Buenos Aires (EPatagonicas) 21 de Dic. – Con el WTI y el Brent por debajo de los u$s 45, las petroleras se preparan para un 2016 con menor actividad en los yacimientos locales.

Los coletazos de la crisis internacional del crudo, que provocó el despido de más de 220.000 trabajadores en Norteamérica en los últimos 14 meses, empiezan a sentirse en la Argentina. Pese a que todavía está vigente el acuerdo sectorial firmado a fines de 2014 –vence el próximo 31 de diciembre– para evitar despidos en la industria de hidrocarburos, algunas compañías de servicios petroleros han empezado a reducir su personal en el país como resultado del derrumbe del precio internacional del crudo, que hoy navega apenas por encima de los u$s 40.

En Chubut, el mayor productor de petróleo del país, se registraron más de 100 despidos desde fines de septiembre. En su gran mayoría son trabajadores de empresas vinculadas a los servicios de perforación y completación de pozos. La provincia patagónica es la más expuesta a los vaivenes de los precios internacionales, dado que exporta casi un 30% de su producción de crudo pesado Escalante.

La actividad petrolera se verá significativamente reducida durante diciembre y enero. Pan American Energy (PAE), la segunda petrolera del mercado, que es propiedad de BP, la china CNOOC y los hermanos Bulgheroni, puso en marcha la última semana de noviembre un esquema de reordenamiento de vacaciones y francos compensatorios adeudados a su personal en la cuenca del Golfo San Jorge. En la práctica, la medida implicará la paralización de todos los equipos de perforación activos en Chubut y Santa Cruz y de 20 unidades de workover. Las unidades de pulling –con costos mucho más económicos– seguirán operando.

“Cada equipo que termina de perforar un pozo no continúa trabajando. En total, quedarán fuera de servicio 15 unidades de drilling”, confirmó a Revista Petroquímica, Petróleo, Gas, Química & Energía un alto directivo del sector. La decisión de PAE no afectará su producción de hidrocarburos, que ronda los 16.600 metros cúbicos diarios (m³/d) de petróleo.

Stand by

La intención de la empresa controlada por los Bulgheroni es reactivar la mayor cantidad de equipos a partir de febrero. Pero eso dependerá de la política de precios internos para los hidrocarburos que implemente el Gobierno de Mauricio Macri. El petróleo producido localmente se pagará hasta el último día del año entre u$s 63 (para el Escalante) y u$s 75 para el Medanito (cuenca Neuquina), un 80% más caro que en Estados Unidos.

“Tenemos varios conflictos que estaban tapados por el tema eleccionario: uno era con la firma Burgwardt; otro con Halliburton, que está llegando a su finalización. Aparentemente Halliburton cerraría alguna línea y dejaría de prestar servicios en lo que es la cuenca del Golfo San Jorge”, señaló Jorge “Loma” Ávila, líder del sindicato petrolero de Neuquén.

Son pocos los empresarios que apuestan por la continuidad de esos precios medidos en dólares a partir de enero. La mayoría opta por anticipar una baja. De ahí que, a la hora de proyectar su presupuesto para 2016, productoras y empresas de servicios visualizan un recorte de entre un 10% y un 30%, según un relevamiento realizado por este medio entre las mayores compañías del sector.

A nivel internacional, la crisis es una realidad. La opinión casi unánime de la industria es que los precios bajos del petróleo –en niveles cercanos a los u$s 50– se mantendrán durante todo el año próximo.

Despidos

Frente a esa situación, algunas empresas de servicios han empezado a reducir su personal en la Argentina. La firma DLS –del grupo noruego Archer–, principal contratista de equipos torre para PAE y segundo proveedor de unidades de perforación en todo el país, debió despedir a más de 80 personas en los últimos dos meses. Varias compañías de servicios –entre las que figuran Schlumberger y Weatherford– atraviesan una situación similar.

El ajuste de la actividad en la industria de exploración y producción de hidrocarburos dependerá, fundamentalmente, del nivel de inversión que pueda movilizar YPF durante 2016. La petrolera reestatizada –el mayor jugador del mercado– invirtió este año cerca de u$s 5.000 millones en el segmento de upstream, un 50% de las inversiones totales de toda la industria.

“El plan inmediato de YPF es mantener Vaca Muerta y castigar un poquito lo que es la cuenca del Golfo San Jorge con la baja de dos o tres equipos de perforación, pero sin despidos de personal”, expresó Ávila.

Equipos

A cuentagotas pero de forma ininterrumpida, la cantidad de equipos de perforación activos en la Argentina ha ido retrayéndose en los últimos 12 meses. Según estadísticas privadas, a fines de octubre los taladros operativos en todo el país eran 119, nueve menos que en diciembre de 2014 (128).

Las petroleras estiman que la caída se acelerará durante el primer bimestre de 2016. “Mantener activo un equipo de perforación tiene un costo promedio de u$s 30.000 por día, a lo que hay que sumar los gastos adicionales del casing y otros servicios, con lo cual la suma final se acerca a los u$s 100.000 diarios. Uno de pulling no supera los u$s 10.000”, explicaron desde una empresa de servicios. “Frente a ese escenario, lo más probable es que hasta no saber cómo se comportará la macroeconomía ni cuál será el precio interno del petróleo y el gas las petroleras suspendan la perforación”, agregó.