Santa Cruz (EPatagonicas) 26 de Abril. – El crudo Medanito se vende exclusivamente al mercado local, que en 2015 pagó un promedio de u$s 68 por barril, mientras que el Escalante se exporta a valores más bajos. Eso explica por qué las regalías de Neuquén crecieron un 3%, al tiempo que las de Chubut y Santa Cruz cayeron un 23% y un 18% en cada caso.

Los datos finales del volumen de regalías petroleras captado por la industria nacional de Oil & Gas ilustran con contundencia la dramática situación que, por razones externas y particularidades internas, atraviesa actualmente la cuenca del Golfo San Jorge.

Según el Ministerio de Energía, a lo largo de 2015 Chubut y Santa Cruz, las dos provincias productoras del crudo Escalante –variedad que no procesan las refinadoras locales y que tiene como destino mayoritario el mercado internacional–, recibieron u$s 179 millones menos (al cambio actual, unos $ 2.685 millones) que el año anterior.

En concreto, las arcas chubutenses perdieron un 23% anual (al recaudar alrededor de u$s 107 millones –o $1.605 millones– menos que en 2014), en tanto que las santacruceñas resignaron un 18% (con u$s 71,5 millones –o $ 1.072 millones– menos). En comparación con las cifras de 2011, la pérdida de ingresos de Chubut es de u$s 124,6 millones (o sea, unos $ 1.869 millones).

Distinto fue el caso de Neuquén, donde la crisis se vio en buena proporción paliada por la aplicación de medidas de sostenimiento del valor interno del barril. La tradicional plaza productora del crudo Medanito, que en su totalidad se comercializa puertas adentro, incrementó su nivel de regalías cerca de un 3%, al captar unos u$s 333,5 millones –o $ 5.002,5 millones– (frente a los u$s 324 millones –o $ 4.860 millones– de la temporada anterior).

Las dos provincias productoras del crudo Escalante –variedad que no procesan las refinadoras locales y que tiene como destino mayoritario el mercado internacional–, recibieron u$s 179 millones menos (al cambio actual, unos $ 2.685 millones) que el año anterior.

Al difícil panorama que muestra la cuenca del Golfo San Jorge debe sumarse la creciente presencia de agua en la producción petrolera de sus yacimientos maduros, lo que viene provocando una suba exponencial en los costos de extracción. Según la consultora Oil Production Consulting, la participación hídrica se elevó paulatinamente desde un 86% en 1998 hasta un 92,5% en la actualidad.

En definitiva, en un contexto signado por el abaratamiento del precio del Escalante, las producciones de Chubut y Santa Cruz ofrecen cada vez menos crudo, con cada vez más agua (salada).

Eficiencia y eficacia

A decir de Marcelo Hirschfeldt, titular de Oil Production Consulting, para que los costos de la industria hidrocarburífera se mantengan competitivos, el manejo del agua es un factor cada vez más relevante. “Más allá de la realidad de los precios, si la actividad en la cuenca del Golfo San Jorge aspira a ser sustentable en el tiempo será preciso consolidar un marco de racionalidad y análisis. Las operadoras deberán mejorar en la utilización del agua para la recuperación secundaria; es decir, optimizar la reinyección del líquido en las formaciones para aumentar el factor de recupero de las reservas”, asegura.

En cuanto al potencial no convencional de la cuenca, cree necesario seguir apostando por la exploración, aunque admite que demandará mucho tiempo y dinero evaluar la viabilidad económica y la magnitud de los recursos y eventuales reservas.

“Lo prioritario debe ser incorporar el factor de recupero de reservas como objetivo a lograr, en el marco de un plan estratégico de desarrollo de los recursos existentes”, recalca.

En su opinión, el desarrollo del Golfo San Jorge requerirá, más que nunca, eficiencia, eficacia, profesionalismo y gente que tome decisiones para optimizar la producción, los costos y las reservas. “Será clave fortalecer el vínculo entre el ámbito empresarial y el universitario, con la certeza de que aún tenemos mucho petróleo por aprovechar, pero hacerlo será cada vez más caro”, concluyó.

Nuevos estímulos

Para darle un poco de alivio a la castigada extracción petrolera en Chubut y Santa Cruz, el Ministerio de Energía acaba de lanzar la Resolución 21/2016, mediante la cual creó un programa de estímulo a la exportación del crudo Escalante.

La norma reconoce que “aun cuando la mayor parte de la producción local de petróleo crudo pesado se procesa en el mercado interno, existe un excedente que no puede ser procesado en las refinerías locales, que se destina a la exportación y que, por lo tanto, se ha visto afectado por el actual contexto internacional de disminución en los precios”.

En ese sentido, promueve el establecimiento de “un mecanismo que permita no sólo mantener el nivel de actividad de la cuenca del Golfo San Jorge, sino también aumentar su producción, con el objetivo de mantener el empleo regional, así como favorecer el crecimiento económico y el desarrollo local, posibilitando a la vez un incremento de las exportaciones y su consecuente beneficio en la balanza comercial energética”.

Con ese fin, toma como referencia el valor del barril del Mar del Norte (o “Brent”) para aplicar un subsidio de u$s 75 por barril a la venta al exterior de la variedad Escalante, siempre que la cotización internacional sea inferior a los u$s 47,50.

De manera complementaria, el gobernador de Chubut, Mario Das Neves, pidió al Ministerio de Hidrocarburos de su provincia que termine de redactar una regulación adicional que aportará un estímulo de u$s 2,5 más por cada unidad exportada (por lo que el subsidio al crudo chubutense llegará a los u$s 10 por barril).