Neuquén (EPatagonicas) 10 de Julio. – El titular del sindicato de Petróleo y Gas Privado Neuquén, Guillermo Pereyra, hizo referencias a la crisis que atraviesa el sector petrolero a raíz de la baja del crudo y a la posibilidad de que las empresas despidan parte de su personal.

“La situación es durísima, y yo, particularmente, estoy muy preocupado. Ya no duermo buscando a ver de qué forma podemos arreglar esto”, comentó, alarmado, el senador nacional por el Movimiento Popular Neuquino (MPN), en relación a la posibilidad de que las empresas del sector decidan despidos masivos.

“Las empresas quieren reducir costos y nosotros tenemos que buscar un acuerdo, cuál es el punto de equilibrio para frenar los despidos. Hay que tener en cuenta que la situación de muchos compañeros es especial: cobran horas taxis, horas extras mientras duermen, mientras comen”, dijo Pereyra, quien añadió que ayer el Sindicato que él lidera se reunió con referentes de empresas de servicios como Weatherford, Schlumberger, Halliburton, y que hoy se retomará el diálogo, en el Ministerio de Trabajo.

Ante la insistencia de las empresas de despedir personal, Pereyra explicó que se contactó con la Federación de Petroleros de Colombia, para saber cómo afectaba en ese país la crisis del sector: “El secretario general me contó que de 70 y pico de equipos de torres de perforación que tenían ellos, habían quedado cinco nada más. En una situación que se repite en toda América Latina”.

Pereyra reflexionó que “tenemos que navegar en esto sin riesgo, porque un trabajador puede estar muy bien ganando más de $ 100.000, pero ¿qué pasa si lo despiden? Es el abismo, se queda sin nada. Por eso hay que buscar acuerdos como para que desaparezcan estas horas taxi y puedan ser compensadas con otra cosa”.

El dirigente también contó episodios vividos en la localidad neuquina de Añelo y en la ciudad rionegrina de Catriel. “En Añelo había muchos compañeros que estaban con parte de enfermo y tratamiento psicológico, pero finalmente se redujo el ausentismo. En Catriel, en cambio, el domingo faltaron cuarenta empleados de una empresa, y eso genera problemas porque quieren despedirlos”. Al respecto, opinó que “en estos casos, pasa por la responsabilidad de cada uno; el gremio puede trabajar mucho, pero también necesitamos que nos ayuden”.

Pereyra añadió que “las épocas de oro se van terminando” y fue tajante al declarar que, en las condiciones actuales, “convocar al paro puede ser el desastre”. En esa línea, se preguntó si las empresas “¿no estarán esperando una medida de fuerza para producir todos los despidos? Tengo entendido que serían aproximadamente 1.500”.