nuevos pozos, es decir un 40 por ciento menos que en 2015. La mayor empresa petrolera de la Argentina y de la Cuenca, YPF, informó que durante este año perforaría 155 nuevos pozos (6 exploratorios, 9 de avanzada y 140 productores), cuando en 2015 fueron 249.

Durante el primer semestre, YPF perforó 87 pozos productores, 2 exploratorios, 1 de avanzada y 1 de servicios, con una inversión de 199 millones de dólares, el 57 por ciento de lo planificado.

Por su parte, la inversión en pozos programada por PAE –que recién informó su plan de negocios en mayo- para la Cuenca del Golfo San Jorge era de 19 millones de dólares, de los cuales al término del primer semestre no había desembolsado un solo dólar, según datos SESCO. De enero a junio de 2016, PAE sólo declaró inversiones por 788.600 dólares en reparaciones.

Y Sinopec, de un total de 25 pozos diagramados para este año, durante el primer semestre ya perforó 17, con una inversión de 29,6 millones de dólares. De todas maneras, esta empresa había declarado una inversión proyectada de 114 millones de dólares, por lo que al cabo del primer semestre sólo cumplió con un 27 por ciento de sus compromisos.

Reducción de equipos

La actividad de los equipos en los yacimientos es indicativa de hacia dónde se dirige la inversión. Las inversiones en este rubro son las que determinan las caídas o incrementos de producción de cada operadora.

Durante el primer semestre del año, estas actividades estuvieron fuertemente afectadas por la desinversión de las petroleras. En la Cuenca del Golfo San Jorge, de un total de 21 perforadores, solamente fueron verificados 16 en actividad. De 42 workover, sólo prestaban servicio 33. Y el nivel de equipos de pulling se mantenía sin variaciones entre enero y junio, salvo por los equipos de PAE, que desactivó la labor de los dos pulling que poseía en la zona.

La baja en la actividad de perforación, sumado a la baja de equipos, lo que trajo aparejado una disminución de la producción (ver aparte), tiene una incidencia directa en la situación laboral. Más allá de los tires y aflojes entre los sindicatos y las cámaras empresarias, la amenaza de pérdida de puestos de trabajo continúa latente.

Según información del Ministerio de Trabajo, en la Cuenca del Golfo San Jorge, en el área específica de Santa Cruz, están registrados 10.500 trabajadores vinculados a la extracción de petróleo y gas. YPF cuenta con 900 empleados contratados de manera directa y otros 8100 indirectos. La baja de equipos no sólo afecta la producción, sino también el empleo. Un equipo de perforación se integra con 60 empleos, aproximadamente, contratados de manera directa; un equipo de workover concentra entre 22 y 25 trabajadores; y un equipo de pulling comprende entre 9 y 11 trabajadores.

Teniendo en cuenta estas estimaciones, no es ilógico sostener que a partir de la baja de equipos y las rescisiones contractuales llevadas adelante por las operadoras en la provincia, aproximadamente 600 trabajadores podrían perder sus puestos laborales, vinculados a las actividades de perforación, workover y pulling de manera directa, y otros 2000 trabajadores vinculados de manera indirecta (reparaciones y servicios).

Las empresas aducen que la baja de personal se debe a la “búsqueda de eficiencia” en la producción ante la caída del precio internacional pero también por la inminente liberación del precio del barril a los valores del mercado internacional (fin del precio sostén).

Para muestra, un botón. Los costos operativos de YPF durante 2015 fueron de 830 millones de dólares. Para este año, la empresa piensa destinar para costos operativos 612 millones de dólares, un 27 por ciento menos. La variable de ajuste serán, probablemente, los trabajadores.

Menos inversión, menos producción

La producción hidrocarburífera en 2015 alcanzó los 31,2 millones de metros cúbicos de petróleo. El 49 por ciento del total se extrajo de la Cuenca del Golfo San Jorge (Chubut y Santa Cruz – 15,3 millones).

La producción anual de petróleo en la provincia de Santa Cruz representó el año pasado el 39 por ciento del total de la Cuenca. La operadora YPF lideró la producción anual con aproximadamente 3,8 millones m³/año, seguida por Sinopec con 1,5 millones m³/año y Pan American Energy, con 653.900 m³/año.

Durante el primer semestre de año, las tres empresas redujeron sus niveles de producción. YPF pasó de producir 322.987 metros cúbicos en enero, a 291.573 m³ en junio, es decir una baja de 10 por ciento.

La empresa Sinopec pasó de 123.599 metros cúbicos en enero a 116.331 m³ en junio, lo que representó una merma de 6 por ciento. Por su parte, PAE produjo en enero 60.757 m³, mientras que en junio fueron 46.800 metros cúbicos. Es decir, una baja de 23 por ciento.

Fuente Energía 16