Buenos Aires (EP), 14 de Octubre 2020. El consumo global de crudo volverá en 2023 al máximo que se alcanzó en 2019 si hay una recuperación económica rápida, según estimaciones de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) difundidas hoy.

La AIE consideró, además, que la década de 2020 será la última de crecimiento de la demanda petrolera.

El documento consideró un escenario en el que la recuperación económica será más lenta y el Producto Bruto Interno (PBI) mundial no igualará el de 2019 hasta 2023.

En ese hipotético ámbito, el consumo de petróleo no volvería al nivel anterior a la crisis del coronavirus hasta 2027, según la agencia EFE.

“La era del crecimiento (del petróleo) llegará a su fin en los próximos diez años”, remarcó Fatih Birol, director general de la AIE, en la presentación de su informe anual de perspectivas.

Para que se pudiera alcanzar en 2050 un volumen 0 de emisiones netas de dióxido de carbono (CO2) que limite el calentamiento climático a 1,5 grados centígrados, la AIE consideró que habría que cambiar de forma radical las políticas energéticas en los diez próximos años, sobre todo para favorecer las energías renovables en detrimento de los combustibles fósiles.

Entre otras variables, la producción de hidrógeno debería subir de 0,45 millones de toneladas este año a 40 millones en 2030; las ventas de autos eléctricos deberían pasar de 2,3 a 50 millones de unidades; y la inversión en electricidad limpia debería subir de US$ 380.000 millones a 1,6 billones.

“La crisis de la Covid-19 trastocó al sector de la energía más que cualquier otro acontecimiento en la historia, y creo personalmente que esta crisis dejará cicatrices durante muchos años”, opinó Birol.

De acuerdo con los cálculos de la agencia, la demanda energética se reducirá globalmente en un 5% este año, con caídas del 8% del petróleo, del 7% del carbón y del 3% del gas natural, mientras que habrá una ligera progresión de las renovables.

Por su parte, estimaciones de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) divulgadas hoy, mantienen la perspectiva global de producción al nivel anunciado hace un mes (90,3 millones de barriles diarios/mbd), con cálculos a la baja de la propia proyección, estimada en 22,4 mbd ó 300.000 menos.

Sus analistas prevén una recuperación de la demanda global en 2021, hasta los 96,84 mbd, unos 6,5 millones más que este año, en el que la demanda cayó 9,5 mbd por la pandemia.

Sin embargo, advierten que, incluso en caso de surgir una vacuna, el impacto de la Covid-19 se sentirá en 2021 a una escala mayor de lo previsto, ya que la economía global se sigue adaptando a la nueva normalidad.

Fuente https://eleconomista.com.ar/