Neuquén (EP) 24 de Abril. – El proyecto impulsado por la empresa neuquina Crexell soluciones S.A., busca instalarlo. Ocuparía 300 hectáreas de la ciudad de Catriel.

La provincia de Río Negro avanza con el desarrollo de infraestructura para la explotación de hidrocarburos no convencionales. El proyecto impulsado por la empresa neuquina Crexell soluciones S.A., busca instalar un mega basurero petrolero y ocuparía 300 hectáreas de la ciudad de Catriel.

De concretarse esta iniciativa de la empresa Crexell, 300 hectáreas del ejido de la localidad rionegrina de Catriel, se convertiría en el emprendimiento de mayor envergadura desde que el fracking desembarcó en el norte de la Patagonia. Según reveló el sitio web especializado Observatorio Petrolero Sur, el Estudio de Impacto Ambiental indica que se utilizarán diferentes técnicas para el tratamiento de residuos peligrosos. En la Audiencia Pública realizada el 31 de marzo diversos sectores de la comunidad mostraron su rechazo al emprendimiento. La ciudad es el centro de explotación petrolera de Río Negro desde su descubrimiento a fines de los años cincuenta.

Los pasivos ambientales dejados en la zona por la explotación convencional son muchos y muy graves. La estrategia del gobierno fue afirmar que estas empresas vienen a remediar ese pasivo, cuando en realidad las empresas tratadoras son muy criticadas por concentrar en sus predios grandes volúmenes de material contaminante generados por la explotación petrolera no convencional.

Además de la cantidad, los residuos petroleros generados por el fracking pueden contener metales pesados o material radiactivo provenientes del subsuelo. Hasta ahora las empresas del sector han mostrado su incapacidad para tratar este tipo de sustancias. El intendente de la localidad Carlos Johnston (Movic) defendió la iniciativa y dijo que “es importante” para la ciudad por dos cuestiones: por el saneamiento ambiental y por los puestos de trabajo.

La población de Catriel que se manifiesta contra este proyecto, ha conformado una asamblea para frenar la iniciativa y exige que el municipio lleve adelante una consulta popular, ya que la Audiencia Pública realizada no es vinculante. Revertir las consecuencias de un pasado de desidias y faltas de control sobre la actividad petrolera debiera ser una prioridad que permanece ausente en las políticas públicas.

Fuente Minuto Neuquen